Todos contra Castillo… o contra Peña Nieto…

México, 21 de enero.- Solamente les falto decir que regrese Calderón. O sea, para que a todos nos quede claro, que los candidatos de Michoacán prefieren a un gobernante extremadamente respetuoso de los derechos y privilegios y omisiones de los gobernadores. Que no meta las manos pues. Los tres candidatos al Gobierno de Michoacán, incluido el de Manlio, perdón, el priísta, se pronunciaron porque Alfredo Castillo, mejor conocido como el “Virrey” o como “Vicegobernador” se vaya.

Con lo que en el fondo le hacen un favor al “comisionado” que ya está harto de los desastres de Michoacán, y al que le crecen los enanos del circo a la menor provocación.

Pero ese no es el tema, sino la expresión pública y cobarde de una posición política. Que puede ser o no respetable, pero que debieron decir en su momento los tres. Porque los tres, Aureoles, la Calderón y el “Chon” eran hasta hace pocos días legisladores. Ese era el foro para gritar a los cuatro vientos que en Michoacán no hace falta injerencia del centro.

Pero como el gobernador era un viejito bajo sospecha y las autodefensas estaban a punto de convertirse en estrellas de cine con sus armas bajo el brazo, se quedaron callados. O tal vez, se dan casos, sellaron sus labios para no tener broncas.

¿Estorba Castillo?

Probablemente su tiempo está por finalizar. No lo sabemos desde la cómoda trinchera ciudadana, pero lo cierto es que Castillo llegó a Michoacán por órdenes expresas del presidente Enrique Peña Nieto. Quien parece ser quien mejor lo entiende y tolera.

Castillo, es clarísimo, es uno de los hombres de mayor confianza del Presidente. Y como tal se comporta. Con Murillo Karam tardó minutos en chocar, en la Procuraduría del Consumidor encontró un espacio para estar presente en los medios…

Lo cierto es que hoy todos lo quieren fuera. Aunque el transfondo es quitar el control presidencial en los Estados. Ese viejo vicio priísta que tan eficiente resultó en sexenios anteriores. Y esta expresión política, tan de mal gusto en “Chon” Orihuela, priísta, se da en tiempos de crisis.

¿Está Michoacán en paz? Definitivamente no. Como otras partes del país no lo están. ¿Estaría mejor de no haber mandado Peña Nieto a Castillo? Eso es lo que debe evaluarse con absoluta buena voluntad, la que parece no tener Castillo en ningún sitio fuera de Los Pinos, y su casa, quiero suponer.

¿Debe el Primer Mandatario meter las manos en los gobiernos estatales? Sobran ejemplos de donde haría mucho bien esta “incumbencia”. Lo cierto es que Michoacán se había desbordado en un miasma de violencia, impunidad y complicidad en todos los ámbitos sociales. Eso se detuvo por la fuerza con la que actuó en un principio Castillo.

Felipe Calderón no tomó acciones contra ningún gobernador, ni siquiera cuando le pintaron bardas diciendo que era un borracho. En los próximos meses veremos qué sigue en el estilo personal de gobernar de Peña Nieto. Por lo pronto una de las banderas políticas de los candidatos al Gobierno de Michoacán, tanto del PAN, del PRD como del mismo PRI, es contra Peña Nieto directa.

Y eso que todavía no entra al final de su sexenio…

Isabel Arvide

@isabelarvide

Estado Mayor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *