México, 18 de mayo.– Un aparente diferendo entre el comandante de la novena zona militar en Culiacán con la gobernadora interina de Sinaloa estaría detrás del relevo en el mando del cuartel del que depende la entidad cuyo gobernador con licencia y nueve de su ex colaboradores fueron acusados por el Departamento de Justica estadounidense de operar para el Cártel de Sinaloa. La llegada del general Julio César Islas López a Sinaloa se da dentro de una grave crisis política y de seguridad y ocurre apenas días después de que se dio también un cambio en la comandancia de zona militar en Zacatecas por graves acusaciones contra el mando militar que fue sustituido, sumado al relevo en días pasados en la comandancia militar de Chilpancingo, en medio de la crisis por desplazamiento forzado en la región de la Montaña baja de Guerrero resultado del choque entre grupos criminales que se disputan el control de la región.

La tarde del sábado 16 de mayo comenzó a circular la versión de que habría un relevo en la comandancia de la novena zona militar en Culiacán, con jurisdicción en el estado de Sinaloa, en virtud de un “desencuentro” entre la gobernadora interina del estado Yeraldine Bonilla y el General Santos Delgado Soto. Una de las versiones que circularon decía que, tras las declaraciones de la mandataria morenista que señaló que fue el Ejército el que designó al General Gerardo Mérida Sánchez al frente de la secretaría de Seguridad Pública, y no su jefe Rubén Rocha Moya, acusado de proteger las operaciones de la facción de los Chapitos del Cártel de Sinaloa durante su gestión como gobernador del estado. Sus dichos se dieron días después de que Mérida se entregara a las autoridades estadounidenses y quedara preso acusado por el Departamento de Justicia de proteger narcolaboratorios, filtrar información confidencial a este grupo criminal y recibir pagos mensuales de 100 mil dólares mientras se desempeñó en el cargo.
Versiones periodísticas señalaban que el General Delgado Soto, quien llegó a Culiacán en agosto del 2025 para asumir el mando de la zona, le reclamó a la gobernadora sus dichos.
La designación no la hizo “el Ejército”, como dijo la mandataria. Dos fuentes militares consultadas por separado en la Ciudad de México, señalaron que el nombramiento en septiembre del 2023 de Mérida Sánchez, General de Brigada que para efectos de retiro aparece como General de División, se debió a las gestiones del General Audomaro Martínez Zapata, entonces director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y militar de todas las confianzas del Presidente López Obrador, quien lo propuso al General Luis Crescensio Sandoval —entonces titular de la Defensa— y con anuencia presidencial fue enviado a Sinaloa.
Sobre el reclamo del General Delgado Soto a la mandataria, otras versiones añadían que le recordó los vínculos del grupo político al que pertenece con el Cártel de Sinaloa, donde su jefe y nueve de sus subordinados, entre los que está el senador Enrique Inzunza Cázarez a quien Bonilla sustituyó en la secretaría general de Gobierno, están acusados por la fiscalía de Nueva York. Tras el reclamo cuya versión no había sido desmentida hasta el domingo 17 por la mandataria suplente, se conoció el nombre del militar que sustituirá al General Delgado Soto, de quien se dijo solicitó al alto mando ser relevado de su cargo.
En su lugar se anunció la llegada del General de Brigada Julio César Islas Sánchez, quien viene de estar durante un año y seis meses como comandante de la 15 zona militar en La Mojonera, en Zapopan, Jalisco. Su arribo a Sinaloa se da en el contexto de la acusación de narcotráfico en la Corte de Brooklyn, Nueva York contra el grupo político que se hizo con el poder ejecutivo del estado en las elecciones del 2021, proceso electoral que sirvió de prueba por las irregularidades denunciadas y la intervención de grupos del crimen organizado para presuntamente operar a favor de Morena y que forman parte de la acusación por narcotráfico en Estados Unidos.
Islas Sánchez es un oficial de infantería con una hoja de servicios donde se registra su experiencia operativa como comandante de la primera Compañía de Infantería No Encuadrada (CINE) en Salto de Agua, Chiapas, para posteriormente encabezar el 105 batallón de infantería, la cuarta brigada de Policía Militar y la Guarnición Militar de Matamoros, tres encomiendas en la Cuarta Región Militar que comprende los estados de Nuevo León y Tamaulipas, además de San Luis Potosí.
Tras su paso como comandante de unidades, Islas fue enviado a Washington a la agregaduría militar y aérea de la Embajada de México, donde fungió también como jefe de estudios en el Colegio Interamericano de Defensa. A su regreso al país tuvo varias encomiendas como oficial de estado mayor, del lado académico cuenta con maestría en Seguridad y Defensa Nacional por el Colegio de Defensa, así como un doctorado en Administración y Gobierno.
En noviembre del 2022 ascendió a general de brigada, en agosto del siguiente año fue nombrado comandante de la 48 Zona Militar en Ciudad Victoria, Tamaulipas, de donde pasó en octubre del 2024 a Zapopan al frente de la 15 Zona.
SACUDIDA EN ZACATECAS
En 2022 el año en que Julio César Islas Sánchez ascendió a General de Brigada, también lo hizo el General Isaac Bravo López, quien el sábado 16 de mayo fue relevado del mando de la 11 Zona Militar en Guadalupe, Zacatecas. En su lugar fue designado de manera interina el General Brigadier Armando Toscano Yáñez.
Así terminó la semana en medio de señalamientos en redes sociales y versiones periodísticas que señalan al General Bravo López de estar dentro de una investigación oficial del gobierno estadounidense donde se le acusa presuntamente de estar vinculado a la facción de los Mayos del Cártel de Sinaloa.
Bravo López arrastra acusaciones desde que estuvo en Durango al frente de la décima Zona Militar, antes de llegar a Zacatecas, por presuntamente recibir sobornos del grupo criminal de los hermanos Cabrera Sarabia, quienes controlan la entidad y son socios de los Zambada de años atrás. Oficiales de la Guardia Nacional destacados aquel momento en unidades de Durango, también lo acusaron de pedir cuotas fuera de toda normatividad y reglamento, producto de las multas que levantaran en carreteras.
El General Bravo López deja Zacatecas en medio de una creciente ola de inseguridad resultado del choque de facciones del llamado Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y de la facción de los Mayos del Cártel de Sinaloa en la región conocida como Los Cañones en el sureste del estado, donde conectan los municipios de Villanueva, Tabasco, Jalpa y Juchipila.
RELEVO EN GUERRERO
El pasado 5 de mayo hubo cambios en la comandancia de la 35 Zona Militar con sede en Chilpancingo y jurisdicción en la Tierra Caliente y norte del estado de Guerrero. El General de Brigada Juan Ignacio Hernández Velasco asumió el mando de la comandancia militar en sustitución de su colega José Francisco Moreno Barrera, quien estuvo en el cargo solo cuatro meses ya que pasó a retiro.
Hernández Velasco viene de encabezar la 31 zona militar en Rancho Nuevo, Chiapas, y conoce bien la zona de la que tomó el mando ya que años atrás fue jefe de estado mayor de la comandancia en la capital guerrerense.
Como oficial realizó el Curso de Patrullas de Combate (CUPAC) también en Guerrero, además del curso de análisis de información y de Fusileros Paracaidistas. Ha sido comandante de la Sexta Compañía de Infantería No Encuadrada (CINE) y estuvo al mando de los batallones de infantería 58 en Durango y 93 en Guerrero.
Su llegada a Chilpancingo ocurrió en los días en que se incrementó la violencia entre grupos criminales en la región de la Montaña baja con epicentro en Tixtla y comunidades aledañas, provocando el desplazamiento forzado de cientos de pobladores de esta zona del estado de Guerrero. De nueva cuenta la banda criminal conocida como los Ardillos, encabezada por el clan Ortega Jiménez, antiguos operadores de los Beltrán Leyva en esta región y aliados de políticos vinculados al PRD y Morena. Del otro lado la banda paramilitar conocida como los Tlacos de los hermanos Onésimo y Javier Marquina Chapa, son los protagonistas de la ola violenta a la que el gobierno morenista que encabeza Evelyn Salgado poco o nada ha podido hacer.
De la 35 Zona Militar dependen municipios como Taxco de Alarcón y Tetipac, una zona bajo dominio de células de La Familia Michoacana que mantienen el control de las presidencias municipales, policías y tienen sujeto de extorsiones y cobro de piso a comerciantes y prestadores de servicios de la región. El secuestro del alcalde taxqueño tras la desaparición de su padre hace poco más de un mes, exhibió el grado de vinculación criminal entre la autoridad municipal con el crimen organizado sin que las autoridades federales iniciaran investigaciones penales o detuvieran a los líderes de estas organizaciones tras la liberación de ambos políticos.
Juan Veledíaz / @velediaz424 / EstadoMayor.mx
