Castillo ha pecado de ingenuo y se ha dejado comer el mandado: el padre Goyo

México, 15 de junio (La Jornada).- Una pistola 9 milímetros en su escritorio está lista para ser usada porque el sacerdote Gregorio López, elpadre Goyo, como se le conoce en Apatzingán, donde es vicario, nació revolucionario y sustenta su lucha contra la delincuencia organizada en el Evangelio: Cristo es el primer revolucionario, el primer autodefensanota completa.

Sanjuana Martínez

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