La Fuerza Aérea Mexicana incrementa entrenamientos binacionales con la USAF

México, 5 de noviembre.- De los ejes establecidos entre la Defensa Nacional por medio de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) y el Comando Norte a través de las fuerzas aéreas del norte (AFNORTH), para incrementar la compatibilidad operativa aérea, destaca el incremento en la capacitación en sistemas de detección y vigilancia aérea, el entrenamiento en operaciones aéreas de teatros de operaciones y controlador de armas aéreas. El ejercicio anual Amalgam Eagle 2026 es el termómetro que sirve para analizar qué tanto se ha avanzado en este y otros objetivos, además de revisar qué hace falta por desarrollar ante las amenazas híbridas que se incrementan cada año en la región. Por lo pronto la FAM mandó de nuevo a los aviones Texan II y los Black Hawk mientras la USAF utilizó los F16, usadas básicamente como aeronaves de apoyo.

La ruta entre la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF por sus siglas en inglés) quedó establecida desde el sexenio pasado cuando las juntas de Estados Mayores de ambas ramas militares fijaron los ejercicios Amalgam Eagle como el último paso de los tres objetivos generales establecidos para “reforzar las capacidades de intercepción diurna, nocturna y en cualquier condición atmosférica”.

Documentos del Comando Norte a los que se tuvo acceso, señalan tres pasos previos en esta sociedad entre las fuerzas aéreas de México y Estados Unidos, como parte de la Mesa Redonda de Cooperación Militar Bilateral (BMCR). La Defensa Nacional tiene como objetivo por medio de la FAM incrementar las capacidades de “detección e intercepción aérea durante el día, noche y en cualquier condición atmosférica”, para lo cual se realizarán “intercambios de expertos para análisis y revisión de las capacidades de intercepción y vigilancia aérea” para establecer los ejes fundamentales para incrementar la compatibilidad operativa.

El siguiente paso será que la FAM incremente sus capacidades de búsqueda y rescate en apoyo de las operaciones aéreas, para lo cual realizará cada año un “intercambio de expertos para continuar con el análisis del proceso operacional”. Por ejemplo, en el año 2023 se fijó como el inicio de las coordinaciones para la recepción de una señal espejo del Sistema COSPAS-SARSAT, que es un sistema internacional basado en satélites que detectan y localizan señales de socorro de balizas de emergencia para lanzar operaciones de búsqueda y rescate.

Como siguiente objetivo se fijó que la FAM incrementará la capacitación en sistemas de detección y vigilancia aérea, y el entrenamiento en operaciones aéreas de teatros de operaciones y controlador de armas aéreas. Aquí se han dado en los últimos años intercambio de expertos con el Comando Norte (USNORTHCOM), con las fuerzas aéreas del norte (AFNORTH) y el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD), con quienes se establecieron los “ejes fundamentales para incrementar la compatibilidad operativa”. En este sentido los intercambios han sido no solo de experiencias e información, sino también de métodos y procedimientos, como por ejemplo en la revisión y análisis para incrementar la seguridad de las bases aéreas del país.

A manera de exámenes para probar cada uno de los ejes se estableció que cada año la FAM y la AFNORTH realizaran ejercicios conjuntos para analizar, monitorear y evaluar capacidades, materializado en la planificación y realización de los ejercicios Amalgam Eagle, que se realizan en San Antonio, Texas, en la principal instalación de la USAF que es la base de la Fuerza Aérea Lackland.

AMALGAM EAGLE 2026

Hace unos días el Comando Norte informó que a finales de septiembre y principios de octubre aviones caza F-16 de la USAF junto con aeronaves Texan II de la FAM encabezaron los ejercicios Amalgam Eagle 2026 con el objetivo trazado desde hace cinco años: mejorar la confianza y la interoperabilidad operativa entre las dos fuerzas aéreas participantes.

Los ejercicios de los que no se especificó alcance ni capacidades puestas a prueba, también tuvieron la participación de aviones Beechcraft King Air 350 y helicópteros Black Hawk. El Comando Norte (USNORTHCOM) a través de la USAF informó que el Amalgam Eagle 2026 consistió en la “simulación de escenarios realistas en los que se debía detectar e interceptar potenciales amenazas que transitaran por el espacio aéreo vigilado por ambas naciones, lo que a su vez se complementó con un adiestramiento en misiones de búsqueda y rescate”.

Los escenarios donde se efectuó en este año el ejercicio aéreo fueron Texas y Arizona, en su zona fronteriza con México en el caso de los Estados Unidos. México realizó los ejercicios en Nuevo León y Baja California Sur, ampliando por primera vez la franja operativa más allá de la frontera y en una zona estratégica por sus conexiones marítimas como es la península.

El Teniente General Bradford Everman, comandante de la región continental del NORAD, Comandante de la Primera Fuerza Aérea (Fuerzas Aéreas del Norte y Fuerzas Aéreas Espaciales), con sede en la base aérea de Tyndal, Florida, se mostró satisfecho por los avances en esta edición de los ejercicios aéreos conjuntos. “Amalgam Eagle es un pilar fundamental de nuestros esfuerzos de cooperación en materia de seguridad en el teatro de operaciones y demuestra nuestro firme compromiso con la defensa conjunta de Norteamérica. El profesionalismo y la perfecta colaboración demostrados por nuestras fuerzas y nuestros socios vitales de las Fuerzas Armadas Mexicanas son testimonio de nuestra sólida alianza. Cada año, este ejercicio perfecciona nuestras capacidades colectivas, garantizando que siempre estemos preparados para proteger nuestro territorio de cualquier amenaza aérea”, dijo el alto mando militar estadounidense de acuerdo con un comunicado del USNORTHCOM.

Everman es el responsable de llevar a cabo la “cooperación en materia de seguridad en el teatro de operaciones con naciones aliadas; y planificar y ejecutar operaciones de apoyo de contingencia para los programas de vuelos espaciales tripulados de la NASA”. Tiene a su cargo planificar y llevar a cabo operaciones de defensa y soberanía aérea en el territorio continental de los Estados Unidos, Puerto Rico y las Islas Vírgenes.

En la edición 2026 de Amalgam Eagle no estuvo presente la Real Fuerza Aérea de Canadá, que sí participó el año pasado, cuando desde Ottawa se desplegaron aviones cazas CF-18 y un Learjet junto a aviones F15 y F16 dispuestos por la USAF, mientras que la Fuerza Aérea Mexicana contribuyó con los Texan II, un Beechcraft King Air mismos que volvieron en esta edición.

Se espera que en el mediano plazo la FAM pueda aportar aviones caza que sustituyan a los Northrop F-5/Tiger con más de cuarenta años de antigüedad, de los cuales solo tres pueden volar de los 12 que se adquirieron en 1982. En las siguientes semanas se sabrá por cuál de las opciones entre los F-16 Lockheed Martin Viper, los Saab Gripen suecos, los KAI-FA coreanos y los Leonardo M-346 italianos, se decidirá la Defensa Nacional para actualizar su primera línea de combate que en ejercicios como el Amalgam Eagle se pone a prueba la capacidad operativa de los pilotos de guerra mexicanos.

El Comando Norte señaló que la edición 2026 de los Amalgam Eagle fue un ejercicio que “refuerza la sólida relación de defensa entre Estados Unidos y México”.

Juan Veledíaz / @velediaz424 / EstadoMayor.mx

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