México, 9 de septiembre.- El extraño retorno de José Antonio Meade a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) es oxígeno puro para el Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina.
En los estados mayores de las fuerzas armadas cayó muy bien la designación del secretario múltiple, porque su paso por la SHCP en el último tramo del gobierno de Felipe Calderón permitió colocar los pilotes de una estructura financiera que ha hecho posible, entre otras cosas, el proceso de modernización de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) en el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Quienes eran mandos medios o comandantes en ascenso en la Sedena y en la Marina durante el calderonismo, recuerdan hoy, como jefes y funcionarios de plana mayor, el acercamiento y la apertura que el secretario Meade tuvo hacia las fuerzas armadas.
Con Kuribreña se fueron activando nuevos mecanismos complementarios para la compra en el extranjero de toda clase de armamento y equipo bélico, así como para la adquisición de máquinas y herramientas destinadas a las factorías de la Industria Militar.
Sus buenas gestiones en la Sedena, por ejemplo, permitieron obtener recursos para la fabricación en 2013 y 2014 de al menos 24 mil fusiles automáticos FX-05, de diseño y elaboración nacionales.
En la Marina hubo recursos y formas de sacar adelante proyectos importantes, como el de los drones navales y sobe todo el de la escuela de inteligencia, que ha formado cerca de mil cuadros para el análisis de toda clase de situaciones que atenten contra la seguridad del Estrado y del país.
Los proyectos para la construcción de patrullas costera y patrullas oceánicas son otra aportación indirecta de Meade en el crecimiento y modernización de la Armada de México, recuerdan mandos navales.
¿Cómo le hizo Meade para ocuparse exitosamente de estos temas? Poniendo en marcha mecanismos clave, como el del Arrendamiento Financiero, con el que Sedena y Marina han comprado casi la mitad de su armamento en este sexenio.
Lo han hecho a través de instrumentos en los que ambas secretarías pueden hacerse de equipos sin tocar los recursos que se les asigna en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) que ejercen cada año.
Con el arrendamiento –en el que Banobras es agente intermediario– se establecen tiempos y condiciones de pago óptimas para sacar los proyectos más delicados y urgentes de las fuerzas armadas sin que sus PEF aparezcan sobregirados o excesivos.
En esto ha sido pieza clave el nuevamente nuevo secretario de Hacienda, a quien la Marina buscará de inmediato para saber de una vez por todas si contarán con recursos para consolidar el proyecto para adquirir una fragata Damen, clase Sigma, de fabricación holandesa, a partir de la cual y las licencias correspondientes, se construirían aquí versiones avanzadas de ese buque multipropósitos.
Con el proyecto de modernización de la FAM llegando a un ochenta por ciento de avance, la Marina espera buenas noticias del secretario Meade para el proyecto de las Damen o bien para enfocarse de lleno en la construcción de patrullas costeras, patrullas oceánicas y buques para Pemex y para otras dependencias federales.
¿Volverán los viejos tiempos?
