“En Tierra Caliente nada cambia”

México, 4 de febrero (El Universal).- Para los niños en la plaza central de Ciudad Altamirano, la víspera de Navidad es momento de pastorelas; para los adultos, son días de hacer los pagos por la extorsión de la temporada; para el joven sacerdote Gregorio López, es la hora de morir asesinado. En esta esquina del Pentágono de la Amapola, la noroeste, la sustitución de la Policía Municipal por la federal y el Ejército mexicano no ha alterado la ley de la vida: hay que obedecer o perderla…nota completa.

Témoris Grecko y David Espino

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