Seis años después…el dinosaurio sigue aquí

México, 22 de febrero.- Parece lejana esa tarde cercana al fin de 2011, cuando tres personas de diferentes orígenes, diferentes generaciones y diferente cosmovisión -Isabel Arvide, Bruno Cárcamo y su servidor- se sentaron en la mesa de un restaurante la fatídica pregunta: ¿Por qué no?

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¿Por qué no alejarnos del periodismo global y acercanos a uno glocal?, ¿Por qué no alejarnos de las manías de la información minuto a minuto y en su lugar enfocarnos en lo complicado del análisis?, ¿Por qué no ser diferentes y arriesgarnos a lo limitado que parece ser el contenido de nicho?

La respuesta fue unánime y no carente de clichés: , vamos a crear un nuevo medio digital independiente, que diga y analice lo que otros temen decir y diseccionar…¿sobre qué?…sobre las Fuerzas Armadas. Acto seguido, en un viejo cuarderno de pasta dura negra, me puse a dibujar los garabatos de lo que sería la primera versión de EstadoMayor.mx

Me encantaría poderle decir a usted, amado usuario, que a partir de ese momento todo fue miel sobre hojuelas…pero eso, sería faltarle el respeto tanto a usted como a la verdad misma. La primera semana de EstadoMayor.mx fue poco menos que desastrosa: había poca información disponible, la página web suspendió su servicio en diversas ocasiones debido a fallas técnicas, nos suspendieron las cuentas de Twitter y de Facebook al pensar que nuestros contenidos e invitaciones a leer la página eran puro spam y durante mi primer evento como reportero gráfico de la fuente de Sedena arruiné todas las fotos.

Poco faltó, para que decidiéramos abandonar el barco y enfocar nuestros esfuerzos periodísticos hacia temas “menos movidos” -como me gusta llamarles para torturar a nuestro Director General- como la música, por ejemplo. Sin embargo, todas nuestras metidas de pata durante esa primera semana, lograron traer una serie de promesas tanto personales, como grupales, que nos motivaron todavía más a llevar esta empresa a buen puerto.

Seis años años después…el dinosaurio sigue aquí. Seis años de muchas noches sin dormir, seis años de levantarse muy temprano para alimentar día a día la página web, seis años de perdernos muchas reuniones con nuestros seres queridos, seis años de defender apasionadamente -inclusive a gritos- nuestras creencias y nuestras fuentes en las juntas editoriales, seis años de enojo al ver como se roban nuestra información, seis años de frustración al ver que una nota considerada importante, no tiene el impacto deseado. Pero también son seis años de alegrías al ver como notas pequeñas explotan y se convierten en la portada; de conocer gente extraordinaria, de conocer un mundo que para la mayoría de nuestra sociedad sigue siendo un misterio, de levantarse día a día y hacer lo que nos gusta y que encima, nos paguen por ello.

Resultaría muy sencillo para los efectos de este artículo enlistar nuestras notas y fotos más populares a lo largo de este sexenio, pero dejaré esa lista para otro tarabajo de redacción y utilizaré esta tribuna y mi puesto como coordinador editorial para agradecer a todas las personas que han hecho posible EstadoMayor.mx

En primer lugar, con todo lo trillado que puede sonar: a nuestros usuarios. Gracias a todos esos militares, familiares de militares, ex militares. Aspirantes a militares, otros periodistas, académicos, abogados y público en general que nos dedica unos minutos de su vida diariamente, sin ese acto tan sencillo como lo es un click, EstadoMayor.mx sería una anécdota ya perdida en el tiempo sobre como no operar un sitio web.

A todas las personas que alguna vez colaboraron con algún artículo en EstadoMayor.mx y que confiaron en esta página como escaparate para exponer sus opiniones y/o investigaciones.

A dos colaboradores en particular: Juan Veledíaz y Jorge Medellín, quienes me atormentan casi diario con sus propuestas de reportajes, están al pendiente de las publicaciones y con su particular punto de vista enriquecen la gama de opciones al servicio de nuestros usuarios. En muchos sentidos, gracias a ustedes dos, puedo asegurar hoy que EstadoMayor.mx cuenta con la redacción más especializada en temas de seguridad pública, seguridad nacional y Fuerzas Armadas.

A Gabriela Martínez, cuyo trabajo al interior de EstadoMayor.mx no fue tan público, pero gracias a ti pudimos encontrar orden y métodos de sistematización, los cuales evitaron el caos en incontables lluvias de ideas y juntas editoriales. Fuiste en muchos sentidos ese jalón de orejas necesario en toda redacción y aunque ya no colaboras con nosotros, sigues mandando cualquier alerta y/o pista que consideras pertinente; siempre tendrás un lugar privilegiado en cada uno de nuestros aniversarios.

A Isabel Arvide, quien decidió confiar en un par de cabezas desordenadas y tal vez inmaduras en ese momento, para crear, organizar y desarrollar un medio, en el cual no éramos expertos. Gracias por dejarnos cometer errores, pero también gracias por esas llamadas-guía oportunas.

A Bruno Cárcamo, quien en su momento confió en un chamaco inexperto en temas de seguridad para guiar y encausar mentes mucho más expertas y con muchos más kilómetros recorridos en estos terrenos del periodismo. Espero de corazón, que mi neurosis te siga resultando funcional.

Y por último, no menos importante, a todos los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas. Después de seis años de ir a sus ceremonias, tomarles fotos y caminar hombro a hombro con ustedes, no puedo más que manifestar mi más profundo respeto hacia cada uno de ustedes. Pocos tendrían el valor de dar su vida por completos desconocidos y poner cada día de su vida, la soberanía de la nación por encima de sus intereses personales, incluyendo a sus familias. Ante ustedes me pongo de pie.

Seis años que parecen una vida entera y que fácilmente puedo resumir en un par de páginas. Seis años, en los cuales puedo decir, que son solo el inicio de una historia que se escribe y se reescribe minuto a minuto. Seis años, en los que puedo decir sin temor a equivocarme: aun no han visto nada.

 

Angel Silva Juárez

@Usul16

Coordinador Editorial

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