México, 2 de noviembre (Reforma).- El Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo de Guerrero (Fusdeg) denunció que un policía comunitario que pertenece a sus filas fue asesinado por integrantes del grupo delictivo “Los Ardillos” en el Municipio de Quechultenango.
Se trata del policía comunitario Rafael Cilio Morales quien este sábado se trasladaba en un vehículo con su esposa y madre a la comunidad de La Parota, en esa demarcación, y que al pasar por el pueblo de Jojutla, se encontraron dos retenes con hombres armados presuntamente del grupo de “Los Ardillos”, quienes los dejaron pasar.
El policía comunitario explicó a los sujetos que él y su familia iban a La Parota para llevar flores e instalar una ofrenda por el Día de Muertos a familiares que están sepultados en el panteón.
Sin embargo, en un tercer retén donde también había gente armada de esta misma organización criminal les impidieron el paso y se llevaron al policía comunitario a quien torturaron y mataron.
Según el Fusdeg, luego de que los delincuentes mataron al comunitario sus familiares se dieron a la tarea de la búsqueda del cuerpo de éste, el cual encontraron tirado en unos matorrales.
Se pidió a las autoridades del Servicio Médico Forense (Semefo) que realizara el levantamiento del cadáver, pero nunca acudió su personal.
Más tarde, el comisario municipal de la comunidad de Jojutla levantó un acta de estos hechos.
El Frente exigió a las autoridades que tomen las medidas necesarias para combatir a ese grupo criminal, a quienes responsabilizaron del asesinato de su compañero y de otros crímenes, levantones, tráfico de drogas y secuestros en la región centro de Guerrero.
La tarde de este domingo, el cuerpo del policía comunitario fue sepultado en el panteón de la comunidad de Mohoneras, del municipio de Chilpancingo, donde residía el occiso.
Jesús Guerrero
