Jalisco a fuego lento

Jalisco. Foto: EspecialSon una serie de eventos que se han suscitado en esta entidad en los últimos días que de alguna manera se vinculan con Michoacán, y en última instancia, con Guerrero. Del involucramiento del ex secretario de Turismo estatal, asesinado el pasado mes de abril, en supuestas actividades de lavado de dinero, a la disputa territorial en la frontera michoacana con repercusiones en la zona metropolitana de Guadalajara, el estado de Jalisco no deja de elevar las alertas ante la ola violenta que no cesa.

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México, 2 de junio.- Dependen de sus recursos para sondear caminos y vigilar carreteras, de ese flujo de datos sobre quién entra y sale de esta zona donde colindan los estados de Michoacán y Jalisco, serán las decisiones que se tomen en el corto plazo. Se trata de un grupo de información del ejército que de manera muy discreta tiene monitoreada la zona de los municipios de Venustiano Carranza, Briseñas, Tanhuato, Vista Hermosa y Sahuayo. Más compleja y remota de custodiar, es el área que comunica la zona serrana de Tepalcatepec, del lado michoacano, con Jilotlán y Tecalitlán en territorio jalisciense.

La vigilancia en esta región donde colindan ambas entidades, es sobre los grupos armados de la delincuencia organizada que se mueven en las zonas montañosas aledañas a estos municipios, dice una fuente de la 21 zona militar con sede en Morelia. Hay un constante intercambio de información con el destacamento militar que pertenece a la 15 zona, con cuartel general en Guadalajara, y que son los encargados de patrullar los caminos aledaños por el lado de Jalisco. Desde que inició la operación de las fuerzas de seguridad federales en la Tierra Caliente michoacana, el domingo 19 de mayo, la situación ha sido de monitoreo constante sin que se reportaran incidentes mayores al menos hasta los últimos días de mayo.

El secretario general de gobierno jalisciense, el priista Arturo Zamora, declaró que como medida preventiva el gobierno de esa entidad en coordinación con dependencias del área de seguridad del gobierno federal, implementaron un operativo especial de vigilancia en la zona limítrofe con Michoacán. “El gobierno del estado ya ha tenido reuniones con otras esferas de gobierno y hay un trabajo preventivo que está haciendo tanto la secretaría de la Defensa Nacional, como la Policía Federal, la propia fiscalía general del estado, la Procuraduría General de la República, en donde estamos trabajando en toda la frontera con Michoacán”, declaró el funcionario hace unos días.

Apenas en diciembre y enero pasado, la región donde colindan ambas entidades se vio envuelta en una espiral de violencia que dejó un saldo en dos semanas de al menos 44 personas asesinadas, 38 del lado de Jalisco y seis del lado michoacano. El dato que llamó la atención de los medios nacionales fue que en esa refriega, suscitada en los municipios de Pihuamo, Ayotlán y Briseñas, 12 de los fallecidos eran policías municipales de estos lugares. Los hechos fueron atribuidos por las autoridades a la disputa territorial que sostienen los llamados Caballeros Templarios, con el autodenominado Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Mensaje de Jalisco a Michoacán

Un video subido a la red de Internet el 30 de mayo pasado, donde aparecen medio centenar de hombres encapuchados, armados con fusiles, algunos con chalecos antibalas, y una manta en la parte superior donde se lee “Los guerreros del CJNG. Vamos con todo Templarios”, se convirtió en el primer comunicado del crimen organizado desde que el pasado domingo 19, el gobierno federal lanzara la operación militar en la zona de la Tierra Caliente michoacana.

El mensaje que tiene una duración de poco más de cinco minutos está signado por el Cartel de Jalisco Nueva Generación y va dirigido a Servando Gómez Martínez, conocido por el alias de “la Tuta”, a Nazario Moreno, “el Chayo”, y Dionisio Loya Plancarte, “el Tío”, líderes de los llamados Caballeros Templarios. El individuo con pasamontañas negro y lentes oscuros que lee el mensaje escrito, dice responder a un video que apareció hace unas semanas en Internet donde “la Tuta” los culpa de estar detrás de las policías comunitarias de Michoacán. Les dice que ellos y su agrupación, no son narcotraficantes ni tampoco delincuencia organizada. “Eso está claro ya que un narcotraficante no se dedica a robar tierras ni a cobrar cuotas a toda la gente que trabaja honradamente. Sin embargo ustedes les cobran a los aguacateros un peso por cada kilo de aguacate, les cobran al que los empacan, al que los transportan, a los taxistas, a los del transporte urbano, empresarios, tiendas de abarrotes, los taqueros, y hasta los limosneros les cobran cuota. No miden las consecuencias, han matado gente inocente, para quitarles sus tierras, sus huertas y su ganado. La gente ya está cansada de tantas injusticias, no hablan por miedo, pero nosotros que somos originarios de Guerrero y Michoacán, somos testigos de todas estas anomalías que cometen ustedes los Caballeros Templarios. Nosotros los Guerreros del Cartel de Jalisco Nueva Generación estamos peleando esta causa, no para gobernar a Guerrero y Michoacán, sino para acabar con todas estas lacras que acabaron con la paz y la tranquilidad de estos estados”.

En su misiva pareciera que no se salen del guión, se asemeja a una réplica de sus anteriores mensajes difundidos por la misma vía. Y en este señalan que el CJNG no tiene al secuestro y la extorsión como actividad, sino el tráfico de drogas y los asesinatos. Señalan que todos los mandos policiacos municipales de Michoacán reciben dinero de los Templarios, y anuncian que van por los lugartenientes que esta organización tiene en el estado de Guerrero en los municipios de Petatlán, Zihuatanejo e Ixtapa. Cierran con una alusión a un personaje que encabezó el movimiento guerrillero en esa entidad en los años 70, el cual desató una feroz respuesta por parte del Estado que dejó marcada la época reciente del país. “Nosotros concordamos con los ideales del señor Lucio Cabañas Barrientos que hace muchos años atrás peleó por las injusticias que se vivían en Guerrero”, señalan.

Los reportes de los cuerpos de seguridad de Jalisco refieren que en las semanas recientes, el CJNG se ha atribuido varios homicidios en la zona metropolitana de Guadalajara, donde tendrían una disputa que se ha incrementado en los últimos meses con el grupo denominado “los Coroneles”, quienes serían parte de la organización que encabezó hasta antes de su muerte Ignacio “Nacho” Coronel Villarreal, los cuales estarían apoyados por la Federación de Sinaloa, de Joaquín “el Chapo” Guzmán e Ismael “el Mayo” Zambada.

Se eleva la alerta

El fiscal general de Jalisco —en otro tiempo procurador de justicia— Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco aventó una pelota que podría convertirse en bola de nieve para la PGR en los próximos meses. Sucedió durante el anunció de la consignación de los cuatro involucrados en el homicidio del ex secretario de Turismo del gobierno del estado, José de Jesús Gallegos Álvarez, asesinado a tiros el pasado 9 de abril. El funcionario aseguró que el móvil del suceso se debió a un ajuste de cuentas ya que, el que fuera empresario inmobiliario, habría apoyado con recursos financieros a una organización de tráfico de drogas rival del Cartel de Jalisco Nueva Generación.

Al menos eso fue lo que declararon los detenidos, señaló el funcionario el pasado 15 de mayo durante la conferencia de prensa donde se anunció la consignación de los presuntos autores del asesinato. Después de sus imputaciones, se solicitó el apoyo de las autoridades federales, en este caso la PGR, para buscar evidencias que corroboren el posible involucramiento del ex funcionario, ya sea con cuentas bancarias, inversiones, o prestanombres, con el grupo rival del CJNG del cual no se mencionó el nombre, pero la prensa local aludió que podría tratarse del cartel de Sinaloa.

Los acusados enviados al penal de Puente Grande, estaban encabezados por el jefe de la plaza de Guadalajara para el CJNG, un individuo que se identificó como Jonathan García García, quien se hacía pasar como Roberto García Quintero y apodaban “John Perro”. Este hombre encabezaba al grupo que en los últimos meses se encargó de efectuar varios asesinatos en el área metropolitana de la capital del estado. Uno de ellos, presuntamente realizado por Ernesto Muñoz Morales, Juan Manuel González Martínez, Julio Andrés Vázquez Estrada, sería el de la modelo venezolana Daisy Ferrer, ocurrido en diciembre pasado, y cuyo cuerpo fue hallado en un paraje de la colonia Oblatos.

Gallegos Álvarez llevaba apenas una semana como titular de Turismo de Jalisco, en el naciente gobierno del priista Jorge Aristóteles Sandoval, cuando ya estaba sometido a vigilancia por el CJNG. Durante varios días lo siguieron y cuando salía de una reunión de la casa de gobierno, fue abatido a tiros. Julio Andrés Vázquez y Juan Manuel González aceptaron haber participado en el homicidio, y señalaron a su jefe “John Perro” y a Ernesto Muñoz como dos de los integrantes de un grupo de 15 individuos que participaron en la planeación y ejecución del asesinato, declaró el fiscal del estado.

Pese a la consignación de estos individuos, quienes declararon ser parte del CJNG, la violencia en la zona metropolitana de Guadalajara no para. Cada mañana los diarios matutinos dan cuenta de asesinatos por ajuste de cuentas en municipios como Tonalá, Tlaquepaque, Zapopan y Tlajomulco de Zúñiga, considerado éste un municipio clave, por su posición geográfica aledaña a la capital del estado, y por ser el poblado donde en el último año se han desmantelado la mayor cantidad de narco laboratorios del país.

Juan Veledíaz

@velediaz424

Estado Mayor

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