México, 2 de marzo.- Al amanecer del sábado 28 de febrero Estados Unidos e Israel lanzaron la operación conjunta denominada “Furia Épica”, un ataque aéreo desde portaviones lanzamilisiles y plataformas de drones contra territorio iraní asestando un golpe mortal al régimen islamista, con un bombardeo al lugar donde estaba reunida la cúpula gubernamental. Las repercusiones de esta escalada bélica en Medio Oriente tocaron los precios del petróleo, gas e interrumpieron las rutas marítimas de buques que transportan hidrocarburos.

La noticia marcó la agenda global e impactó en México por las conexiones geopolíticas que implica un teatro de guerra en Medio Oriente. El bombardeo de Israel y Estados Unidos a Irán del último fin de semana de febrero, repercutió en el mercado del petróleo, en las operaciones militares y en la seguridad de aeropuertos y fronteras.
En México por doctrina los agregados militares, aéreos y navales de las embajadas en los países del Golfo, están obligados a informar el curso de los acontecimientos con su respectivo análisis militar de la situación al Alto Mando de la Defensa Nacional y la Marina, respectivamente.
Transcurridas las primeras 48 horas del ataque estadounidense e israelí, la prensa internacional consideró como inédito el ataque por lo extenso y potente al decapitar el liderazgo político y militar de la nación islámica. Ambos países reportaron la muerte del líder supremo, el Ayatola Alí Jamenei, quien se encontraba reunido con la cúpula militar, de la Guardia Revolucionaria Islámica y funcionarios de los servicios de inteligencia en un búnker en la zona residencial gubernamental. La agencia Reuters y periódicos europeos e israelíes informaron que hubo por lo menos 30 muertos en ese ataque, entre ellos el ministro de Defensa y el comandante de la Guardia Revolucionaria Islámica, columnas vertebrales del régimen teocrático.
Irán respondió con una andanada de misiles y drones contra Israel, de acuerdo con reportes de medios como el británico The Guardian y el español El País, citando al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. El ataque con misiles se extendió contra las bases militares en la región como las instalaciones aéreas de Al-Udeid en Qatar, la base aérea de Ali Al-Sakem en Kuwait, la base militar de Al-Dhafra en Emiratos Árabes Unidos, y el cuartel general de la V flota estadounidense en Baréin. Además también se registraron ataques en Jordania, Irak y Arabia Saudí.
IMPLICACIONES
Las primeras implicaciones del ataque golpearon los precios del petróleo, gas e interrumpieron las rutas marítimas que usan el estrecho de Ormuz, por donde salen barcos con gran parte de la producción de hidrocarburos de los países del Golfo. La plataforma de análisis geopolítico Miss Política, publicó en sus redes que la estructura de poder en medio Oriente combina “legitimidad religiosa, memoria colonial, equilibrios tribales, identidades transnacionales, Estados que no siempre monopolizan el uso de la fuerza”. En una serie de post subidos el pasado domingo 1 de marzo, hicieron un breve análisis detrás de la respuesta iraní.
“Qatar alberga la base aérea militar de Al-Udeid, uno de los centros neurálgicos de la proyección militar estadounidense en la región. Pero Qatar no es solo una base. Es un mediador en conflictos, es actor energético clave en gas natural licuado y es una plataforma diplomática entre Occidente y el Islam político. Cuando se convierte en escenario de respuesta iraní, la señal es que los nodos híbridos militares, diplomáticos ya no son intocables. Su ataque al país es también la presión sobre un sistema. Arabia Saudí representa la transición regional. Intenta diversificar su economía, reducir la dependencia exclusiva de Estados Unidos, normalizar relaciones con Israel sin romper equilibrios internos, dialogar con Irán bajo mediación china. Un ataque vinculado a la presencia estaounidense en su entorno es una advertencia: tu autonomía estratégica tiene límites. Irán no necesita confrontar directamente a Arabia Saudí porque le recordó que su estabilidad depende de un entorno volátil”.
CHINA OBSERVA
Un comunicado difundido un día después del inicio de la operación por el Comando Central estadounidense, señaló que “Furia Épica” ha alcanzado alrededor de mil objetivos desde que comenzaron los bombardeos y ataques con drones para tratar de conseguir la caída del régimen teocrático.
Tras una serie de negociaciones previas para que Irán abandonara su programa nuclear militar, Israel y Estados Unidos consideraron que las conversaciones no dieron resultado y optaron por la fuerza armada.
El despacho difundido por el órgano responsable de las fuerzas de Estados Unidos en Medio Oriente, aseguró que los bombardeos alcanzaron los cuarteles generales de la Guardia Revolucionaria Islámica y de la fuerza aérea de la misma organización. Párrafos adelante asegura que se destruyeron los sistemas de defensa antiaéreo iraní, arsenales de misiles balísticos, buques de guerra y submarinos asi como redes de comunicación militar.
De acuerdo con diversos analistas militares China mantiene una operación de monitoreo de lo que se considera un laboratorio de guerra en tiempo real. Tiene registro de todos “los recursos de la arquitectura de ataque” israelí y estadounidense. Da seguimiento satelital a la Quinta Flota y monitorea la ruta del portaaviones USS Gerald Ford, que estuvo en el Mar Caribe y ahora se encuentra en el Mediterráneo rumbo a la zona de operaciones del Mar Rojo.
China lleva un registro de datos de combate reales sobre cómo avanzan las operaciones, los lugares de ataque y los equipos que se emplean. Tiene un mapa completo que se actualiza conforme el desarrollo del teatro de operaciones.
Juan Veledíaz / @velediaz424 / EstadoMayor.mx
