México, 28 de junio (La Jornada).- La sonrisa de Juana Antonio López es más grande que su cara. Lo que dice no lo es: ‘‘Sí, ya nos venimos para acá, a nuestra realidad’’. Y la realidad de la señora Antonio es una casucha de lámina que, para su mala fortuna, está cerca del crucero donde el domingo 19 de junio la Policía Federal intentó desalojar el bloqueo de las carreteras libre y de cuota, con el resultado conocido de 11 muertos y más de 100 heridos, según el recuento de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE)…nota completa.
Arturo Cano
