Los 211 años de la Independencia; entre reclamos diplomáticos y el despliegue de capacidades militares

Estado Mayor/16 septiembre 2021

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Jorge Alejandro Medellín

El estruendo de las 21 salvas de cañón disparadas en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México previo al desfile militar por el 211 aniversario del inicio de la guerra de Independencia, solo pudo ser opacado por la estridencia de la inédita intervención del presidente Andrés Manuel López Obrador para pedirle “respetuosamente” al gobierno de los Estados Unidos “a levantar el bloqueo contra Cuba, porque ningún Estado tiene derecho a someter a otro pueblo, a otro país”.

Obrador pidió además que Cuba sea considerada como Patrimonio de La Humanidad y que su gente reciba una medalla por la dignidad con la que ha defendido su soberanía por más de 60 años.

No solo eso; López Obrador dio a entender que detrás de una parte de la crisis cubana habría una estrategia de los Estados Unidos para provocar una confrontación entre los cubanos y su gobierno, lo cual calificó como “vil y canallesco”.

Todo inédito. Todo inesperado. Todo sorpresivo en el regreso del desfile masivo de tropas -15 mil 180 elementos del Ejército, la Fuerza Aérea, la Armada y la Guardia Nacional- a la plancha de un Zócalo sin gente, en el que los discursos políticos antecedieron al despliegue de soldados, pilotos, marinos, guardias nacionales, militares invitados, charros, rescatistas, cadetes y personal de sanidad que no ha cesado en su lucha por contener la pandemia del COVID-19, causante del vacío popular frente a Palacio Nacional.

Nunca antes en un desfile militar por el 16 de septiembre se había usado la conmemoración más importante del país como un foro de desagravio y demanda en favor de otra nación, en este caso de Cuba. Nunca antes el presidente del país desagraviado había hecho uso de la palabra previo al inicio de la parada militar. Miguel Díaz Canel, mandatario de Cuba, es ahora el primero en hacerlo.

Nunca antes un secretario de la Defensa Nacional (SEDENA) había dirigido (ni antes ni después) mensaje alguno el mismo día del desfile, antes de que hablara el presidente y mucho menos antes de que otro mandatario lo hiciera. Y nunca antes un presidente de México había dado un discurso previo al desfile después de que otro presidente tomara la palabra.

El cubano Miguel Díaz Canel, invitado especial de López Obrador, es el primero en hacerlo y Obrador es el primer mandatario mexicano en romper con todos los protocolos del día más importante en la historia civil y militar del país. Canel es también el primer mandatario de Cuba o de cualquier otro país cuya nación es desagraviada en la conmemoración de una fecha histórica mexicana.

Previo a la invitación hecha por el gobierno de México al presidente Miguel Díaz Canel, sus gobernados recibieron más de 4 mil toneladas de ayuda humanitaria, de alimentos y combustible por parte del gobierno de López Obrador, asistencia que fue transportada en los buques ARM-411 Papaloapan y BAL-02 Libertador de la Armada de México.

Bonito y sabroso

Días antes de la llegada de los buques de la Marina, dos aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana llevaron los primeros cargamentos de ayuda humanitaria a la isla, en donde una serie de manifestaciones callejeras por la falta de vacunas contra el COVID derivaron en protestas violentas contra el régimen comunista de Díaz Canel. López Obrador recibió innumerables críticas y ataques por haber apoyado con medicinas, vacunas, comida y combustible al gobierno cubano cuando en redes sociales circulaban videos de las protestas sociales y de la respuesta represiva en las calles de varias ciudades cubanas.

Aun así, López Obrador sostuvo su política de ayuda y solidaridad a Cuba y semanas después a Haití, azotada por la inestabilidad política, por sismos y por la pandemia del coronavirus, no sin antes haber lanzado críticas a Washington por el bloqueo contra los cubanos. En este contexto fue que AMLO invitó a Díaz Canel como personaje central de su comitiva, pero sin dejar atrás al general Luis Cresencio Sandoval.

El primero en hablar fue el secretario de la Defensa Nacional, quien recordó la importancia de la fecha conmemorativa, destacó la necesidad de ser una nación unida pese a las diferencias de opinión política. Se refirió también a los cambios que ha vivido y vive el país y a la evolución y transformaciones que viven las fuerzas armadas mexicanas.

“En contraste con las luchas armadas que se dieron en otras épocas para la construcción de la nación mexicana, en nuestros días las cosas son diferentes y los procesos de transformación se inician democráticamente con el pueblo que ejerce su derecho ciudadano de elegir un proyecto de nación con el que se identifica y está convencido de su viabilidad”, dijo el general Sandoval.

En su intervención agregó que “aun cuando existan diferencias de pensamiento, todos somos mexicanos y es necesario estar unidos con el propósito común de alcanzar las aspiraciones y objetivos nacionales, porque la unidad es la mayor fortaleza para lograr que el país avance con progreso y bienestar social, con justicia y auténtico Estado de derecho”.

Luego ponderó al papel de los militares y marinos en el desarrollo nacional al convertirse en “elementos fundamentales para la defensa de su integridad, independencia y soberanía, así como para su seguridad interior y apoyo a la sociedad, pero también para el desarrollo nacional”.

En consecuencia, le dijo a López Obrador, “el Ejército, Fuerza Aérea y Armada, objetivamente se adaptan a los tiempos actuales y al contexto de nuestro país, respaldando firmemente al gobierno que usted representa”.

Nos preparamos cada día para fortalecer nuestras capacidades institucionales en aras de cumplir de manera eficaz las misiones y tareas que tenemos asignadas, siempre con respeto a los derechos humanos y manteniéndonos cerca del pueblo para protegerlo permanentemente, porque estamos orgullosos de que nuestros orígenes y porque sabemos que lo más importante es México, agregó.

Sandoval ratificó de nuevo la lealtad, el compromiso de servicio y el amor a la patria, aspectos que, recordó, “se han fortalecido con la reorganización de la Secretaría de la Defensa Nacional, la reciente creación de la Comandancia del Ejército mexicano y la evolución del Estado Mayor de la Defensa Nacional como Estado Mayor Conjunto”.

Cuba y México… México y Cuba

Luego el presidente cubano, Miguel Díaz Canel, dio su discurso recordando la estrecha relación entre su país y México, marcada por los procesos de construcción de sus guerras de independencia partir de apoyos mutuos, de reconocimientos y sobre todo de solidaridad en momentos de gravedad y confrontación con los gobiernos de los gobiernos de Espala y de los Estados Unidos.

Canel trajo al presente varios momentos de la historia cubana inevitablemente enlazados con la historia mexicana, hasta llegar a los años en los que Ernesto “Che” Guevara y Fidel Castro se conocieron en la Ciudad de México, fueron entrenados por luchadores profesionales, compraron la lancha Granma, la llenaron de revolucionarios y zarparon desde Tuxpan, Veracruz, hacia la isla para iniciar la revolución a finales de la década de los años cincuenta.

Recordó también que en el gabinete del presidente Benito Juárez hubo dos generales cubanos –Anastasio Parrodi y Pedro Ampudia– que se integraron como ministros de Guerra y Marina tras haber participado, en 1854, en operaciones militares y haber sido parte de la elaboración del Plan de Ayutla, con el que comenzó el derrocamiento de Antonio López De Santa Anna.

Hijo de satanás…malditísimo ladrón…

Luego, el presidente López Obrador habló de la gestación de la lucha de independencia, de los personajes más importantes y de Miguel Hidalgo a quien ubicó señalando que “ningún dirigente en la historia de México ha recibido más insultos”.

Obrador leyó una lista de al menos 36 groserías y calificativos hechos en su momento en contra del cura Miguel Hidalgo, seleccionados por el historiador Paco Ignacio Taibo II, director del Fondo de Cultura Económica (FCE).

Endurecida alma, escolástico sombrío, monstruo, taimado, corazón fementido, rencoroso, padre de gentes feroces, Cura Sila, entrañas sin entrañas, villano, hipócrita, refinado, tirano de tu tierra, pachá, lo-cura, imprudentísimo bachiller, caco, malo, malísimo, perversísimo, ignorantísimo bachiller Costilla, excelentísimo pícaro, homicida, execrable majadero, badulaque, borriquísimo, primogénito de Satanás, malditísimo ladrón, liberticida, insecto venenoso, energúmeno, archiloco americano,demagogo, desnaturalizado y frenético…”

El presidente de México habló luego de Cuba y entró de lleno al discurso político para recriminarle a los Estados Unidos el bloqueo contra la isla y la situación del país, de cuyos habitantes dijo que se merecen el “premio de la dignidad” por su histórica resistencia a más de medio siglo de agresión a su soberanía.

“El día de hoy recordamos esa gran gesta histórica y la celebramos con la participación del presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien representa a un pueblo que ha sabido, como pocos en el mundo, defender con dignidad su derecho a vivir libres e independientes, sin permitir la injerencia en sus asuntos internos de ninguna potencia extranjera”.

Ya he dicho y repito, continuó, “podemos estar de acuerdo o no con la Revolución cubana y con su gobierno, pero el haber resistido 62 años sin sometimiento es una indiscutible hazaña histórica. En consecuencia, creo que, por su lucha en defensa de la soberanía de su país, el pueblo de Cuba merece el premio de la dignidad y esa isla debe ser considerada como la nueva Numancia, por su ejemplo de resistencia, y pienso que por esa misma razón debiera ser declarada patrimonio de la humanidad”.

Fue en ese momento cuando convirtió la celebración militar en un acto de desagravio para los cubanos, al pedirle “respetuosamente al gobierno de Estados Unidos a levantar el bloqueo contra Cuba, porque ningún Estado tiene derecho a someter a otro pueblo, a otro país. Es preciso recordar lo que decía George Washington: Las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos”.

Obrador reforzó el desagravio con sugiriendo que las acciones del gobierno de los Estados Unidos buscarían de alguna forma desestabilizar a la isla, enfrentar a los cubanos contra su gobierno y provocar su derrocamiento, estrategia a la que calificó de “perversa”, “vil y canallesca”.

“Dicho con toda franqueza, se ve mal que el gobierno de Estados Unidos utilice el bloqueo para impedir el bienestar del pueblo de Cuba con el propósito de que éste, obligado por la necesidad, tenga que enfrentar a su propio gobierno.

“Si esta perversa estrategia lograse tener éxito, algo que no parece probable por la dignidad a que nos hemos referido, repito, si tuviera éxito, se convertiría en un triunfo pírrico, vil y canallesco, en una mancha de que esas que no se borran ni con toda el agua de los océanos”.

El presidente insistió en que es mejor el entendimiento, el respeto mutuo y la libertad sin condiciones ni prepotencia. Se refirió entonces al presidente Jimmy Carter, quien supo entenderse con el general Omar Torrijos para devolverle a Panamá el canal y su soberanía. “Ojalá que el presidente Biden, quien posee suficiente sensibilidad política, actúe con esa grandeza y ponga fin, para siempre, a la política de agravios hacia Cuba”, abundó Obrador.

Extracción, espectacular

El desfile fue anunciado para iniciar originalmente a las 11 de la mañana, pero de último minuto se adelantó a las 10, debido a que por primera vez habría discursos previos a la parada militar. López Obrador pasó revista a las tropas recorriendo el Zócalo en el Humvee destinado al Comandante Supremo de las Fuerza Armadas y acompañado por los secretarios de la Defensa, general uis Cresencio Sandoval, y de Marina almirante Rafael Ojeda Durán.

A las 11 en punto, el general Gabriel García Rincón, actual Oficial Mayor de la SEDENA y comandante de la columna del desfile, solicitó la autorización al presidente López Obrador para comenzar el despliegue de las tropas que ocupaban la plancha del Zócalo.

El desfogue se dio mientras una escuadrilla de 9 aviones PC-7 Pilatus y T6C Texan II hacían un pase sobre el lugar, rompiendo la formación para hacer una flor de lis, y dejar estelas de humo con los colores verde, blanco y rojo. Mientras el presidente, su gabinete e invitados especiales tomaban sus lugares frente a la plancha de concreto, el blindado Panhard VCR del general García Rincón ocupó su sitio en la explanada para coordinar la parada militar.

De inicio, 15 paracaidistas -10 del Ejército y 5 de la Armada de México- descendieron lanzados desde un helicóptero Mi-17, para aterrizar sobre la plancha del Zócalo sin novedad y en tiempo preciso. Después, dos helicopteros EC-725, uno de la FAM y otro de la Armada, se ubicaron a los costados de la plaza, frente al presídium, para mostrar el descenso por soga rápida de comandos de Fuerzas Especiales del Ejército y de la Unidad de Operaciones Especiales (UNOPES) de la Marina.

El momento culminante se dio cuando por primera vez en los desfiles militares del 16 de septiembre, de manera inesperada y una vez en tierra, los cinco comandos especiales de cada institución se equiparon para ser extraídos mediante una cuerda de la que colgaba también una bandera México. Sostenidos por arneses, los comandos del Ejército y de la Armada fueron elevados y extraídos de la plancha del Zócalo en un ejercicio militar de exfiltración que nunca antes se había presentado en los desfiles del 16 de septiembre.

Frente a Palacio Nacional desfilaban las banderas trigarantes, los carros alegóricos mostrando parte de los avances y proyectos tecnológicos del Ejército, de la Fuerza Aérea y de la Marina, mientras en el cielo la escuadrilla “Mamut”, integrada por un avión C-130 Hércules y un C-295W CASA eran escoltados por tres jets F-5E/F del EA 401.

En tanto, los contingentes militares de los 13 países amigos invitados –Francia,

Marruecos, Bangladesh, Colombia, Belice, Italia, Gran Bretaña, Argelia, Honduras, Venezuela, Argentina, Costa de Marfil, Perú –  marchaban mostrando sus banderas y armas. Después, las Fuerzas Especiales del Ejército y de la Armada abrieron propiamente el desfile militar y el general Eufemio Alberto Ibarra Flores, primer Comandante del Ejército Mexicano, ingresaba al Zócaklo en un Panhard VCR.

Cerca de las 13:00 horas el desfile para conmemorar el 211 aniversario del inicio de la guerra de Independencia de México concluía al rendir el parte en el que el general Gabriel García Rincón detallaba lo siguiente:

“Licenciado Andrés Manuel López Obrador, presidente de los Estados Unidos Mexicanos y comandante supremo de las Fuerzas Armadas:

Le informo a usted que desfilaron ante el pueblo de México:

34 banderas de guerra nacionales.

13 banderas y 437 militares de fuerzas armadas amigas.

15 mil 180 integrantes de las tres Fuerzas Armadas y de la Guardia Nacional.

60 charros.

599 vehículos.

Seis unidades de maquinaria pesada.

276 caballos.

205 canes.

Y participaron, en la parte aérea militar, 71 aviones, 28 helicópteros, haciendo un total de 99 aeronaves.

Igualmente, sobre plataformas desfilaron seis helicópteros y cuatro aviones no tripulados, transcurriendo este magno evento sin novedad”.

@JorgeMedellin95

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