“Los muertos han quedado atrás”

México, 10 de mayo (El Universal).-El 6 de junio de 2009 Edith conducía su automóvil sobre la calle Rancho Grande, en esta ciudad guerrerense, para salir a la avenida costera. Iba acompañada de su esposo, Ramón Ramírez, de 48 años, y su hijo Gerardo García, de 26 años. De pronto vieron que militares se enfrentaban a balazos con delincuentes y sin reaccionar si quiera vio cómo fueron impactados los dos. Ambos murieron… nota completa.

Adriana Covarrubias

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *