Construcción del Aeropuerto de Santa Lucía, en riesgo por decreto de Emergencia Sanitaria

Ciudad de México / 3 abril.- La construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) podría detenerse en cualquier momento por la emergencia del Covid19. Son pocas las horas que le quedan a la Dirección General de Ingenieros para resolver el problema, que detendría irremediablemente las obras de un proyecto que el presidente Andrés Manuel López Obrador se comprometió a entregar el 21 de marzo de 2022.

Las medidas decretadas por el gobierno para contener la expansión de la pandemia dirigidas a frenar toda actividad no esencial, incluyen –sin mencionarlos de manera explícita–  los trabajos de la industria de la construcción en general, con lo cual las obras del AIFA no podrán estar exentas de esta situación.

Aunque las obras no fueran suspendidas, sería imposible continuarlas ya que el material –acero, cerámicas, cables eléctricos, tuberías, material plástico y de PVC– ya podrán ser entregados a la Secretaría de la Defensa Nacional.

La construcción de hospitales y clínicas para fortalecer la respuesta del Estado a la crisis sanitaria por el Covid19 no se vería afectada, ya que se trata de obras dirigidas precisamente a apoyar la estrategia de salud en el combate a la pandemia, pero las obras del AIFA no tienen nada qué ver con la contención del virus.

La actividad de la industria de la construcción no aparece como esencial o prioritaria durante la cuarentena y de acuerdo con lo ordenado por la federación ésta es una rama de la productividad que debe suspender de inmediato cualquier obra en proceso.

La construcción del AIFA debió haberse detenido desde hace dos semanas, pero sigue adelante con sus 17 mil obreros civiles y militares laborando en 17 frentes de obra, sus más de 2 mil 840 millones de pesos ejercidos en sueldos (más de 566 millones de pesos), en materiales (más de 1,691 millones de pesos), en alquiler de maquinaria y vehículos de transporte) y en gastos generales (más de 198 millones de pesos).

La obra, según datos de la Dirección General de Ingenieros, ha generado 15,415 empleos directos, de los cuales 12.661 están en actividad constante (se trata de 11,676 trabajadores masculinos y 985 femeninos).

Al 16 de marzo pasado, las obras del AIFA arrojaban avances en todos los frentes de construcción. En la terminal de pasajeros se habían instalado 1,316 aisladores sísmicos para darle a la estructura la mayor solidez posible. Los trabajos en la Pista Norte continuaban con el colado de cemento especial en varias zonas y en la Torre de Control se estaba armando la última loza de cimentación.

En lo que será el estacionamiento se llevaba a cabo la excavación para trabajar la zona de llegada de pasajeros en el Tren Suburbano y en cuanto a las redes hidráulicas y sanitarias ya se estaba terminando el colado del primer tanque de almacenamiento de agua potable.

Las labores de construcción continuaban también en lo que será el Eje Troncal para el arribo de pasajeros y en la Unidad Habitacional Militar (UHM), en donde se realizaban trabajos de albañilería y urbanización, en tanto se seguía adelante en los frentes de la red eléctrica, de voz y de datos. En la Base Aérea Militar de Santa Lucía seguían los trabajos para la conformación de la plataforma para las distintas instalaciones, en particular para las calles de rodaje, la pista y la plataforma principal.

Pausa fatal

El 27 de marzo, el gobierno federal publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el Acuerdo por el que se establecen acciones extraordinarias para atender la emergencia sanitaria generada por el virus SARS-CoV2., en el que se daban a conocer parte de las medidas de contención, entre ellas la de las actividades esenciales que se mantendrían durante la cuarentena, dejando en claro que las no mencionadas quedaban suspendidas durante la emergencia.

Entre las “medidas extraordinarias” mencionadas en el texto se ordena “la suspensión inmediata (sic), del 30 de marzo al 30 de abril de 2020, de las actividades no esenciales, con la finalidad de mitigar la dispersión y transmisión del virus SARS-CoV2 en la comunidad, para disminuir la carga de enfermedad, sus complicaciones y la muerte por COVID-19 en la población residente en el territorio nacional”

En el listado de las actividades que sí podrán realizar aparecen las siguientes, según el Acuerdo:

-Las que son directamente necesarias para atender la emergencia sanitaria, como son las actividades laborales de la rama médica, paramédica, administrativa y de apoyo en todo el Sistema Nacional de Salud.

-También los que participan en su abasto, servicios y proveeduría, entre las que destacan el sector farmacéutico, tanto en su producción como en su distribución (farmacias)

-La manufactura de insumos, equipamiento médico y tecnologías para la atención de la salud; los involucrados en la disposición adecuada de los residuos peligrosos biológicos-infecciosos (RPBI), así como la limpieza y sanitización de las unidades médicas en los diferentes niveles de atención.

-Las involucradas en la seguridad pública y la protección ciudadana; en la defensa de la integridad y la soberanía nacionales; la procuración e impartición de justicia; así como la actividad legislativa en los niveles federal y estatal.

-Las de los sectores fundamentales de la economía: financieros, el de recaudación tributaria, distribución y venta de energéticos, gasolineras y gas, generación y distribución de agua potable, industria de alimentos y bebidas no alcohólicas, mercados de alimentos, supermercados, tiendas de autoservicio, abarrotes y venta de alimentos preparados; servicios de transporte de pasajeros y de carga; producción agrícola, pesquera y pecuaria, agroindustria, industria química, productos de limpieza; ferreterías, servicios de mensajería, guardias en labores de seguridad privada; guarderías y estancias infantiles, asilos y estancias para personas adultas mayores, refugios y centros de atención a mujeres víctimas de violencia, sus hijas e hijos; telecomunicaciones y medios de información; servicios privados de emergencia, servicios funerarios y de inhumación, servicios de almacenamiento y cadena de frío de insumos esenciales; logística (aeropuertos, puertos y ferrocarriles), así como actividades cuya suspensión pueda tener efectos irreversibles para su continuación.

-Las relacionadas directamente con la operación de los programas sociales del gobierno, y

-Las necesarias para la conservación, mantenimiento y reparación de la infraestructura crítica que asegura la producción y distribución de servicios indispensables; a saber: agua potable, energía eléctrica, gas, petróleo, gasolina, turbosina, saneamiento básico, transporte público, infraestructura hospitalaria y médica, entre otros más que pudieran listarse en esta categoría.

En el AIFA trabajan actualmente 17 mil obreros de la construcción, entre civiles y militares, cuando a la obra le están 720 días para ser concluida y entregada para entrar en operación de inmediato.

Los mandos de la Dirección General de Ingenieros, de la FAM y del Estado Mayor de la Defensa Nacional (EMDN) buscan una reunión urgente con los asesores del presidente López Obrador, para encontrar una solución a este escenario en el que los trabajos del AIFA ya debían haber sido suspendidos, con lo que se alteraría todo el cronograma del proyecto que, junto con la construcción de la refinería de Dos Bocas en Tabasco y el Tren Maya buscan ser las obras representativas del sexenio.

Jorge Medellín / @JorgeMedellín95 /EstadoMayor.mx

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