Manda crimen sobre Alcaldes

Méxiéco, 7 de noviembre (Reforma).- Desde 2012, el crimen penetró en la operación de al menos 15 ayuntamientos de Guerrero y varios más del Estado de México, en las regiones Norte y Tierra Caliente.

Además de algunos municipios guerrerenses, La Familia domina la región calentana mexiquense, incluido Tlatlaya, donde el Ejército hizo ejecuciones sumarias de presuntos secuestradores.

Guerreros Unidos, liderado por Federico Figueroa y Sidronio Casarrubias, incursionó en la Zona Norte de Guerrero y municipios de la Tierra Caliente.

Los liderazgos de Guerreros Unidos se fueron heredando entre cabecillas como Cleotilde Toribio Rentería, “El Tilde”, los hermanos Casarrubias Salgado -Mario y Sidronio- y los hermanos Pineda Villa -Mario, Alberto y María de los Ángeles, esposa de José Luis Abarca, ex Alcalde de Iguala-.

Los Rojos, otro grupo criminal, ha tenido más variantes en su estructura y en su campo de acción, pues lo mismo ha tenido presencia en Morelos que en Guerrero, tanto en Chilpancingo como en la Costa Grande.

Según documentos ministeriales en poder de REFORMA, en Guerrero el jefe regional de La Familia es Johny Hurtado, “El Pez”, con ocho comandantes y más de 100 efectivos en distintas subregiones.

La Familia, según declaró a la PGR José Chávez, “El Pony” -capo de ese grupo, detenido en julio pasado-, controla a los alcaldes de Arcelia, Taurino Vázquez; de Apaxtla, Efraín Peña -suegro de uno de los comandantes criminales-, y de Tlalchapa, Guadalupe Aguiluz.

Y a través de la CTM de Arcelia controla a transportistas y el trasiego terrestre de droga.

Además de esos cuatro municipios guerrerenses, La Familia controla al Alcalde de Amatepec, Estado de México, Alfredo Vences, según la declaración de “El Pony”.

Fuentes federales señalaron que la expansión de diversos grupos ocurrió en 2012, cuando coincidieron dos factores: la fragmentación de los grupos que participaban con Alfredo Beltrán Leyva y el cambio de alcaldías derivado de las elecciones locales de ese año.

Los alcaldes electos habrían pactado compromisos con diversas células criminales que surgieron tras la muerte de Beltrán Leyva y las detenciones de sus lugartenientes Édgar Valdez Villarreal, “La Barbie”, y Sergio Villarreal Barragán, “El Grande”.

Los otros municipios guerrerenses que disputan Guerreros Unidos, Los Rojos y La Familia son Pilcaya, Buenavista de Cuéllar, Taxco, Apaxtla, Iguala, Teloloapan, Coyuca de Catalán, Cocula, Ixcateopan, Tlapehuala, Canuto Neri, Totolapan, Cuetzala y Tlapehuala, además de Ciudad Altamirano, en el municipio de Pungarabato.

Disputa territorial

En el caso de Iguala, Guerreros Unidos asentó su poder en el Gobierno de José Luis Abarca.

Su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa, fue la principal operadora para que ese grupo criminal, encabezado por dos de sus hermanos, adquiriera el control de la plaza.

En Teloloapan, La Familia hizo lo propio con la administración de Ignacio Valladares, quien fue filmado mientras ofrecía no meterse con esa agrupación delincuencial.

Según investigaciones federales, ambas bandas se disputaron el corredor que va de Iguala a Chilpancingo y de Iguala a Altamirano, que conecta con Michoacán, y a Arcelia, que comunica con el Estado de México.

A esas plazas intentaron penetrar Los Rojos, otro grupo derivado del cártel de los Beltrán Leyva.

La Zona Norte y Tierra Caliente de Guerrero son propicias para la siembra de mariguana y amapola, el establecimiento de laboratorios de la droga conocida como “ice” y la ejecución de secuestros, extorsiones y cobros de piso a transportistas, comerciantes y empresarios.

Pero la región, además, se presta para el lavado de dinero.

La PGR detectó un auge de negocios con giros que van desde la construcción, la minería con extracción y venta de oro y plata, el crecimiento desproporcionado de concesiones para taxis y “combis”, centros comerciales, centros nocturnos y organización de bailes regionales.

En los municipios la delincuencia controló las operaciones policiales, asuntos administrativos, cobros de piso, designación de cargos, uso de vehículos y venta de droga, entre otras actividades.

Estado de México

En su declaración ministerial rendida en julio pasado, José Chávez, “El Pony”, fundador de La Familia en el Estado de México, aseguró que “reorganizó” al grupo criminal tras ataques de Guerreros Unidos.

“Designé como jefe regional a Johny Hurtado, alias ‘El Pez’ o ‘El Fish’ en Guerrero abarcando los municipios de Arcelia, Teloloapan, Apaxtla, El Caracol, Linda Vista, Las Tunas y toda la cordillera hasta Ajuchitlán; esto se lo encomendé para que limpiara la plaza y empezara a realizar lo que hicimos en el Estado de México”, dijo.

Fernando Palacios y Leobardo Villegas, agregó, controlaban Tlatlaya, Tultepec, Coatepec Harinas, Almoloya y Sultepec.

Otros lugartenientes controlaban Tejupilco y Temascaltepec, mientras un denominado “Comandante El Diablo” estaba a cargo de Nezahualcóyotl, Chimalhuacán y Los Reyes La Paz.

La presencia de “La Familia” se extendía hacia Ixtapaluca, Valle de Chalco y Amecameca.

El responsables de los secuestros en Valle de Bravo, según su declaración, era José de Jesús Salazar, “El Tuzo”.

Benito Jiménez

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