México, 27 de agosto.- Los contrabandistas mexicanos han encontrado en los cigarros ilegales la forma de generar buenas ganancias económicas. Además, se ha convertido en un problema multifacético de gran relevancia en seguridad nacional y de salud pública. Diversos estudios e instituciones gubernamentales advierten sobre la magnitud de este mercado ilícito.

Un informe realizado por el periódico El Economista, menciona que las investigaciones especializadas como las de El Colegio de México señalan que los cigarros de procedencia ilegal representan aproximadamente el 20 por ciento del mercado nacional. Esto significa que, de los millones de cigarros que se consumen diariamente en el país, una quinta parte ingresa y se comercializa de forma irregular.
La evasión del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y aranceles aduaneros genera pérdidas millonarias para la recaudación del Estado mexicano. El tráfico y la distribución de tabaco ilegal ya no se limitan a la clásica fayuca, sino que están vinculados a redes del crimen organizado que controlan tanto el contrabando internacional como la distribución en mercados informales. Esto genera una competencia desleal directa para las empresas e industrias que cumplen con la legalidad en nuestro país.
Los cigarros ilegales que ingresan a México provienen principalmente de países asiáticos, ya que los embarques detectados por inteligencia aduanera provienen frecuentemente de países como: China, Corea del Sur, Tailandia, Singapur y Sri Lanka.
Autoridades vigilan entrada por el AICM
Además de aduanas marítimas clave como Lázaro Cárdenas, en Michoacán, y Manzanillo, Colima, las autoridades han incrementado la vigilancia en vías aéreas.

La Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), en coordinación con la Secretaría de Marina (SEMAR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), realiza operativos constantes de inspección no intrusiva, es decir, rayos X, e inteligencia en recintos fiscales como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), donde se han interceptado de manera frecuente cargamentos millonarios de cigarros apócrifos y de contrabando.
“A través de labores de inteligencia aduanera, gestión integral de riesgos y el uso de tecnología de inspección como equipos de rayos X, se ha logrado interceptar importantes cargamentos de tabaco de procedencia extranjera que pretendían eludir los controles fiscales y sanitarios”, así lo dio a conocer la Marina en días recientes.
La colaboración entre la ANAM, la Marina y la SSPC forma parte del blindaje de las fronteras y puntos de entrada internacionales para asegurar las cadenas logísticas.
“Los cigarros ilícitos o apócrifos no cuentan con trazabilidad, regulación sanitaria ni controles de calidad, lo que representa un grave riesgo para los consumidores al ignorarse los componentes reales con los que son elaborados”, informó el Gobierno de México.
Tan solo el pasado 2 de agosto, las autoridades federales dieron a conocer el aseguramiento de 4 mil 31 kilos de cigarros ilícitos, equivalentes a 2 millones 880 mil cigarros.
Este tipo de embarques permanecen bajo resguardo de la autoridad aduanera, mientras continúan las actuaciones legales correspondientes y se desarrollan los procedimientos ministeriales que permitan determinar su situación jurídica.
Decomiso ilegal más grande
El aseguramiento de cigarrillos ilegales en el país tuvo lugar en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad México (AICM) “Benito Juárez”, el pasado mes de enero del año en curso, cuando las autoridades aseguraron casi 19.77 toneladas de tabaco y cigarros apócrifos.
El aseguramiento consistió en un total de 954 mil 380 cajetillas, con un valor comercial que superó los 70.7 millones de pesos, lo cual pudo derivarse en una evasión fiscal, cuyo calculo fue de alrededor de más de 16.2 millones de pesos correspondientes al IEPS.

Esta mercancía provenía de Narita, Japón, y era distribuida en seis embarques aéreos, donde participaron autoridades de la Marina y la Aduana del AICM, en coordinación con la SSPC, FGR, SEDENA, Guardia Nacional y autoridades japonesas.
Un dato relevante fue que durante este operativo se identificaron 23 marcas ilegales nuevas en el mercado mexicano, las cuales no contaban con pictogramas de advertencia sanitaria de COFEPRIS ni el pago de impuestos de importación requeridos por la ley.
“A raíz de la implementación de tecnología de rastreo aduanero y vigilancia reforzada por la Marina, las autoridades han logrado decomisos acumulados récord en la aduana de este aeropuerto”, detalló la autoridad de la federación.
Riesgos a la salud
Los productos de tabaco de contrabando o falsificados carecen de controles sanitarios y de trazabilidad, por lo que su composición química real es desconocida y potencialmente más peligrosa para los consumidores.
“Sus riesgos sanitarioses que al ser mercancía pirata o fabricada sin regulación, no cumple con las normativas de etiquetado o advertencias de salud obligatorias ni con los estándares de calidad, incrementando los riesgos toxicológicos”, puntualiza la COFEPRIS.
Al ser productos fabricados en la clandestinidad y sin ningún tipo de supervisión sanitaria, no existe control sobre las materias primas. Se han detectado hojas de tabaco en estado de descomposición, residuos industriales y sustancias químicas altamente tóxicas que se liberan durante la combustión.
Rodrigo Alarcón / @tiburon_alarcon / EstadoMayor.mx
