México, 17 de mayo (La Jornada).- Mirna Nereyda no puede pronunciar la frase descanse en paz
. Para ella, como para el resto de las personas que tienen familiares desaparecidos, ese descanso y esa paz, alusivos a los muertos que yacen en el cementerio, es como perseguir el horizonte sabiendo que éste siempre se aleja: la frase pacificadora y generadora de certidumbre está clausurada en su pecho, cancelada en sus labios y su corazón…nota completa.
Javier Valdez
