¿Con el Papa a las patadas?, que viva la santa mexicanización

México, 26 de febrero.- Que los obispos le “cuenten” horrores al papa Francisco sobre nuestra realidad no puede ser cuestionado. Horroroso es lo que nos pasa. Las ejecuciones, la violencia, la corrupción, la impunidad, la pérdida de nuestras libertades individuales por la omisión de la autoridad, el peligro como constante… todo eso sucede.Y ninguno habrá de negarlo por decreto oficial.

Si a eso le agregamos la burla de que somos objeto como ciudadanos, de cara a las próximas elecciones, donde el PRI recoge al hijo de la primera dama más cuestionada y odiada para hacerlo su candidato, o el PAN niega sus derechos a otra primera dama, o el partido de Andrés López hace una rifa apócrifa de sus candidaturas, millones de mexicanos tienen que coincidir con que no vivimos el mejor de los momentos.

No olvidemos las nuevas leyes que nos colocan en la peor dictadura fascista con el SAT como el nuevo inquisidor de nuestra intimidad, mientras sonríe ante la información de los grandes evasores con cuentas en Suiza.

Todo esto se suma a la percepción social de que el Gobierno no está haciendo su trabajo con suficiente eficiencia.

Vivimos ese horror que al papa Francisco, puntualmente, le contaron sus obispos.

De ahí que resulte tan absurda la queja oficial del Gobierno mexicano, esa “carta de extrañamiento” que el titular de la SRE salió a gritar con lujo de reflectores.

Una acción tan torpe como innecesaria que únicamente provocó mayores simpatías para un Pontífice que se ha caracterizado por su humildad y compromiso con los desamparados.

Si a esas vamos, el Gobierno de la República tendría que enviar estas “quejas” a todos los domicilios del país, comenzando con la dirección de Alejandro González Iñárritu que aprovechó el premio Óscar que recibió para hacer la más educada y sutil critica a este Gobierno.

Porque millones de mexicanos no nos merecemos lo que sucedió en Iguala, o lo que pasa en Tabasco, en Veracruz, en Tamaulipas, en Coahuila. Porque millones de mexicanos no queremos “mexicanizarnos” como está sucediendo cuando diariamente se reportan más de 10 ejecuciones y el boletín oficial de la Segob dice que la violencia disminuye.

Tan solo en la última semana vivimos 40 enfrentamientos en Tamaulipas, con sus muertos, pero sobre todo con lo que eso significa para los niños que tienen que crecer frente a esta realidad.

Y sea lo que sea que están haciendo los gobiernos, federal y estatal, no hay resultados.

Si en un concierto pueden decapitar a una persona sin que ninguno sea detenido… ¿no será esto un horror?

El papa Francisco escribió una carta personal a una persona que es su amigo y que trabaja con los pobres en Argentina. Ahí expresó, de manera confidencial, estrictamente personal, su temor de que el tema del narcotráfico pudiese “mexicanizar” a esa nación con su consecuente “horror”. ¿Quién puede levantar la mano y lanzar una piedra por esa verdad?

Toda esa energía, esa prontitud que demostró el Gobierno de la República en indignarse y responder a su Santidad, debía utilizarla para devolvernos la paz. Para obligar a los gobernadores a hacer su trabajo y devolvernos la paz en muchas partes del país donde hoy no existe sino el miedo y la violencia. Para cambiar las policías de una buena vez. Para regresar a los soldados a sus cuarteles. Para que el respeto a los ciudadanos sea ejercido por encima de cualquier manifestación. Para que paguen impuestos los poderosos y los ciudadanos dejen de ser perseguidos cotidianamente.

¿Alguien puede ganar algo de esta confrontación tan inútil?

¿Alguien podría imaginar siquiera que en un pleito con el Papa hay posibilidad de triunfo?

Sin mencionar las razones de la fe, de ese catolicismo tan arraigado en nuestro país.

No estamos para esas tonterías ni para meternos entre las patas de la Santa Iglesia católica.

Mejor hagan algo contra el horroroso horror mexicano…

Isabel Arvide

@isabelarvide

Estado Mayor

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