Menos fuerza, más inteligencia

México, 6 de septiembre (La Crónica).- En el ocaso del sexenio, el secretario de Marina, Francisco Saynez, evidenció el principal problema de la fallida estrategia de combate a la delincuencia.

El presidente Felipe Calderón hizo bien al enfrentar con decisión a la delincuencia, pero equivocó la estrategia.

No debe haber sido fácil para el presidente Calderón asimilar que un integrante de su , el secretario de Marina, se lo haya hecho saber exactamente el en que pronunció un mensaje con motivo de su sexto y último Informe de Gobierno.

Debe haber sido todavía más difícil asimilar que Saynez ya no se refirió a Calderón, sino al Presidente electo, Enrique Peña Nieto.

La declaración del pasado lunes del secretario de Marina adquiere una mayor dimensión a partir de que el eje del último Informe de Gobierno del presidente Calderón fue la defensa de su estrategia de .

El secretario de Marina le pidió al nuevo gobierno continuar con la lucha contra la delincuencia, pero con menos fuerza y más inteligencia.

Habló de ubicar “blancos específicos” y de evitar “utilizar masivamente las fuerzas armadas” para combatir a la delincuencia.

En esas declaraciones, el titular de la Semar recogió las voces de muchos líderes y representantes de la sociedad que pidieron, sin éxito, una rectificación en la estrategia de seguridad.

En su momento, el secretario de la Defensa, Guillermo Galván, le pidió al Presidente un cambio de estrategia, cuando habló de no prolongar de manera innecesaria una guerra que causaba muchas víctimas.

El pasado lunes hizo lo propio el secretario de Marina, Francisco Saynez, lo que confirma que los mandos de las fuerzas armadas nunca estuvieron de acuerdo con la estrategia aplicada por el gobierno de Calderón.

Nadie podría cuestionar la decisión y la firmeza del presidente Calderón para enfrentar, desde el inicio de su gobierno, al narcotráfico y a la delincuencia organizada.

El problema es que el primer mandatario utilizó ese combate contra la delincuencia para legitimarse y en ese lance cometió errores.

El primer error fue iniciar una guerra frontal contra los cárteles, mediante acciones espectaculares, de gran impacto mediático, pero de escasa efectividad.

El despliegue de las fuerzas federales fue impresionante, sobre todo en Michoacán, estado de origen del Presidente, en donde se iniciaron los operativos.

Sin embargo, al final del mandato los cárteles mantienen el control de toda la región de tierra del estado, en especial en las ciudades de Apatzingán y Lázaro Cárdenas.

Lo mismo ocurre en otros estados, como Morelos, Veracruz, Nuevo León, Tamaulipas, Chihuahua, , Durango y Sinaloa, en donde regiones determinadas están bajo control de la delincuencia organizada.

Durante el sexenio que fenece fueron detenidos o sacados de combate importantes capos del narcotráfico, como Arturo Beltrán Leyva, La Barbie, Nacho Coronel, Mario Cárdenas Guillén y otros.

Pero la detención de los grandes capos no mermó la actividad de los cárteles.

La estrategia de mucha fuerza con poca o nula inteligencia aplicada por el gobierno de Felipe Calderón dejó un saldo de por lo menos 70 mil muertos y una cantidad importante de víctimas de abusos o errores de de las fuerzas federales.

Nadie cuestionó la meta, pero muchos cuestionaron el . El Presidente no escuchó esas voces y siguió por el camino equivocado que, evidentemente, no lo condujo hacia la meta.

OFF THE RECORD

**RELACIÓN INSTITUCIONAL

Ya lo dejó el coordinador del PRD en la Cámara de Diputados, Silvano Aureoles: habrá colaboración institucional con los poderes de la Unión.

Hasta donde sabemos, los poderes de la Unión son tres: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Por lo tanto, y a juzgar por lo que dijo Aureoles, el PRD tendrá relaciones institucionales con el Poder Ejecutivo, que a partir del 1 de diciembre asumirá Enrique Peña Nieto.

La declaración de Aureoles no debe haber caído nada bien en las oficinas de la colonia Roma.

No se descarta la posibilidad de que el caudillo dé un manotazo que lleve a Silvano a rectificar.

**CABILDEROS, UNÍOS

El cabildeo es toda una profesión no reconocida en términos académicos.

Muchas de las decisiones que se toman tanto en el gobierno como en el Congreso pasan, aunque parezca increíble, por los cabilderos.

Los expertos en la materia se reunieron ayer durante el primer Foro El Cabildeo Profesional en México, organizado por la Asociación Nacional de Profesionales del Cabildeo (Procab).

Los asistentes coincidieron en que la labor de cabildeo facilita que las autoridades de los diferentes órdenes de gobierno y poderes del Estado dispongan de un conocimiento especializado.

El trabajo de los cabilderos no se ve, pero de que se siente, se siente.

**CIA: FALSO DEBATE

La presencia de agentes de la CIA en México ha generado todo un falso debate.

Los legisladores de la autodenominada izquierda y uno que otro verde se han cansado de exigir una explicación.

Y tal explicación vino ayer de uno de los suyos; del flamante senador del PRD, Manuel Camacho Solís.

Camacho dijo que los agentes de la CIA están en México desde hace muchos años, merced a un acuerdo firmado en 1992.

Algo debe saber Camacho, pues en ese año él era un entusiasta funcionario de alto nivel del gobierno federal, emanado del PRI.

¿Así o más claro?

José Contreras

Opinión

La Crónica

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