Tamaulipas como epicentro de “narcoelecciones”

narco elecciones-gobernadorLa “podredumbre” política en Tamaulipas se apresta a su renovación sexenal, en lo que semeja el teatro de la “ficción democrática” sostenido por el poder real del narco como gran elector. ¿En qué momento de la vida pública del país había ocurrido que los dos principales contendientes al gobierno de un estado estuvieran señalados de tener supuestos vínculos con el crimen organizado? De las 12 gubernaturas en disputa el domingo 5 de junio, quizá la que reviste mayor complejidad por la degradación institucional que existe, es la de esta entidad donde desde hace varios años la población no conoce otra autoridad más que la del crimen organizado.

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México, 2 de junio.- “No me preocupa, no hay nada de eso. Me siento tranquilo y si alguien quiere usar eso para difundir mentiras, adelante. Finalmente así es el medio público, pero no me preocupa”, decía el año pasado a medios locales en Tamaulipas el diputado federal Baltazar Hinojosa Ochoa, convertido desde febrero pasado en candidato del PRI al gobierno del estado. Sus declaraciones se dieron como respuesta a las acusaciones que de nuevo circularon sobre su posible vinculación con el narcotráfico, registrada en investigaciones judiciales desde el año 2009 en México y Estados Unidos.

Hinojosa Ochoa apareció otra vez señalado hace unos días en el sitio de noticias estadounidense Breitbart Texas, que publicó documentos judiciales donde el candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas, se le menciona como uno de los individuos que “estuvo presente” en una reunión entre integrantes del crimen organizado con políticos donde se repartieron sobornos. Desde que fue candidato del tricolor a la presidencia municipal de Matamoros, en el año 2005, fue acusado de recibir dinero del Cártel del Golfo con la finalidad de que la organización criminal controlara a los policías.

Miembro del equipo político del ex gobernador priista Tomás Yarrington Rubalcaba, actualmente prófugo de la justicia estadounidense acusado de narcotráfico, Hinojosa Ochoa fue Secretario de Desarrollo Social y después de Educación, Cultura y Deporte en la administración estatal.

Un testigo colaborador de la justicia estadounidense identificado como Pedro y citado por Breitbart, señaló que estuvo presente en las reuniones con diversos jefes del narco quienes entregaron “maletas llenas de dinero” para las campañas electorales. “A pesar de que los casos implican a decenas de políticos y empresarios de Tamaulipas, por razones desconocidas, el Gobierno mexicano ha fallado en ir tras ellos. El Gobierno mexicano también ha dejado de moverse contra Yarrington y Hernández (Eugenio Hernández, sucesor de Yarrington en la gubernatura y quien también tiene orden de captura por la justicia norteamericana), ambos considerados fugitivos. A pesar de su condición, Hernández sigue haciendo apariciones públicas en Tamaulipas, donde ha estado haciendo campaña por su “amigo”, el actual candidato a gobernador Baltazar Hinojosa”, dice el texto del reportero Idelfonso Ortiz.

Hinojosa Ochoa es primo hermano de Juan Armando Hinojosa Cantú, presidente del Grupo Higa conocido como el contratista “favorito” del sexenio de Enrique Peña Nieto, vuelto célebre por quedar identificado como el hombre detrás de la “Casa Blanca”, la mansión en las Lomas que apareció a nombre de Angélica Rivera, primera dama del país.

También en el PAN

Si del lado del PRI el abanderado a la gubernatura de Tamaulipas, una de las 12 entidades que el domingo 5 de junio renovaran gobernadores, aparece señalado de posibles vínculos con el narco, del lado del PAN su candidato Francisco Javier Cabeza de Vaca, senador con licencia, también arrastra acusaciones de haber recibido dinero de los cárteles de la droga cuando en 2005 contendió por la alcaldía de Reynosa.

Cabeza de Vaca quedó fichado por la justicia estadounidense desde 1986, cuando la policía de McAllen, Texas, lo detuvo por robo de armas de fuego junto a sus entonces amigos Antonio Barba, Alfredo Cerda y Alberto Gómez. Reportes periodísticos dieron cuenta años más tarde del asesinato de sus viejos compinches.

Primo de Daniel Cabeza de Vaca, ex procurador general de la república en el último año del sexenio foxista, al candidato panista se le recuerda porque en 2005 durante su campaña a la presidencia municipal de Reynosa, su entonces jefe de seguridad René Izaguirre fue asesinado en un ataque armado en carretera, en lo que se dijo era un ajuste de cuentas del crimen organizado. Ya como alcalde de esta ciudad fronteriza, su nombre apareció vinculado al de Osiel Cárdenas Guillén, líder del Cártel del Golfo extraditado desde 2007 a Estados Unidos, a cuyas huestes se les permitió el uso del estadio de beisbol para el festejo del Día del Niño. El candidato panista es amigo de tiempo atrás de los hermanos Manuel y Jorge Bribiesca Sahagún, vinculados a una red de tráfico de influencias y varios negocios turbios durante el sexenio de su padrastro Vicente Fox.

El candidato del PAN a la gubernatura de Tamaulipas, aparecía hasta el cierre de las campañas cuatro puntos arriba de su contendiente del PRI. Paradójicamente tanto Cabeza de Vaca en Reynosa, e Hinojosa Ochoa en Matamoros, encabezaron las administraciones de estos municipios donde tiempo después el Cártel del Golfo se dividió.

Las facciones que se confrontaron desde entonces fueron “Los Metros” en Reynosa contra “Los Ciclones” en Matamoros. Ambos grupos, peleados a muerte contra los Zetas y cuyo bastión en Nuevo Laredo comenzó a ser mermado durante el actual sexenio, han hecho de Tamaulipas uno de los estados del país donde el narco tiene el control de carreteras, municipios y autoridades locales.

Para la historia

El sábado 7 de mayo un boletín emitido por la dirigencia nacional del PRI, marcó lo que sería un hito en las campañas electorales del país. Ese día el líder nacional del partido, el sonorense Manlio Fabio Beltrones, anunció que tres de los candidatos a las presidencias municipales de Hidalgo, Villagrán y Mainero habían sido expulsados del tricolor por sus vínculos con el crimen organizado.

“Los tres candidatos fueron amenazados o comprados por el crimen en Tamaulipas y que hemos decidido expulsar, apoyan abiertamente al PAN. (…) El PRI no se prestará para dar votos a quienes ceden o están coludidos con el crimen. Preferimos no tener candidatos en ninguno de esos tres municipios a concederles un voto de legitimidad a los malos que están detrás de ellos”, dijo el ex gobernador de Sonora.

El hecho que empujó este pronunciamiento quedó registrado por los medios de comunicación el pasado 22 de abril. Aquel día en un mitin en el municipio de Hidalgo del abanderado del PAN al gobierno del estado, Francisco Javier Cabeza de Vaca, estuvieron presentes los entonces priistas Reyes Wenceslao Zúñiga, candidato a la presidencia municipal de ese lugar, Gustavo Estrella Cabrera, contendiente por la de Villagrán y Luis Cesáreo Aldape Lerma, aspirante por Mainero. De ellos, quien manifestó de forma abierta su respaldo al panista fue Wenceslao Zúñiga.

Un hecho que llamó la atención de los analistas políticos fue que días después del espaldarazo de los tres priistas al candidato panista al gobierno de Tamaulipas, aparecieron en el municipio de Hidalgo, mensajes de apoyo al aspirante blanquiazul del grupo autodenominado “Columna Armada General Pedro José Méndez”. Este grupo fue identificado desde el año 2014, como una “extensión” del Cártel del Gofo con presencia en este municipio y los aledaños de Mainero y Villagrán. En sus mensajes que se conocen han hecho pública sus amenazas a todo aquel que esté vinculado con el grupo paramilitar conocido como los “Zetas”.

Si la disputa por las gubernaturas de Chihuahua, Durango y Sinaloa, estados cuya serranía conforman el “Triángulo Dorado” de la droga en México, no revistió durante las campañas un problema mayor por la presencia del narco, la realidad fue diametralmente opuesta con el caso de Tamaulipas. Con menos exposición del narco, pero sí caracterizada por la guerra sucia durante la campaña, la elección de gobernador en Veracruz lucía muy cerrada entre los contendientes del PRI, PAN y Morena. Más allá de denuncias de uso de recursos públicos para fines electorales y de manipulación de programas sociales, los estados de Quintana Roo, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Aguascalientes, Hidalgo y Zacatecas, desarrollaron campañas para gobernador sin que el narco asomara del todo. Son elecciones, se dijo, que servirán de ensayo para el año 2018.

Juan Veledíaz

@velediaz424

Estado Mayor MX

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