Reprueba la CNDH estado de cárceles

México, 2 de enero (Reforma).- Las paupérrimas condiciones en las que viven los internos en las cárceles del País va de mal en peor.

Según el Diagnóstico de la Situación Penitenciaria 2013, elaborado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), las prisiones mexicanas tienen 6.10 de calificación promedio, 0.18 puntos menos que en el informe de 2012.

Las cárceles reprobaron en garantizar la integridad moral y física de los internos y en sus condiciones de gobernabilidad.

Además, mantienen promedios mediocres en cuanto a garantizar una estancia digna, trabajar en la reinserción del interno y en la atención de grupos de internos con requerimientos específicos.

Bajo el control del Órgano Administrativo de Prevención y Readaptación Social de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), la situación de los centros federales (Ceferesos) es mala.

De los 20 penales visitados para el diagnóstico, 18 no cuentan con suficiente personal médico para atender a los internos, ni con manuales de procedimientos para la remisión de quejas de violación a los derechos humanos y no cuentan con el personal de seguridad y custodia requerido.

Además, la mayoría alberga internos cuyo proceso se lleva en otra entidad, presentan insuficiencias en actividades laborales y de capacitación, deficiencias en el trato digno, hacinamiento, carencias en materiales de curación y pobres condiciones de higiene en las instalaciones, entre otras fallas.

Durante 2013, también se contabilizaron 678 incidentes en Ceferesos, incluyendo 673 riñas, cuatro homicidios y un motín.

La situación en los 129 centros de readaptación estatales (Ceresos) no es mejor.

Éstos registraron mil 106 incidentes, entre los que se cuentan 958 riñas, 79 homicidios y 10 motines.

Asimismo, se reportaron 11 suicidios en el Distrito Federal, 9 en Jalisco, 8 en Sinaloa y 7 en Sonora.

La mayoría presentó irregularidades como la inexistencia de separación entre procesados y sentenciados en dormitorios y en áreas comunes, falta de acciones para prevenir incidentes e inexistencia de mecanismo de prevención y atención de la tortura.

“Resulta preocupante que la situación de las prisiones en nuestro País no presente, durante 2013, condiciones de mejora en lo general, sino por el contrario, una baja en la evaluación que anualmente se presenta.

“La incapacidad de poder articular una política penitenciaria integral a nivel nacional sigue siendo parte de una agenda pendiente e inacabada, en un tema fundamental para el Estado mexicano, tan directamente relacionado con la prevención del delito, la seguridad pública, así como con la procuración e impartición de justicia”, indica la CNDH en el documento.

Mantienen criminales control

Los criminales siguen al mando de las prisiones en México. En sus visitas a 129 centros de readaptación social estatales, la CNDH  observó que en 67 hay condiciones de “autogobierno”.

Ello implica que los internos regulan el uso del teléfono y cobran los servicios de alimentación, agua, limpieza y mantenimiento en las prisiones.

Con extorsiones y sobornos a los custodios, los criminales también evitan que algunos internos realicen labores de limpieza, se les proporcionan servicios de protección y se les asignan estancias y planchas para dormir.

Los internos incluso deben pagar para tener acceso a actividades laborales, educativas y deportivas, necesarias para su readaptación social.

Según el Diagnóstico de la Situación Penitenciaria 2013, la deficiente actuación de los servidores públicos permite que haya áreas de privilegios, donde se comparten objetos y sustancias prohibidas.

“Es inaceptable seguir observando el creciente régimen de autogobiernos en gran porcentaje de los centros penitenciarios visitados, muestra clara de debilidad institucional y de gobierno por parte de las autoridades responsables, en un continuado entorno de fomento y tolerancia a la corrupción dentro de este tipo de espacios”, criticó el organismo.

Aunque la situación de ingobernabilidad fue denunciada durante los últimos tres años, no se registra ninguna mejora en las prisiones.

Algunas de las prisiones señaladas tienen presencia de prostitución y se registra violencia ejercida por los y las internas para controlar al resto de la población.

Diana Baptista

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