Los misterios de La Condesa

México, 6 de mayo.- ¿Iban por Héctor de Mauleon?

Tres asaltantes parecen un exceso.  En formación triangular. ¿Querían robar el coche? Que, por cierto, según algunas fotografías tendría blindaje ya que la bala disparada contra la ventanilla trasera no rompió el vidrio, sino que hizo un orificio casi perfecto.

Foto: especial

El supuesto “asalto” que sufrió el periodista, o su escolta, está lleno de misterios.

Primero de ellos, el blindaje.  Segundo, el escolta militar. Tercero, los muertos.

Parecería un montaje cinematográfico.  Tres vulgares ladrones, según se ha querido dar a conocer, se acercan a un automóvil estacionado con una persona dentro, en el asiento del conductor.  Este, militar entrenado con excelente puntería, se baja y como un doble de las películas norteamericanas mata a uno de ellos con dos disparos en el pecho y a otro lo hiere mortalmente con un disparo en el ojo.

Mis respetos para el  mayor de sanidad ¿? Oscar Neftalí Roda Sánchez que, además, dice tener 60 años.

¿Ahí termina todo?  Diría que, al contrario.  Ahí comienzan las interrogantes y las contradicciones.

Mauleon ha exhibido a narcomenudistas de la Colonia Condesa.  ¿Es posible imaginar que fue una coincidencia el intento de robo de su vehículo, cuando sale en televisión y su rostro es fácilmente identificable para cualquiera?

¿Fue una casualidad?

De ser así, que mal estamos en la Ciudad de México.  Porque la única manera de no  ser víctima de los criminales, de los que te asaltan, te violan, te matan, es pagar entre cuarenta y cincuenta mil pesos mensuales, más viáticos, para contar con un guardaespaldas militar en situación en retiro.

Vaya que es afortunado el señor periodista en poder pagar este sueldo para estar protegido, para tener bajo sus órdenes a un asesino más que eficiente.  Porque eso hizo, no preguntó, no tiró para herirlos.  Lo que quería el escolta era matarlos.  ¿Se vale?

La pregunta es más profunda.  ¿Se vale estar protegido, blindaje del automóvil incluido, si tienes dinero para pagar a una persona que fue entrenada porque los demás, víctimas a perpetuidad, pagamos nuestros impuestos?  ¿Por qué un militar debe proteger, exclusivamente, a una persona? ¿Por qué un militar puede estar a las órdenes de cualquiera que le pague suficiente dinero?

Muchos ciudadanos se alegran por la muerte de los asaltantes, pero detrás de esto hay un uso de la fuerza, para la que fue entrenado, mortal.  Lo mismo que dijimos, muchos millones de mexicanos, que no queríamos más para nuestro país.

¿Vamos a tener una sociedad donde únicamente los ricos, los que pueden pagar estas cifras, van a estar protegidos?

El tema, además, tiene un fondo moral.  Una transgresión de roles que no parecen ser los que el primer mandatario quiere y/o declara.  Porque él no tiene militares retirados bajo sueldo para matar a cualquiera que se le acerque con malas intenciones.

¿Qué pensaríamos si el muerto, el herido grave, hubiesen resultado de un intento de “asalto” a López Obrador? 

Seguramente los señores millonarios no han tenido problema para seguir contando con las escoltas que antes les proporcionaba el gobierno. Quienes padecemos inseguridad e incapacidad de las policías somos los demás.  Los pobres a perpetuidad.  Doblemente en una Ciudad donde cada día aumentan violencia e inseguridad.

No menos importante es preguntarnos si el coche está blindado, por qué se bajó el militar-escolta a disparar…

Muchos misterios en una tarde caluroso de La Condesa…

Isabel Arvide / @isabelarvide / EstadoMayor.mx

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