México, 9 de septiembre.- Los capos de la droga en México han traspasado fronteras y se han expandido hacia el continente negro. Las declaraciones de altos mandos militares de Estados Unidos, como el general Dagvin R. M. Anderson, jefe del Comando de África de la Unión Americana (AFRICOM) así como otros oficiales de defensa, han encendido alarmas internacionales al advertir sobre la expansión y consolidación de los cárteles mexicanos.

Los puntos clave de estas advertencias y reportes de inteligencia incluyen el establecimiento de narcolaboratorios, ya que se hadetectado la presencia directa de operadores y cocineros experimentados pertenecientes a organizaciones como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en países africanos. Estos grupos delictivos han participado en la instalación de laboratorios clandestinos a gran escala destinados principalmente a la producción de drogas sintéticas, como la metanfetamina.
Durante el pasado mes de mayo, en una redada en una planta de producción de metanfetamina en Sudáfrica, la más reciente de una serie de importantes desmantelamientos de laboratorios de metanfetamina en Kenia y Nigeria, se encontraron a mexicanos expertos en química enviados en nombre del CJNG para establecer una mayor presencia directa y desarrollar la producción local de sustancias ilícitas en África.
El periódico El País publicó un artículo donde expone que las autoridades locales e internacionales han desmantelado centros de producción y rutas en naciones como Sudáfrica y Nigeria, arrestando a ciudadanos mexicanos junto con colaboradores locales. Estos operativos han sacado a la luz instalaciones valuadas en millones de dólares.
“La Dirección de Investigación de Delitos Prioritarios (DPCI) del Servicio de Policía de Sudáfrica (SAPS), conocida como la unidad de élite Hawks, realizó una redada en una granja rural en Swartruggens, donde descubrió un laboratorio a escala industrial que contenía más de 481 kilos de metanfetamina, con un valor estimado de alrededor de 61 millones de dólares”,así lo expuso la organización sin fines de lucro independiente The Soufan Center,con sede en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, enfocada en la investigación y el análisis de la seguridad global.
De acuerdo a un informe de The Soufan Center consultado por EstadoMayor.mx, las autoridades sudafricanas confirmaron que se han realizado cuatro redadas en los últimos dos años relacionadas con redes de cárteles con base en México. El descubrimiento de sitios de producción de metanfetamina en el bosque de Abidagba, Nigeria, en mayo de 2026, y en la aldea de Olelep, Kenia, en septiembre de 2024, reveló la participación de grupos del crimen organizado latinoamericanos, específicamente los cárteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación.
“La presencia de organizaciones criminales latinoamericanas en África no es, en absoluto, nueva. Ya en la década de 1980, las organizaciones de narcotráfico utilizaban África Occidental y Septentrional como punto de tránsito para el tráfico de cocaína hacia los mercados europeos. Con el tiempo, grupos como el Primerio Comando da Capital, con sede en Brasil, los cárteles colombianos y grupos mexicanos como Sinaloa, Los Zetas y el CJNG establecieron alianzas de cooperación con sindicatos criminales locales, grupos yihadistas e incluso fuerzas del orden en países como Nigeria, Guinea-Bissau, Mozambique, Malí, Sudáfrica y Senegal”, señala la organización estadounidense.

La creciente participación de los cárteles mexicanos en el tráfico de metanfetaminas en el continente africano probablemente sea una consecuencia directa de las crecientes restricciones impuestas a los centros de producción y las rutas de contrabando en América Latina, en el marco de la campaña antidrogas liderada por Estados Unidos en la región después de la llegada de Donald Trump a la presidencia.
Sin embargo, África ha dejado de ser únicamente un punto de tránsito para la cocaína proveniente de Sudamérica con destino a Europa; ahora funciona como una conexión estratégica de producción y distribución hacia el Medio Oriente, Europa y el propio mercado estadounidense.
Rodrigo Alarcón / @tiburon_alarcon / EstadoMayor.mx
