¿Adiós a los F-5?
Como en política y en seguridad forma es fondo, resulta que las formas en las que el alto mando de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM), el General Carlos Antonio Rodríguez Munguía, trata y mantiene a los vetustos F-5E dice mucho de lo que sería su destino final al acabar este sexenio.
Quienes esperaban un cambio radical en la aviónica de los viejos tigres aztecas, se quedarán con las ganas, porque en lugar de pasarlos por cirugía mayor para hacerlos operativos y confiables por lo menos otros diez años, solo les darán una manita de gato en las cabinas.
La hojalatería y pintura a los F-5E se quedará en una renovación limitada a las cabinas, pantallas y sistemas básicos de navegación de los aparatos comprados en 1982 a la Northtrop Grumman, en tiempos de Miguel de la Madrid.
El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación que la Sedena busca obtener para el 2016, y que asciende a 72 mil 250 millones, 719 mil 526 pesos, contempla la nada despreciable suma de 12 mil 093 millones, 527 mil 785 pesos para la Comandancia de la FAM.
Los sueldos y los gastos de operación de la Fuerza Aérea en el 2016 irán casi a la par, rondando los 2 mil 900 millones de pesos. El resto del dinero se usará para cubrir la compra de más aeronaves, refacciones y material de vuelo necesario para operar los 362 aparatos con que se cuenta.
La pregunta es, ¿si se va a gastar solo lo necesario para que los pilotos de los F-5 operen los tigres durante seis o siete años como máximo, es porque se prepara el terreno para los F-16 Block 50 que gustosamente cederían los gringos a sus vecinos del Río Bravo?
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Donde mandaba Capitán…
En donde los planes de proyección internacional y reconfiguración operativa van viento en popa es en la Armada de México.
El alto mando naval, encabezado por el almirante secretario Vidal Francisco Soberón, ha modificado de manera sustancial y trascendental la estructura operativa de la secretaría, eliminando miles de plazas a nivel de mando y creando otras a nivel de Infantería para matar dos pájaros de un tiro: aprovechar recursos financieros generados por las primeras plazas y migrarlos a la base operativa para tener mas de 12 mil marinos vigilando y actuando contra el crimen organizado.
La propia Marina lo explica así en la exposición de motivos de contenida en la Estrategia Programática del Proyecto de Presupuesto de Egresos para el 2016 presentada a la SHCP:
“Para ello llevó a cabo una recomposición de su Plantilla ocupacional, mediante movimientos compensados, que implicó una disminución de 7,367 plazas de las categorías de Almirantes, Capitanes y Oficiales que conforman los niveles de mando para convertirlas en 12,286 plazas de Clases y Marinería que constituyen la base de personal naval operativo que efectivamente dan seguridad a la población y a sus bienes, al desplegarse tanto en unidades de superficie (buques), aeronaves e infantería de marina, así como en otros establecimientos logísticos navales”.
Así, los marinos asumen un papel cada vez más actuante y de mayor presencia en el país, pese a los escasos recursos con que cuenta la Armada y a reducido personal en comparación con sus primos de la Sedena.
Redacción
Estado Mayor MX
