México, 15 de septiembre.- Detrás de los pases de aviones y helicópteros militares que el público podrá observar en el aire este martes, se encuentra Juan Alfredo Montoya, un coronel piloto aviador veterano en operaciones aéreas.
Con el apoyo de un radio de transmisiones y su reloj, es el encargado de que las aeronaves no colisionen.
“He participado en varios eventos, pero no se deja de aprender; esto es un trabajo de mucho tiempo, de años por parte de los pilotos, lo que yo hago es coordinarlos”, dijo el mando aéreo.
De 55 años, Montoya ha sido instructor de vuelo en la Fuerza Aérea y en 38 años de servicio suma miles de horas de vuelo, principalmente en los aviones PC-7, mejor conocidos como Pilatus.
En la actualidad es comandante de la Estación Aérea Militar 9, con sede en Atlangatepec, Tlaxcala.
Para el desfile fue designado como jefe de la Sección Tercera de la Fuerza Aérea, que se refiere a operaciones. “Precisión” es su palabra favorita.
“La parada aérea, el evento programado para el 16 de septiembre, va a durar una hora con 28 minutos.
“El clima es fundamental, tenemos un tiempo de decisión para ver si se lleva a cabo la misión; si no, tenemos un plan alterno, un número con puros helicópteros, ya que requieren de menos visibilidad y menos techo”, explicó.
Lo mismo, agregó, se tiene contemplado con el lanzamiento de 16 paracaidistas desde 16 mil pies de altura (4 mil 876 metros).
“Si no hay condiciones para los paracaidistas, se cancela en aras de su seguridad”, adelantó.
Los fusileros paracaidistas, cinco de ellos de la Armada de México, tienen programado descender en el Zócalo en un espacio reducido. El principal riesgo para esos militares son las antenas del edificio del Gobierno del DF.
“Tenemos un enlace de transmisiones, en una frecuencia determinada, y a su vez la tenemos con los líderes de las formaciones en el aire, que son las que encabezan los pases, para llevarlos en un tiempo preciso y que no coincidan en los cruces; se coordinan tiempos y altitudes”, refirió el militar oriundo de Torreón, Coahuila.
Indicó que todas las operaciones aéreas en el marco del 204 aniversario de la Independencia de México y el desfile conmemorativo que se celebra cada año, se llevarán a cabo desde la Base Aérea Militar Número 1, en Santa Lucía, Estado de México.
En el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que suspenderá sus operaciones durante tres horas y media, estará disponible una flota de helicópteros que se unirían a las exhibiciones aéreas en caso de que el clima no permita el vuelo de aviones.
En el plan original suman 44 aviones y 24 helicópteros los que acompañarán el desfile.
La marinero Ayala es la militar que abrirá el desfile del 16 de septiembre.
Es la primera vez que una integrante de la Armada marchará en la vanguardia del evento castrense, realizado con motivo del aniversario de la Independencia de México.
De ojos verdes y sonrisa amplia, oriunda de Cuernavaca, Morelos, no cabe de la emoción.
“Para mí es un honor haber sigo designada por el alto mando para llevar la Bandera Monumental”, dice en entrevista.
En años anteriores los desfiles fueron comenzados por integrantes del Ejército y de la Fuerza Aérea.
En 2009 lo hizo Andrea Cruz Hernández, piloto militar que fue la primera mujer aceptada en el Colegio del Aire, graduada en 2011.
También han portado la Bandera Monumental mujeres del Ejército que han realizado cursos de Paracaidismo o de Fuerzas Especiales.
Ayala, como le llaman sus compañeros, fue elegida por su “fibra”, dice ella.
“Somos cuatro en la Bandera Monumental y me escogieron a mí, por la fibra que le echamos todos los militares, en mi caso, fue por la energía y la gallardía que mostré en los ensayos”, asegura.
La marinero, grado inicial en la carrera militar naval, repasa una y otra vez sus pasos desde hace mes y medio.
“Todos los días hemos practicado, es mucho esfuerzo, pero estamos muy emocionados”, dijo la mujer de 23 años.
Este martes, Ayala, como le llaman todos sus compañeros, aparecerá al frente con su 1.71 de estatura, con un tocado blanco con vivos en oro, botas y uniforme de campaña en negro, guantes y cinturón blanco, además de polainas.
Atrás de ella desfilarán en fila otras tres militares, también con Banderas Monumentales de poco más de 10 kilos: una teniente del Ejército, una subteniente de la Fuerza Aérea y una maestre de la Armada.
En la vida militar, Ayala realiza labores administrativas en el Cuartel General del Alto Mando, en la Ciudad de México.
La Armada le llamó la atención, dice, derivado de otros desfiles.
“Cuando era chiquita y veía los desfiles yo decía: ‘yo quiero estar ahí, yo quiero desfilar, quiero pertenecer a las Fuerzas Armadas’, y me llamó mucho la atención entrar a la Marina”, recordó.
Con el desfile del martes, será la segunda vez que la marinero efectúe la marcha castrense. La primera vez ocurrió a sus 20 años, recién ingresada a la Marina.
Benito Jiménez
