“Llueven” amparos contra la Sedena

Militares retirados preparan ofensiva contra el nuevo reglamento del ISSFAM. Foto: EspecialDel rango de brigadier a brigada los generales próximos a pasar a retiro están molestos. Los coroneles, tenientes coroneles, mayores y el resto de oficiales con más de 25 años de servicio en las fuerzas armadas no terminan de entender de quién fue la idea de negarles el derecho a ascender tras su paso a retiro. Si bien tendrán el grado superior solo para fines económicos al cobrar su pensión, para el resto de actividades seguirán con el grado que tuvieron antes de retirarse. Algo inédito que sigue causando molestia y que se ha traducido en un incremento de demandas de amparo contra esta medida del nuevo reglamento del ISSFAM (Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas Mexicanas).

Anuncios

México, 15 de agosto.- —Mire, esto que pasa no está bien. No sé a quién se le ocurrió pero ya se echaron en contra a muchos compañeros que por disciplina no dirán nada, varios ya se están asesorando legalmente, algo van a hacer porque se sienten despojados de un derecho, porque es un derecho que te ganaste, y es el derecho a ascender una vez que te retiras del servicio—La voz es de un militar de alto rango con más de 30 años de labor en filas del ejército y que semanas atrás cumplió la edad para retirarse. Lo hizo como general brigadier solo para el pago de su pensión porque en la práctica no podrá usar las insignias del generalato pues seguirá con las de coronel.

Este jefe militar, quien pidió el anonimato para poder expresar su descontento ante la situación que impera de pocos meses a la fecha en el ejército y fuerza aérea, después que en mayo del 2013 entró funciones el nuevo reglamento del Instituto de Seguridad Sociales de las Fuerzas Armadas (ISSFAM), dice que existen colegas suyos que ya se han inconformado jurídicamente ante los tribunales donde las demandas de amparo se han incrementado.

—Es injusto en virtud de que el tiempo de servicio, las penurias económicas y que vivas en constante movimiento muchas veces con largas temporadas sin ver a tu familia, se compensaba cuando reconocían ascendiéndote al grado inmediato cuando cumplías con tus años de servicio; ahora no, ahora te retiras con el grado que tienes y solo para efectos económicos eres del grado que le sigue, además como retirado ya no puedes uniformarte con las insignias del grado que te corresponde—dice este jefe castrense.

Conforme avanzan los días la expectativa crece entre los militares que en los próximos meses, por llegar a la edad límite que el reglamento marca para el grado que ostentan, pasaran a retiro. La atención de gran parte de coroneles y generales de brigada y brigadier, está puesta en lo que resolverán en las próximas semanas los juzgados cuarto, quinto y decimo sexto de distrito en materia administrativa en la ciudad de México, donde se han radicado gran parte de las demandas de amparo contra el reglamento del ISSFAM, el cual a decir de abogados litigantes que llevan los casos, viola en su artículo 16, la Constitución y los derechos de quienes se retiran de las fuerzas armadas.

Incertidumbre y descontento

Uno de los abogados que lleva algunos de los casos y que por razones profesionales solicitó no ser citado con su nombre, en virtud de que aun no se resuelven los litigios, explicó que la base para demostrar que el reglamento es ilegal es porque se aplica al militar de manera retroactiva, lo que genera a los quejosos agravios que no se pueden reparar. Con anterioridad se preveía que al pasar a retiro el militar obtenía junto a los beneficios económicos, el ascenso en automático al grado inmediato superior al que tuviera en ese momento. Esto se traducía en que los elementos de tropa que ascendía a oficial, podrían portar las insignias que le correspondían. Lo mismo ocurría con los oficiales que pasaban a convertirse en jefes, y los jefes ingresaban al generalato. “Aunado a esto, los demás grados intermedios a los antes manifestados esperaban como estímulo por haber servido a las Fuerzas Armadas por más de veinte años, el anhelado ascenso al grado inmediato superior y con ello la suma de derechos correspondientes a su grado, como el que se les hicieran demostraciones de respeto y el derecho a portar las insignias correspondientes, así como el contar con la certeza jurídica de que están recibiendo los haberes de retiro de acuerdo al grado con el cual fueron colocados en situación de retiro, tal y como se había estado haciendo hasta antes de la publicación del Reglamento de la Ley del ISSFAM”, explica.

Con estos antecedentes el artículo 16 del nuevo reglamento del ISSFAM, que entró en vigor este año, y que por medio de juicios de amparo se impugna su constitucionalidad, representa condiciones menos favorables a las que marca la ley, por lo que viola las garantías individuales de los militares que pasan a retiro. “Es así que tienen una tarea importante que resolver los jueces de distrito en esta ocasión para el personal militar y el resto aun los que están aplicando las directivas del alto mando están pendientes del resultado de los amparos que se siguen acumulando, lo cual trasciende al conocimiento del comandante supremo de las Fuerzas Armadas mexicanas , toda vez que en todo amparo contra un reglamento es procedente demandar la expedición del mismo al Presidente de la República, quien al parecer no sabe de lo que está ocurriendo al interior de las unidades y del malestar que se está gestando en todos los niveles de mando de las Fuerzas Armadas”, señala.

Un reglamento “sitiado”

En los juzgados de distrito en materia administrativa se ventilan tres casos que podrían marcar un precedente: el caso de un general de brigadier y dos coroneles, todos ellos a decir de sus abogados, con suficientes elementos para demostrar que el reglamento los afecta después de más de tres décadas ininterrumpidas de servicio. La identidad de los tres se mantiene bajo reserva, señalan, para evitar repercusiones en sus trámites y la manera en como quedarían una vez resueltos los litigios. Igual caso para un general de brigada cuyo caso se radicó en otro de los juzgados.

Una revisión de los casos en los juzgados donde se han concentrado las demandas revela que se han acumulado en las últimas semanas docenas de litigios. Algunos funcionarios judiciales señalan que se han radicado en total alrededor de 300, otros hablan de 500, y algunos no se atreven a dar cifras solo refieren que “son bastantes”.

Hace un par de meses se advirtió en este espacio que se gestaba un problema serio para las fuerzas armadas entre los militares que estaban próximos a pasar a retiro (Se gesta malestar en el ejército. 22 junio 2014). A partir de esa fecha ya eran varios casos los que habían llegado a demanda y otros estaban en análisis. De acuerdo a distintas fuentes consultadas, existen casos de generales que siguen atentos al desarrollo de los juicios para llegado el momento, seguir esa vía trazada judicialmente para ampararse. Son espectadores que no ocultan su preocupación, la cual podría orillarlos a dar una batalla que no estaba contemplada en su calidad de militar en retiro.

Juan Veledíaz

@velediaz424

Estado Mayor

Anuncios

  8 comments for ““Llueven” amparos contra la Sedena

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.