Buscan rehabilitar penales federales

México, 21 de enero (Reforma).- El Gobierno busca rehabilitar las cuatro cárceles federales de alta seguridad más emblemáticas del País, que sufren grave deterioro por el mantenimiento precario que han recibido.

Se trata de los Ceferesos del Altiplano, en Almoloya; Occidente, en Puente Grande; Noreste, en Matamoros; y Noroeste, en Tepic, que al cierre de noviembre pasado albergaban a 7 mil 568 reos, entre ellos muchos de los más peligrosos de México.

La Secretaría de Gobernación registró, a finales de 2014, un proyecto de inversión de 608 millones de pesos a dos años para 35 acciones de mantenimiento, que no se podrán ejecutar en condiciones ideales, porque las cárceles están llenas.

“Se deben de llevar a cabo trabajos en áreas muy sensibles para la seguridad del penal, como son: las torres de vigilancia, muro perimetral, rondín de vigilancia, subestaciones eléctricas, almacén de residuos peligrosos, por señalar algunos”, explica el estudio costo-beneficio del proyecto.

Agrega que también se tiene que trabajar en áreas de contacto directo con los internos: dormitorios, comedores, zona de visita íntima, talleres y consultorios médicos.

“Los cuatro Ceferesos han tenido que ser utilizados a pesar de que no se han realizado al 100 por ciento las adecuaciones físicas y actualizaciones tecnológicas requeridas para escalar las condiciones de seguridad de las instalaciones, debido a la presión que ejerce la carencia de espacios de reclusión”, agrega el estudio.

Altiplano tiene más de 23 años en operación; Occidente, 21 años; Noroeste, casi 15 años, y Noreste está cumpliendo 11 años.

Entre los cuatro, concentran al 30.3 por ciento de la población penitenciaria de los 17 centros federales de reclusión y en 2014 fueron escenario de 25 de los 51 “incidentes” en dichos centros, básicamente peleas que involucraron a 25 reos.

En teoría, los cuatro Ceferesos están diseñados para albergar 5 mil 250 personas, es decir, hay 44 por ciento de sobrepoblación.

“La sobrepoblación y la práctica excesiva de la prisión preventiva son problemas estructurales vinculados al sistema de administración de justicia.

“Éstos se ven agravados por la concentración que experimenta el sistema penitenciario y la dispersión de la infraestructura, provocando desequilibrios en la distribución de la población penitenciaria y en el uso adecuado de la infraestructura existente”, señala el proyecto de inversión.

De los recursos para el proyecto, 55 por ciento no saldrá del Presupuesto de Egresos, sino del Fideicomiso para la Plataforma de Infraestructura, Mantenimiento y Equipamiento de Seguridad Pública y de Aeronaves, creado durante el sexenio pasado por la extinta Secretaría de Seguridad Pública.

Víctor Fuentes

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