México, 22 de octubre (La Jornada).- Antes de Iguala, Ayotzinapa había tenido otros encuentros con la delincuencia organizada. La madrugada del 15 de noviembre de 2012, un grupo armado atacó un autobús donde viajaban tres normalistas, el chofer y su esposa. Volvían de Atoyac, adonde habían llevado a un grupo que participó en una marcha para exigir justicia en el caso de los dos estudiantes asesinados en la Autopista del Sol en diciembre de 2011 (en aquella ocasión, los gobiernos de Ángel Aguirre y Felipe Calderón se culparon mutuamente, y la justicia sigue pendiente)…nota completa.
Arturo Cano
