México, 21 de noviembre (Reforma).- El nuevo sistema de justicia penal acusatorio comenzará el próximo lunes a las cero horas en Puebla y Durango con nueve juzgados de distrito y tres tribunales unitarios de circuito, a seis años y medio de que se publicó la reforma Constitucional en esta materia.
Lo anterior difundió hoy el Consejo de la Judicatura Federal (CJF), en los Acuerdos Generales de creación de los Centros de Justicia Penal de ambas entidades, primeras en las que el Código Nacional de Procedimientos Penales comenzará a regir para los delitos federales, aunque con ciertas excepciones y reglas distintas tratándose de delincuencia organizada.
El Centro de Justicia de Puebla tendrá cuatro juzgados y dos tribunales unitarios, que son los revisores de las resoluciones de primera instancia, mientras que el de Durango albergará cinco juzgados y un tribunal unitario.
En el nuevo sistema, las audiencias serán públicas y orales, y se deberá privilegiar la conciliación y negociación, pues la idea es que no todos los casos lleguen a un juicio propiamente dicho.
El CJF diseñó un moderno sistema informático y de comunicaciones para la grabación de las audiencias públicas y para el registro de las carpetas digitales de dichas audiencias, y cada centro de justicia tendrá un administrador encargado de asignar horarios y espacios, con la idea de imitar el esquema utilizado por las cortes de Estados Unidos.
Los medios de comunicación tendrán acceso a las audiencias públicas, pero no se podrán introducir cámaras ni micrófonos.
“Los jueces de Distrito a que se refiere este artículo tendrán competencia para actuar indistintamente como jueces de control y tribunales de enjuiciamiento, debiendo especificar el carácter de su actuación en las constancias respectivas, sin embargo, aquellos que hayan intervenido en alguna etapa del procedimiento anterior a la audiencia de juicio no podrán fungir como tribunal de enjuiciamiento”, explican los acuerdos.
En el nuevo sistema, el juez de control supervisa la investigación de la Fiscalía y le corresponde dictar el auto de vinculación a proceso, pero tiene que ser otro juez el que, en su caso, lleve las audiencias del juicio y dicte sentencia.
Es previsible que, al inicio de la operación del sistema, no se verán juicios propiamente dichos, sino que se desahogarán audiencias preliminares y casos de detenciones flagrantes en los que la PGR considere necesario solicitar al juez la prisión preventiva.
Otras actuaciones penales, como las solicitudes de orden de aprehensión, seguirán siendo secretas, aunque ahora podría desahogarse en audiencias orales, no solo por escrito.
El CJF también convocó hoy al segundo concurso para designar 25 jueces del nuevo sistema penal, luego de que, en el primero para 50 plazas, solo cinco de los más de mil 200 inscritos lograron pasar todas las pruebas.
Víctor Fuentes
