Cienfuegos y Oliver

México, 2 de octubre (La Silla Rota).- 1.- No hay plazo que no se cumpla y el tiempo para decidir quién será el nuevo titular de la Secretaria de la Defensa Nacional (Sedena) se acorta y permite mayor claridad en la contienda.

2.- Entre protagonismos (conferencias magistrales, ponencias universitarias, entrevistas a la prensa y desfiles militares), el horizonte deja ver las figuras del general Augusto Moisés García Ochoa y Carlos Demetrio Gaytán Ochoa en un segundo plano, sujetos a la dinámica propia del desgaste de quienes se inquietaron y perdieron momentáneamente la brújula y se dejaron seducir y fueron seducidos por los reflectores, en una coyuntura de efervescencia en medio del declive presidencial en donde todo puede suceder.

3.- Luego del manotazo en la mesa que el general secretario Guillermo Galván dio a una veintena de divisionarios en activo, técnicamente candidateables para sucederlo en el cargo, los aspirantes, dentro y fuera de la Sedena, parecen haberse calmado.

4.- El orden impuesto por Galván exhibió las inquietudes de militares en activo y en el retiro en busca de la máxima posición en la Sedena, y al mismo tiempo ha permitido ver a las dos figuras que avanzan en silencio, sin aspavientos y sin exposiciones innecesarias hacia la tan traída y llevada terna que el general secretario le entregará a presidente electo Enrique Peña.

5.- La terna, que nunca estado integrada por tres generales de División, perfila a los divisionarios Salvador Cienfuegos Zepeda y Luis Arturo Oliver Cen como los más firmes contendientes a la titularidad en la Defensa Nacional.

Para el alto mando y para los enlaces del gobierno peñista, la disciplina y el orden mostrado por estos dos generales han sido fundamentales para darle certidumbre a las preferencias en la definición de quien será el nuevo militar y de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM).

6.- Además, al interior de la Sedena los sondeos siguen colocando en primer sitio al general Cienfuegos (el divisionario de mayor antigüedad de los cuatro mencionados en la contienda), en segundo a Oliver Cen (precisamente el segundo en antigüedad), en tercer sitio al general Carlos Demetrio Gaytán Ochoa y en cuarto lugar al Director General de Administración, el general Augusto Moisés García Ochoa.

7.- La ventaja de Cienfuegos en los sondeos militares es de un 15 por ciento sobre el general Oliver Cen, de un 25 por ciento sobre Gaytán y de más de 30 por ciento sobre García Ochoa. A este factor se suman la cercanía del ex comandante de la I Región Militar con el entonces gobernador mexiquense Peña Nieto.

8.- Pese a que el tramo final de la carrera por la Sedena se centra ya en estos dos generales, también se ha mencionado con insistencia al actual Inspector y Contralor General de la Sedena, el general Mario Marco Antonio González Barreda, quien aparece en el cuarto sitio de antigüedad (enero de 1965) y por encima de García Ochoa (noviembre de 1967).

9.- Los sondeos castrenses también colocan a Cienfuegos Zepeda por encima de González Barreda con un 25 por ciento de ventaja. Otras encuestas externas también lo sitúan adelante de Oliver Cen y de Gaytán. El extenso historial de Oficial Mayor, su amistad con Peña y su disciplina en el movido contexto de la sucesión militar han bastado, hasta el momento, para situarlo a la cabeza de la terna sucesoria.

10.- Pero el mayor aval que pueda esperarse vendrá del gobierno norteamericano, de sus estrategas y operadores en la guerra contra el narcotráfico, porque, ante la falta de una verdadera estrategia integral de combate al narco den México, el próximo secretario de la Defensa Nacional deberá ceñirse a los lineamientos del Pentágono para desarrollar una lucha como la anticipada por Miguel Osorio Chong, Coordinador General de Diálogo Político y Seguridad de Peña Nieto, quien acaba de señalar que contra los cárteles de la droga no habrá cambios radicales, pero sí una forma diferente de atacar al fenómeno.

11.- A buen entendedor, pocas palabras. Ni Peña ni su gente llegan con una visión, un estudio o una estrategia multidisciplinaria que coloque el combate al narcotráfico como una parte de la lucha integral, ni como el todo o el epicentro de las políticas en materia de seguridad pública, seguridad interior y seguridad nacional. Cosas distintas pero ligadas al fin.

12.- Por eso no habrá virajes ni sorpresas en la sucesión en la Sedena. Peña necesita gente cercana, confiable, continuista en la línea y con una visión completa de la situación en que arrancará su sexenio.

La dinámica será la misma. La gradualidad marcará la pauta y la intensidad se medirá por el despliegue militar y naval en operaciones encabezadas o marcadas por las contrapartes norteamericanas, con las que el ex mandatario mexiquense necesita quedar en muy buenos términos a la brevedad.

Jorge Alejandro Medellín

De Orden Superior

Opinión

La Silla Rota

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