México, 3 de diciembre.- Se supone que los policías federales están entrenados, han pasado exámenes de confianza, tienen cursos sobre técnicas de investigación, y ganan mucho dinero. De lo anterior, solamente podemos estar ciertos de sus sueldos superiores a los policías locales.
Además de que no me queda claro, supongo que tampoco a millones de mexicanos, cuáles son sus funciones. Porque hasta el momento de mi conocimiento correspondía a los policías judiciales federales, con las siglas que sean, estar bajo el mando del Ministerio Público y ejercer las órdenes de aprehensión y/lo presentación correspondientes.
Lo que tenemos hoy es la suma de torpezas más grandes.
Como si fueran policías de pueblo sin ninguna capacidad. Que, además, con sus acciones extremadamente ignominiosas han conseguido entorpecer la aplicación de justicia en lugar de servirla.
El caso de la “detención”, que más bien pareció un secuestro, de Sandino Bucio puede ejemplificarse como la suma de errores de la Policía. Que fuesen federales me resulta doblemente inaceptable.
¿Qué hacían vestidos de civil, en un automóvil civil, estos seudopolicías que, dice el comunicado oficial, al “reconocer” por la calle al activista procedieron a forcejear y golpearlo para someterlo?
Todo esto sin orden de aprehensión.
Como si fuesen “policías chinos”, o todavía peor, como si el Gobierno federal hubiese revivido la siniestra institución del “servicio secreto”.
¿Qué sucedió en la Policía Federal a la salida del secretario Genaro García Luna?
¿Qué órdenes de quiénes reciben nuestros policías modelo de profesionalización que actúan como gorilas?
Esta es la primera instancia que debe componer el Gobierno federal.
¿De qué sirve que durante la manifestación del lunes 1 de diciembre hubiese contingentes de policías federales antimotines si no actuaron cuando fueron destruidos comercios y bancos en Reforma?
Y eso que el sexenio pasado se invirtieron muchos millones de pesos en equipo, justamente para estas eventualidades.
Policía que actúa fuera de la Ley. Policía omisa. Policía bajo el mando federal.
Esa es la primera que debe componerse.
La actuación estúpida, porque no hay otra forma de calificarla, de los policías federales en el “secuestro” (que además tiene una pena legal muy fuerte aún para los policías) de Sandino Bucio permitió que un activista social, con vinculaciones hasta familiares con el partido político de López Obrador, que participó abiertamente en acciones ilegales contra policías siga libre. Y, además, se haya convertido en un “héroe popular”.
Nada puede estar bien en un país donde no se cumple con la Ley por omisión, por mala actuación de las policías y/o por presiones políticas.
Lo que millones de mexicanos necesitamos son policías, en todos los ámbitos, que hagan su trabajo primordial de protegernos.
Lo que millones de mexicanos queremos es que los activistas pagados por cualquier cantidad de intereses políticos dejen de arrojar bombas y bloquear zonas federales.
Lo que millones de mexicanos queremos, para los próximos años de este sexenio, es que la Policía federal vuelva a ser una institución confiable que haga su trabajo con apego a la Ley.
Lo que millones de mexicanos queremos es que los delincuentes estén en la cárcel, y las calles vuelvan a ser nuestras.
Y como dijo Alejandro Martí hace tiempo, si las autoridades no pueden darnos nuestras calles, nuestras libertades, nuestras seguridades de vuelta, que renuncien.
Isabel Arvide
@isabelarvide
Estado Mayor

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