Se desmorona el caso Ángeles

México, 12 de julio (Milenio Diario).- En las ocho semanas que lleva arraigado Tomás Ángeles Dauahare, ex subsecretario de la Defensa Nacional, la SIEDO no sólo ha sido incapaz de corroborar las vagas imputaciones originales, sino que, en su necia búsqueda de mangas al chaleco, a punto de concluir el calderonato, ha cometido la torpeza de agraviar al Ejército.

Ante la nueva y demencial “denuncia anónima” de un dizque “sargento archivista”, que la SIEDO parece tomar en serio, y a pesar de que el Heroico Colegio Militar queda como semillero de drogadictos, porque según ella el divisionario promovió el narcomenudeo entre los cadetes, los altos mandos de la Sedena le dicen a Nacho Alzaga:

“Quien haya usado ese argumento con el fin que sea, sólo demuestra su desconocimiento de la estructura y funcionamiento de un plantel militar…”

Y el irreprochable coordinador del Diplomado en Defensa y Seguridad Nacional de la UNAM, Javier Oliva, dice que “con frecuencia se hacen estudios médicos a los cadetes y, si se demostrara alguna anomalía química o de consumo, son dados de baja…”.

¡Gulp!

Carlos Marín

El Asalto a la Razón

Opinión

Milenio Diario

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