México, 6 de agosto (El Universal).- Son sitios sin descanso, que devoran y escupen personas. En las Centrales de Abasto la gente va y viene por los pasillos todo el día, todos los días. Unos con bolsas y bultos, otros con “diablos” atiborrados de costales y huacales. De ahí van a las tiendas, verdulerías, mercados y tianguis…nota completa.
Juan Manuel Barrera
