De casi 10 mil indígenas en la cárcel, sólo 15% han tenido asistencia de un traductor

México, 21 de marzo (La Jornada).- Marcelino Mejía García cree que habla “un español cuatrapeado”. No se percata, pero se expresa bien en ese idioma; quizá no tanto como en el mixteco materno. Toma clases en el penal de Juquila, Oaxaca, donde está recluido desde hace siete años por delitos de los que apenas comienza a conocer, pues no comprendía completamente el castellano, así que no supo de qué lo acusaban, y tras soportar toques eléctricos en los testículos aceptó firmar una hoja en blanco que lo podría tener 30 años encarcelado…nota completa.

Blanca Juárez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *