México, 28 de enero (Reforma).- Dos gemelos que dirigían una organización del narcotráfico que operaba en buena parte de Norteamérica, fueron sentenciados a 14 años de prisión porque el juez aceptó dictarles penas más leves por grabar en secreto al narcotraficante más conocido de México, Joaquín “El Chapo” Guzmán.
En un hecho inusual, el fiscal federal elogió a Pedro y Margarito Flores, a quienes describió como los narcotraficantes devenidos en informantes más valiosos en la historia de Estados Unidos, y dijo que fueron muy valientes al reunir pruebas contra el líder del cártel de Sinaloa.
El tiempo que ya han estado presos servirá para conmutarles parte de la pena. Si además muestran buena conducta en la cárcel, los hermanos, que actualmente tienen 33 años, podrían quedar libres en unos seis años.
El juez de distrito Rubén Castillo comparó la sensación de seguridad de los estadounidenses con unas murallas y fustigó a los hermanos por introducir drogas que provocaron violencia y desesperación.
“Ustedes destruyeron esas murallas, las derribaron”, dijo.
Castillo dijo que la cooperación de los gemelos fue lo único que les salvó de ser condenados a prisión perpetua.
Pero, agregó, seguirán cumpliendo una especie de sentencia de por vida, ya que vivirán en temor constante por la potencial venganza del cártel al que traicionaron.
Poco antes de que el juez dictara sentencia, cada uno se acercó a un podio para hablar.
“Estoy avergonzado, estoy arrepentido”, dijo Margarito Flores.
La célula de contrabando de drogas de los Flores fue tan exitosa que los hermanos, quienes conducían un Masserati y usaban muchas joyas, llevaron a México mil 800 millones de dólares ocultos en bolsas de plástico, según los fiscales.
