México, 13 de mayo.- Se le conoce como la Ground Branch o Rama Terrestre dentro del Grupo de Operaciones Especiales de la CIA, presumiblemente sería el área que ha realizado operaciones en tierra durante este año no solo en Chihuahua sino también en Tecámac, Estado de México con el asesinato de un mando medio del Cartel de Sinaloa en marzo pasado, según dio a conocer el martes 12 de mayo la cadena CNN. Previo a difundirse esta noticia, desmentida horas después por la CIA y el gobierno mexicano, el Secretario de Guerra volvió a advertir que si México no actúa contra los cárteles los harán ellos, horas después en una comparecencia ante el Congreso estadounidense el jefe de la DEA señaló que el caso Rocha Moya es solo el inicio de varias acciones contra altos funcionarios que han estado coludidos por años con los cárteles de la droga.

Tres avisos han marcado la agenda binacional México-Estados Unidos al iniciar el mes de mayo. La semana pasada la Casa Blanca dio a conocer la Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026, donde el país está considerado prioridad para la contención del “arma de destrucción masiva” como Donald Trump llamó al fentanilo. México aparece como actor fundamental para atacar a los cárteles y, de retrasar más las acciones, la administración estadounidense actuaría por cuenta propia.
El documento endureció la línea para colocar los resultados del combate al narco y sus redes como primera condición para mantener la cooperación bilateral en materia de seguridad. El objetivo estadounidense son las supuestas redes políticas que cobijan a los cárteles, gran parte de ellas forman parte del partido en el poder como considera ese gobierno con el caso del gobernador con licencia de Sinaloa Rubén Rocha Moya y nueve de sus excolaboradores.
La segunda línea de presión es la revisión de los 53 consulados que el gobierno de México tiene distribuidos a los largo y ancho de la Unión Americana, medida que podría implicar el cierre de varios de ellos al considerar la administración Trump que realizan proselitismo contra su gobierno.
La tercera medida fue la presentación de la Estrategia Antiterrorista, donde se reafirma como máxima prioridad el combate directo al “narcoterrorismo y bandas criminales transnacionales” los cuales son considerados una amenaza “superior” a otros grupos terroristas. El presidente estadounidense aprovechó la ocasión para lanzar una advertencia al gobierno de México, donde dijo que tomarán acciones —incluso sin cooperación— sino actúan contra los cárteles.
En el fondo de la estrategia antidrogas y antiterrorista, lo que conecta es el plan de una “ofensiva para cazar a los cárteles en sus refugios”, desmantelar sus redes, incautar activos y cortar suministros. Algo en lo que varias de sus agencias ya están enfocadas.
¿COMENZARON LAS OPERACIONES TERRESTRES?
La Rama Terrestre (Ground Branch) del Grupo de Operaciones Especiales adscrito al Centro de Operaciones Especiales de la CIA, están especializados en operaciones paramilitares de alto riesgo, sus misiones por lo regular son encubiertas y se caracterizan por acciones directas, usando tecnología avanzada en entornos hostiles y complejos. Se sabe que sus métodos son vía sabotajes, asesinatos selectivos, emboscadas y uso de herramientas tecnológicas propias de una guerra no convencional. Sus integrantes son oficiales de fuerzas especiales reclutados en grupos de élite como Delta Force y Seals, se les considera la “tercera opción” después de que la diplomacia y operaciones militares convencionales han quedado rebasadas.
Esta área de la CIA estaría detrás de una operación encubierta que resultó en la muerte de Fracisco Beltrán, alias “el Payin”, un operador de rango medio del Cártel de Sinaloa que murió junto a un chofer después de abandonar el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y dirigirse en dirección a Pachuca cuando el vehículo en que viajaban explotó en su interior sacándolos de la carretera y provocándoles la muerte.
Esta operación formaría parte de una campaña encubierta más amplia de la CIA en México que llevaría a cabo la Rama Terrestre de la agencia cuya finalidad sería desmantelar las redes de los carteles de la droga, de acuerdo con un reporte emitido el martes 12 de mayo por la cadena de noticias CNN.
“Desde el año pasado agentes de la CIA dentro de México han participado directamente en ataques letales contra varios miembros de carteles, en su mayoría de nivel medio. (…) La letalidad de sus operaciones ha aumentado seriamente”, de acuerdo con la cadena. “Es una expansión significativa del tipo de cosas que la CIA ha estado dispuesta a hacer dentro de México”.
La participación de la CIA en operaciones ha ido desde compartir información de inteligencia, brindar apoyo con tecnología hasta la participación directa en operaciones donde ha habido muertos, reportó CNN.
“La estrategia es desmantelar redes completas de carteles, lo que implica no solo eliminar a quienes están en la cima, sino también identificar vulnerabilidades a lo largo de la organización y atacar sistemáticamente a los miembros de menor rango que funcionan como piezas clave en la empresa de narcotráfico. Esas operaciones a menudo atraen poca atención fuera de México o, en algunos casos, incluso más allá de la región específica donde se llevan a cabo, porque los objetivos no son tan conocidos. Eso ha permitido, por lo general, que la participación de la CIA permanezca en secreto. El manual de operaciones no es muy diferente al de las misiones antiterroristas diseñadas para destruir grupos en Medio Oriente y otras partes del mundo”, señala el reporte de CNN.
La presencia de la CIA en México tiene visos de crecer, de acuerdo con la cadena, la agencia aún no despliega “el ecosistema completo” de activos de la Rama Terrestre, quizá por ello el número preciso de oficiales que operan en el país ha fluctuado en los últimos meses y no ha pasado de un grupo reducido de especialistas.
En abril pasado un accidente en la sierra Tarahumara de Chihuahua que le costó la vida a dos agentes de la CIA y dos oficiales de la fiscalía del estado cuando regresaban de una operación donde se aseguraron dos laboratorios de drogas sintéticas, puso al descubierto la presencia en terreno de cuatro operadores de la agencia.
“Los cuatro agentes de la CIA que vestían de civil y mantenían parcialmente cubiertos sus rostros, eran miembros de la Rama Terrestre”, según CNN. El gobierno de Trump ha estado preparando el terreno para una presencia más amplia y letal de la CIA en México desde el inicio del segundo mandato del republicano, con misiones dirigidas contra los cárteles y operaciones encubiertas.
El perfil de quienes integran la Rama Terrestre es reconocido por su pares por sus habilidades para el combate, aunque aceptan que “el único lugar donde realmente les preocupa que los eliminen es México. El Ejército y la Policía mexicanos están infiltrados por los cárteles”. La experiencia del 2012 en Tres Marías, cuando un grupo de agentes federales emboscó a instructores de la CIA que iban en una camioneta acompañados de un oficial de la marina durante labores de adiestramiento, marcó un antes y un después en la confianza hacia los agentes de las corporaciones mexicanas que no han sido analizados con antelación por la propia agencia.
Juan Veledíaz / @velediaz424 / EstadoMayor.mx
