Cuarteleras

México, 22 de enero.- Otra vez hay gran alboroto en los cuarteles militares a causa de la pérdida de un fusil de asalto FX-05 Xiuhcoatl.

El aparente robo de un fusil de asalto ocurrió entre el sábado 18 y el domingo 19 de enero, en el Segundo Batallón de Fuerzas Especiales ubicado en el Campo Militar 37-B del Estado de México.

Cuando ya estaba por acabar el relevo en la guardia de permanencia en las barracas del 2° Batallón de FES, alguien se dio cuenta de que faltaba una de las serpientes de fuego, dio aviso y…todos acuartelados otra vez.

La tropa y sus oficiales se tuvieron que quedar en Temamatla mientras se revisaba a conciencia el lugar para descubrir a quien o a quienes se les olvidó por error dejar el FX en su lugar.

El problema es que la revisión no dio con los responsables de la salida del arma y hasta a los centinelas acabaron sometidos a revisión para dar con el fusil.

Si usted se da una vuelta por la página de la Sedena para checar, mediante transparencia, cómo van los delitos cometidos por militares se va a encontrar varias sorpresas: la primera, que la tabla de delitos cometidos por personal militar está actualizada… ¡Hasta el año 2016!; la segunda, que si quiere revisar los datos más actualizados tendrá que darle click a un sitio de internet que lo va a llevar a otra base de datos de transparencia en la que encontrará cientos o miles de cifras sobre juicios, indultos y sentencias, pero sin detalle alguno.

Es decir, una vez que logre acceder el micrositio verá dos opciones para revisar los casos de delitos cometidos por militares y allí se topará con otra sorpresa: en todo el 2019 los delitos que ocupan el primer lugar son los de deserción e insubordinación, seguidos por abandono de servicio, desobediencia y fraude.

El último lugar, según la Sedena, es precisamente para el delito de “extravío, enajenar, robo, destruir haberes ejército”, con solo una caso denunciado y que sigue en proceso penal en contra de un cabo.

Sí, de los 42 casos a los que hace referencia la base de datos de la Defensa Nacional, solo uno es por robo de lo perteneciente al Ejército y Fuerza Aérea.

Pero la realidad es que por lo menos hasta julio de 2014 la Sedena tenía documentado el robo de 115 armas de fuego de diverso tipo en sus instalaciones desde el año 2008.

En el Folio 00007000911514, la Sedena contestó en ese año a los cuestionamientos sobre la cantidad de armas de fuego robadas en sus instalaciones. La secretaría dijo que desde 2008 hasta julio de 2014 le habían robado 1174 armas y que de esas, 41 habían desaparecido en sus cuarteles de la I Región Militar.

Granadas de humo antimotines, granadas de mano (defensivas y ofensivas), lanzagranadas de 40 milímetros, subametralladoras Uzi, revólveres, carabinas, mosquetones, pistolas automáticas, fusiles G3 y otras armas han sido robadas en las barracas o almacenes del Ejército sin que sepamos si los delincuentes fueron detenidos.

Hasta 2014 solo había 15 denuncias por el robo de 174 armas. No hay más cifras ni actualizaciones confiables sobre el tema en las bases de datos de la Sedena.

En 2006 se inició una averiguación previa (488 / 2006) en la que se señaló a 20 elementos del ejército de distintos grados por “robo de lo perteneciente al Ejército” y “enajenación de armas”.

El resultado de esa investigación y de lo que haya arrojado sobre las armas que supuestamente eran vendidas a grupos de delincuentes asaltabancos que operaban desde el corazón del centro histórico y se surtían en El Molinito, es un misterio sin resolver.

Redacción / EstadoMayor.Mx

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