Guerrero: choques, un muerto y “boicot focalizado”

Incidentes en el municipio de Tlapa. Foto: EspecialLa jornada electoral en Guerrero estuvo precedida del asesinato de 16 personas en un choque en comunidades rurales de Acapulco entre dos grupos de policías comunitarias. Tixtla, municipio sede de la normal rural de Ayotzinapa y epicentro del boicot electoral, se mantuvo bajo tensión tras la destrucción de 28 de 54 casillas electorales. El foco rojo se centró en Tlapa, donde un choque entre pobladores y la Policía Federal llevaba como saldo hasta anoche un muerto, sin que se descartaran más, después de que a punta de toletes y gases lacrimógenos agentes antimotines liberaran a 30 federales retenidos en una de las colonias del municipio.

México, 8 de junio.- Comenzaba a caer la tarde en el municipio de Tlapa, Guerrero, aun faltaban cuatro horas para que concluyera la jornada electoral, cuando un grupo de la Policía Federal irrumpió en las oficinas de la Coordinadora Estatal de Trabajadoras de la Educación, de Guerrero (CETEG). Buscaban detener a un grupo de maestros que habían sido señalados por simpatizantes del PRI, de estar detrás del incendio de una camioneta colocada sobre la principal vía de acceso al poblado.

Los agentes federales entraron por la fuerza a varios domicilios sin órdenes de cateo, denunciaron los vecinos de la colonia El Tepeyac, donde se localiza la sede de la CETEG. En esa incursión se dijo que habían detenido por lo menos a nueve personas entre las que se encontraban algunas mujeres y niños. Fue en ese momento que comenzaron a sonar las campanas de la iglesia lo que movilizó a varios habitantes de ésta zona, quienes cercaron a los agentes y empezaron a lanzarles piedras. En pocos minutos llegaron habitantes de áreas aledañas, algunos con machetes, palos y piedras, al avanzar la tarde ya se había formado un contingente númeroso que impidió la salida de al menos 35 federales.

La tensión comenzó poco después del medio día cuando una camioneta pick up fue incendiada en el puente conocido como La Baja, a pocas calles del centro. En el lugar se dejó una manta con un mensaje dirigido a la agrupación priista de taxistas que participó en el desalojo de la presidencia municipal, ocupada desde días atrás por simpatizantes del Movimiento Popular Guerrerense (MPG) y maestros de la CETEG, en apoyo a los familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos y como respaldo al boicot del proceso electoral.

Un primer episodio que originó la pugna se dio el pasado viernes 6 de junio, cuando integrantes del MPG se enfrentaron con varios civiles identificados con el PRI, quienes fueron señalados por los maestros de formar un grupo de choque. Por esta riña se reportaron 20 lesionados.

Los roces siguieron en las horas previas a la jornada electoral donde se renovaría la gubernatura, congreso local y se elegirían 81 presidentes municipales. El domingo durante el transcurso de la tarde, tras el incendio de la camioneta, los amagos tomaron otro matiz cuando la Policía Federal detuvo a seis personas, no nueve como se informó en un principio, entre los que se dijo había varios maestros que estaban en las instalaciones de la CETEG.

La llegada de pobladores enardecidos se tradujo en la retención poco después de las 16 horas, del grupo de alrededor de 30 policías federales que viajaban en tres camionetas las cuales fueron atacadas a pedradas. Los agentes fueron recluidos por la muchedumbre en una iglesia de la colonia Tepeyac. Un contingente de alrededor de 200 antimotines acudió en su rescate pero fueron parados en seco por barricadas, detrás de las que se apostó una considerable columna de pobladores armados con machetes, palos y piedras que les cerró el paso y los encapsuló.

Hubo un intento de arreglo, se exigió a los federales entregar a los maestros detenidos a cambio de liberar a sus compañeros. Reportes de pobladores que salían del lugar, señalaron que buena parte de los habitantes de Tlapa estaban enardecidos y había amagos contra los agentes federales de que podrían lincharlos.

Pocos después de las 20:30 horas hubo un apagón que se tradujo en una señal para la entrada de un contingente de la Policía Federal, apoyado efectivos antimotines algunos de la Policía Militar, quienes realizaron disparos de balas de goma e ingresaron a la colonia lo que provocó un duro enfrentamiento con los habitantes del sector. Los federales lanzaron gases lacrimógenos, al tiempo que varios jóvenes respondieron arrojando bombas molotov. Uno de los maestros, egresado de la Universidad Pedagógica Nacional, quedó herido de gravedad, fue llevado de emergencia a una clínica y alrededor de las 22:30 horas se confirmó que se trataba de Antonio Vivar Díaz, quien murió al recibir los primeros auxilios. Un joven herido de bala, identificado como estudiante, fue reportado muy grave poco antes de la media noche.

Boicot en Tixtla, sede de Ayotzinapa

Al comenzar la jornada electoral estudiantes de lo normal rural “Isidro Burgos” de Ayoptzinapa, ubicada en el municipio de Tixtla, impidieron la instalación de por lo menos 12 casillas y quemaron material electoral destinada para la elección de gobernador, presidente municipal, disputados locales y diputados federales.

Muy temprano, momentos antes de que se abrieran las casillas, un grupo se reunió para visitar cada una de las áreas donde se instalarían las mesas de votación, y solicitaron a los funcionarios que les entregaran las urnas. Cada uno de los presidentes de casillas sin oponer resistencia, siguiendo la instrucción que dio el Instituto Nacional Electoral (INE) para casos de violencia, entregaron el material el cual fue reunido por los jóvenes y quemado en la vía pública.

Como lo habían anunciado los padres de los 43 normalistas desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre, junto a estudiantes de la normal rural, impidieron la realización de la jornada electoral en protesta por la nula respuesta a su exigencia de presentación con vida de los jóvenes.

En principio la autoridad electoral local informó que tras la destrucción del 20 por ciento de las boletas electorales a manos de los estudiantes inconformes y los padres de los normalistas desaparecidos, se suspendía el proceso electoral en el municipio. Horas más tarde reculó y señaló que la autoridad electoral no tiene dentro de sus facultades decretar la nulidad del proceso pues con una casilla que se instalara, el proceso seguiría.

Pese a ello el abstencionismo fue lo que privó en toda la jornada electoral, la cual estuvo marcada por la fuerte presencia policial y militar pues durante el transcurso del día fueron varias ocasiones en las que helicópteros de la marina y la Policía Federal sobrevolaron el municipio donde se localizan las instalaciones de la normal rural de Ayotzinapa. El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) informó que fueron 28 de 54 casillas las que fueron saboteadas en Tixtla, las cuales no se pudieran instalar.

Fueron 16 muertos en la noche previa

En el poblado de Xolopa, comunidad perteneciente al municipio de Acapulco, existían reportes de tiempo atrás de una fuerte pugna entre integrantes del Frente Unido por la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG), grupo identificado como policía comunitaria, y una escisión de la misma con los que habían tenido amagos y amenazas.

La noche del sábado, previo al inicio de la jornada electoral, se suscitó un enfrentamiento armado donde las primeras versiones señalaban que habían muerto al menos 13 personas entre ambos bandos. Rogelio Ortega, gobernador interino de Guerrero, informó que fueron 16 los abatidos por disputas territoriales en una zona donde se sabe que operan al menos dos grupos diferentes de narco menudistas ligados a organizaciones que mantienen disputas en la zona aledaña al puerto.

Para Ortega se trató de “un lamentable suceso al margen del proceso electoral”, donde el origen del sangriento choque fue una “disputa territorial”. La fiscalía del estado informó mas tarde en un comunicado que ambos grupos de civiles armados “al parecer tienen una disputa por el territorio del corredor Acapulco-Chilpancingo”, sin precisar a cuál fue la razón de fondo para el enfrentamiento.

La refriega fue reportada la noche del sábado sin que en principio, se precisara cuáles habían sido los motivos. Esa zona ha sido escenario de asesinatos a mansalva atribuidos a grupos del narco que operan en las rutas aledañas a Acapulco y que buscan tener bajo control absoluto las vías que salen del puerto hacia el interior del estado. También está considerada como una región donde los poblados están a merced de integrantes de la delincuencia organizada, que con secuestros, asesinatos y extorsiones tienen asolada a la población. Estas fueron algunas de las razones que se esgrimieron, en principio, para la creación del Frente Unido por la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero, el grupo armado civil ahora envuelto en pugnas sangrientas.

Hasta la media noche, de acuerdo al programa de resultados electorales, el abanderado del PRI Héctor Astudillo, se mantenía al frente por la disputa de la gubernatura con poco más de 40 por ciento de casillas computadas. En Chilpancingo, momentos antes de que concluyera la jornada electoral, se reportó que dos hombres cubiertos del rostro detonaron bombas molotov sobre una camioneta estacionada en el acceso a una sucursal bancaria, a escasos 200 metros del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC).

El IEPC reportó que en Guerrero la jornada electoral tuvo 77 “incidentes” en todo el estado, los cuales fueron desde la falta de boletas para la elección de diputados, en algunos casos, presidentes municipales y gobernador, ausencia de funcionarios de casillas e instalación tardía de las mesas receptoras de las votaciones.

Juan Veledíaz

@velediaz424

Estado Mayor

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