¿Las aduanas estarán en manos de generales disidentes?

El poder del General Homero Mendoza

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El general de división, DEM, Homero Mendoza, Jefe del Estado Mayor de la Sedena, es quizá el militar más poderoso del país, opera en la oscuridad, lejos del escrutinio civil.

La pregunta es si su inmenso poder, en parte derivado de su comisión, también de su personalidad, controlará las posiciones militares en las aduanas del país, que les fueron encargadas a los militares como el último de los intentos para terminar con la corrupción, para controlar la entrada y salida de droga, de armas.

¿A quiénes mandaran a esta delicada comisión? ¿A jefes militares jóvenes, tenientes coroneles, coroneles, que tengan la enjundia para combatir los intereses podridos que están vigentes? Esto conlleva el riesgo de la tentación. Y también del desconocimiento. Porque es obvio que los jefes militares, con ese rango, que conoce personalmente el general secretario, Luis Cresencio Sandoval, ya tienen una comisión de responsabilidad, entre las muchas que el gobierno actual les ha encomendado.

Las aduanas más delicadas, más conflictivas y riesgosas son las del norte del país, pero se ha descuidado el sur. La aduana de Chetumal, una zona de gran, impune, tráfico de droga. Entrada de tráileres llenos de precursores químicos, entre otras drogas. No es fácil decidir a quiénes se habrá de mandar.

Lo interesante, muy interesante, es la relación muy cercana que tiene el general Homero Mendoza con generales retirados. Con los asistentes a aquel desayuno donde se despotricó contra el Presidente, y se dio, Mendoza, la orden de “comunicar” que era un discurso “institucional” el que se pronunció. Con los generales en situación de retiro que en Chats, de redes sociales, de WhatsApp, son los grandes opositores de López Obrador. Con el general Salvador Cienfuegos, que sigue mandando para todos los males a imaginar.

Si el general Mendoza tiene, como es de esperarse, la responsabilidad de estas designaciones, del diseño para cambiar el miasma vigente en las aduanas, la tentación es que oiga al general Cienfuegos, como lo hace para vetar a quien se atreve a señalar las corrupciones del sexenio anterior, incluyendo a su yerno.

Al general Homero Mendoza le gusta hacer sentir su poder por medio de enviados, o de papeles oficiales, membretados. Le gusta cerrar las puertas a quien ordene Cienfuegos. Y con la parafernalia, también controlada por Mendoza, alrededor del General Secretario, es casi imposible llegar a éste, informarlo.

El general Homero Mendoza era, hasta noviembre pasado, un hombre afable con los medios de comunicación, poco conocido en el centro del país, que encabezó montado a caballo el Desfile de la Revolución el año pasado. La estrella de divisionario lo transformó, supongo que por su inclusión futurista. Y entonces apareció, desde Mérida, recordemos aquellos transportes de toneladas de equipo médico y medicinas por helicópteros oficiales al Hospital de Especialidades que se mandó construir, el general Cienfuegos, y obviamente, detrás el poder del general Enrique Cervantes, pese a su avanzada edad.

La pregunta es si estará, también, detrás de las designaciones en aduanas. Si se mandarán, con nombramiento avalado por el general Mendoza, a jefes militares en situación de retiro que despotrican, desprecian, fustigan todos los días al comandante supremo, al Presidente Andrés Manuel López Obrador…

Redacción / EstadoMayor.mx

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