México, 27 de octubre (24 Horas).- La tapa de ataúd se cerró. Más de un centenar de miradas se clavaba en el féretro y llevaba a la memoria la última imagen del general de división Miguel Ángel Godínez Bravo. Entonces, Miriam Sotres, esposa de Godínez, subió hasta donde se encontraba la caja. Golpeó en ella con fuerza y, a toda voz, dio parte: “¡Mi general…, sin novedad! Aquí estamos todos: tu familia, tus amigos, tus compañeros…”…nota completa.
Martha Anaya
