México, 11 de marzo.- El uso de Starlink por parte del crimen organizado se ha convertido en un tema crítico de seguridadinternacional. La facilidad de despliegue, alta velocidad y capacidad para operar en zonas donde no llega la infraestructura terrestre, es idóneo para que los grupos delictivos adopten esta tecnología para coordinar operaciones tácticas, gestionar logística y evadir el monitoreo gubernamental. Así lo utilizó -y sigue utilizando- el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

En las zonas donde opera CJNG, como la Sierra Madre del Sur en Guerrero o las zonas serranas de Jalisco y Michoacán, no hay torres de cobertura celular. Con esta tecnología, mantienen comunicación en tiempo real sin depender de la infraestructura del Estado.
Uno de los hallazgos más alarmantes ha sido la instalación de estas antenas dentro de prisiones de máxima y mediana seguridad, como el caso del Centro de Ejecución de las Consecuencias Jurídicas del Delito, mejor conocido como el penal de Aguaruto, situado en Culiacán, Sinaloa, donde las autoridades decomisaron múltiples módems. Se estima que el 94 por ciento de estos aparatos incautados en operativos recientes correspondían a esta tecnología, así lo señala la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Según informes de la Interpol y autoridades mexicanas, entre 2024 y 2025, el CJNG ha diversificado sus ingresos mediante fraudes financieros y de tiempos compartidos. Esto se traduce en el uso de Starlink para generar call centers móviles o temporales en lugares remotos. Así operan con internet de alta velocidad, contactan víctimas en Estados Unidos y Europa, y pueden moverse constantemente para evitar ser rastreados o tener una dirección de internet, una IP, fija.
El uso de estas antenas permite a los líderes criminales operar redes de extorsión, coordinar envíos de droga y comunicarse con el exterior con un ancho de banda que permite videollamadas y transferencias de archivos pesados, superando los bloqueadores de señal convencionales de las cárceles.
El principal desafío para las autoridades sigue siendo el mercado negro de equipos, donde las antenas se compran de forma legal en un país y se trasladan físicamente a zonas de conflicto o áreas controladas por cárteles, operando bajo cuentas de terceros o planes itinerantes.

Oportunidad de seguir delinquiendo desde las cárceles
Las organizaciones criminales vieron en esta nueva tecnología la oportunidad de realizar sus actividades ilícitas, por lo que el ingreso de terminales de Starlink a las cárceles se ha convertido en un fenómeno creciente, especialmente en México, República Dominicana y Guatemala durante 2024 y 2025. A diferencia de un simple celular, una antena satelital requiere logística más compleja.
Dado que el kit estándar es del tamaño de una caja de pizza grande y el kit Mini tiene el tamaño de una laptop, no son objetos que se puedan ocultar fácilmente en una revisión rutinaria. En muchos casos, los equipos entran por las puertas principales camuflados en cargamentos de alimentos, insumos de limpieza o materiales de construcción destinados al mantenimiento del penal.
Otra de las formas en que los criminales han encontrado para ingresarlos es mediante el uso de drones de alta carga, lo que ha evolucionado para soportar objetos pesados. Se han reportado casos donde drones industriales sobrevuelan los patios o azoteas de las prisiones durante la noche para dejar caer paquetes que contienen la antena y el router.
Al ser un sistema que sólo necesita vista clara al cielo, los reos instalan las antenas en las azoteas de los módulos o las camuflan entre tendederos de ropa y escombros para que no sean detectadas desde el suelo.
Aunado a ello, los inhibidores de señal convencionales de las cárceles suelen estar calibrados para frecuencias de celular. Starlink opera en bandas satelitales que requieren equipos de bloqueo mucho más costosos y específicos. No dependen de las antenas de telefonía que rodean la cárcel, las cuales suelen estar vigiladas o limitadas por las autoridades carcelarias.

Pero dentro de estas noticias malas también hay buenas, porque para marzo de 2026 se han implementado medidas tecnológicas. La empresa de Elon Musk, SpaceX ha colaborado con el gobierno para aplicar “geofencing” (“geocercas”, en español). Si una antena se activa en una zona marcada como penal o en áreas de conflicto activo bajo vigilancia militar, el servicio puede ser suspendido automáticamente.
Además se da un rastreo de terminales, esto quiere decir que cada equipo tiene un ID único, es así que las autoridades ahora rastrean la compra de estos equipos para identificar nodos de comunicación del cártel.
¿Qué es Starlink?
El dueño de Starlink es Elon Musk, fundador y CEO de la compañía aeroespacial SpaceX. Starlink es la división de internet satelital de esta empresa estadounidense, lanzada para brindar conectividad global de alta velocidad mediante una constelación de satélites en órbita baja.
- El objetivo es proporcionar internet de alta velocidad a áreas rurales, remotas o con mala conectividad en todo el mundo, por lo que bajo la dirección de Musk, el servicio ha tenido una rápida expansión en América Latina y el mundo.
- Desde febrero de 2026, Starlink permite cambiar de plan de forma inmediata. Si se decide bajar a un plan más barato, el cambio se aplica al instante, aunque no hay reembolsos por el ciclo ya pagado.
A marzo del mismo año, el servicio ha evolucionado significativamente, ofreciendo mayor flexibilidad en sus planes y nuevos dispositivos como el Starlink Mini, donde este es un kit ultraportátil con router integrado que cabe en una mochila. Es ideal para quienes necesitan internet en movimiento con velocidades superiores a 200 Megabites por segundo (Mbps).
Otra de las novedades es que se están realizando pruebas como en España con el MasOrange, para que los teléfonos celulares convencionales se conecten directamente a los satélites en zonas sin cobertura, permitiendo inicialmente mensajes y servicios básicos como WhatsApp; asimismo, esta división está desplegando satélites de tercera generación con el objetivo de ofrecer velocidades cercanas a un Gigabites por segundo (Gbps) en zonas remotas durante este año.
Rodrigo Alarcón / @tiburon_alarcon / EstadoMayor.mx
