México, 13 de enero (Reforma).- La rabia hizo llorar a la madre de “El Chilillo”.
Su hijo de 20 años fue parte de la Fuerza Rural, corporación avalada por el Gobierno federal y muerto a las afueras del Palacio Municipal.
Esto durante la irrupción de la Policía Federal para desarmar a presuntos autodefensas, el pasado 6 de enero.
La señora aseguró que el Comisionado federal, Alfredo Castillo, ordenó la creación de la Fuerza Rural, enlistó a su hijo, lo armó y después, sin sueldo, lo utilizó para limpiar a Michoacán de integrantes de Los Caballeros Templarios.
“Yo nunca vi a mi hijo llegar con un cheque de Castillo. Nomás armó su teatro de Fuerza Rural. Uniformes botas, les dio armas, ya cuando no quiso, se acabó el teatro, les quita las armas y los mandó masacrar”, afirmó la mujer entre llanto.
Desde noviembre, recordó, se ordenó el desarme de esa ala de la Fuerza Rural, que operó en Apatzingán.
Luis Alberto Lara Belmonte, mejor conocido como “El Chilillo”, falleció a las afueras del Ayuntamiento de Apatzingán durante una operación de federales para asegurar armas y vehículos robados.
“Él cómo muchos rurales que estaban en la manifestación no estaban armados, precisamente fueron a protestar por el desarme”, reclamó la madre de “El Chilillo”, quien accedió ser entrevistada por REFORMA.
Lara Belmonte quedó tendido a un costado del Ayuntamiento.
La versión oficial dada a conocer por Alfredo Castillo, es que el joven fue atropellado, en una aparente acción de fuga.
Esa teoría fue rechazada por la madre del fallecido.
“En primera no era un ciudadano como muchos que estaban ahí, era un integrante de la Fuerza Rural, con su credencial y reconocido por el Gobierno federal, él fue asesinado por los federales, los jóvenes que estaban ahí con él vieron que le dieron un culatazo en la cara, y tras quedar noqueado, le pasaron la camioneta encima”, expuso la señora entre lágrimas.
“En el cuerpo de mi hijo se ve claro el golpe en su cara”, narró la señora, quien viajó al puerto de Lázaro Cárdenas por el cuerpo de “El Chilillo”.
El joven atendía una tienda en Morelia y le llamó la atención ser parte de la Fuerza Rural el mayo de 2014.
Su madre indicó que antes ya había intentado enlistarse en el Ejército, pero que un tatuaje le impidió ese deseo.
“Como todo sueño de niño. Quería ser soldado, pero no lo aceptaron por un tatuaje y se le hizo fácil ser fuerza rural, porque traen arma, credencial y todo.
“Quería ser parte de la solución, había tanta inseguridad en Apatzingán y por eso se metió como rural, lo hicieron parte de un grupo que llama de operaciones especiales, patrullaba en los ranchitos de Apatzingán”, expuso la madre del joven.
La señora acudió a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) a exigir que se esclarezca la muerte de su hijo y se castigue a los responsables.
“Quiero todo el peso de la ley contra Castillo, por ese señor fueron masacrados varios rurales, lo hago responsable por la muerte de mi hijo”.
La madre de “El Chiilillo” lamentó que la sepultura de su hijo no haya ocurrido con honores.
“No lo sepultaron con uniforme, no murió con honor, porque murió desarmado. Se merecía que llevara el uniforme que le dio Castillo, pero no”, reprochó.
Benito Jiménez
