Reacomodos’ en Mexicali, ‘ajustes’ en Jalisco

Gral. Hndz Andreu. Foto: Estado MayorLa fragmentación de las bandas dedicadas al tráfico de drogas comenzó a sacar chispas en la zona fronteriza del valle de Mexicali. La conexión Jalisco con Baja California, no pasó desapercibida para el alto mando militar, luego de una serie de sucesos que han corroborado cómo lo que ocurre en Guadalajara, en ocasiones es una réplica de lo que pasa en Mexicali, dos ciudades cuya escalada violenta continúa a la alza. El general de división Gilberto Hernández Andreu, quien estuvo en la capital tapatía, asumió el mando de éste lado de la frontera.

Anuncios

México, 11 de marzo.- José Manuel Garibay Félix quedó en libertad el verano pasado luego de estar un par de años recluido en el penal de Puente Grande, Jalisco, donde se le procesaba por delitos vinculados al tráfico de drogas. Originario de Mexicali, lo conocían como “el gordo Garibay”, y estaba considerado como líder de una banda identificada como “los Garibay”, encabezada ahora por su hermano Luis Alfredo Garibay Félix, uno de los grupos que por estos días ha sido señalado por autoridades civiles y militares de Baja California, como partícipes de una disputa territorial en esta región del país.

La alerta en Mexicali comenzó hace varios meses pero tomó visos inusitados el pasado martes 19 de febrero,  cuando en una carretera aledaña a Zapopan fue hallado el cuerpo sin vida del “gordo Garibay”. Tenía huellas de tortura y un disparo en la sien, lo que fue interpretado por los servicios de inteligencia militar de la quinta región, con sede en Guadalajara, como un ajuste de cuentas con sus antiguos socios del cartel de Sinaloa.

Un reporte gubernamental elaborado el mes pasado señala que Garibay se había aliado con el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), buscaban operar una ruta para el trasiego de droga por el Pacífico y utilizar itinerarios terrestres por puerto Peñasco, Sonora, hacia el valle de Mexicali donde tiene sede su organización. Desde hace un año, poco antes de que obtuviera su libertad, varios informes referían que la organización de los Garibay estaba en abierta disputa con la célula  del cartel de Sinaloa en Mexicali, que encabeza Gonzalo Inzunza Inzunza, apodado “el Macho Prieto”, pistolero de Ismael “el Mayo Zambada” quien, según informes publicados hace un par de años en la prensa sinaloense, fue “ascendido” al ser enviado como operador de la organización en la región fronteriza de San Luis Río Colorado y la capital de Baja California.

El choque de los Garibay con el grupo del cártel de Sinaloa en Mexicali, que encabeza “el Macho Prieto”, ha dejado una docena de asesinatos en las últimas semanas en esta franja fronteriza del país. Para los mandos militares de la quinta región en Jalisco, como en la segunda región con cuartel general en Mexicali, la conexión entre ambas entidades se explica por la alianza que “los Garibay” entablaron con el CJNG, enfrentados como ellos, a sus antiguos socios del cartel de Sinaloa en terrenos de ambos estados.

De Jalisco a Baja California

Aquella mañana de mediados de enero pasado el mandatario de Baja California, José Guadalupe Osuna Millán y el gobernador de Sonora, Guillermo Padrés, estaban muy sonrientes cuando el general de división Luis Arturo Oliver Cen, Oficial Mayor de la secretaría de la Defensa Nacional, se les acercó y les dijo:

—Ahí se los encargo, trátenmelo bien—mientras sostenía con su mano derecha el antebrazo del general de división Gilberto Hernández Andreu, quien acababa de ser presentado ese día en el cuartel general de Mexicali como nuevo comandante de la segunda región militar que abarca ambos estados del norte del país. Sustituía al divisionario Alfonso Duarte Mújica, que en dos años lo mismo acumuló denuncias por violaciones a los derechos humanos, que tuvo alguno que otro encontronazo con funcionarios del gobierno de Baja California como cuando regañó en público en septiembre del 2011 frente al gobernador, al secretario general de gobierno Cuauhtémoc Cardona, a quien le dijo que no quería volver a verlo en una instalación militar pues era un “grosero, borracho, irrespetuoso y confianzudo”. Pese a los exabruptos del divisionario, la prensa local publicó que Osuna había solicitado al presidente Enrique Peña Nieto que ratificara a Duarte, algo que no fue aceptado por el alto mando militar, pues esta serie de relevos forman parte de la rotación que cada dos años se realiza en las comandancias de zona y de región del país.

Hernández Andreu es un oficial de artillería graduado como subteniente en 1972 del Colegio Militar. Desde que comenzó su andar en el ejército, ha estado en diversas unidades algunas de las cuales como el primer regimiento de artillería, formaban parte del Cuerpo de Guardias Presidenciales. De su hoja de servicios se desprende que estuvo de 1976 a 1980 en el Estado Mayor Presidencial de donde salió para irse a estudiar a la Escuela Superior de Guerra donde se graduó como Diplomado de Estado Mayor en 1983.

Sus contemporáneos coinciden en reconocerle una capacidad metódica y de organización por lo que fue enviado cuando tenía el rango de mayor a la sección quinta, planes y proyectos, del estado mayor de la Defensa, ahí estuvo entre los años 1984 a 1987. Durante un periodo fue profesor en la escuela militar de enfermeras donde impartió clase sobre guerra irregular. Regresó a Guardias Presidenciales, ahora como subjefe de estado mayor donde permaneció cinco años, salió de ahí para regresar al Estado Mayor Presidencial (EMP) donde fue secretario particular del entonces titular Arturo Cardona Marino, quien ocupó la jefatura durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari (1988.1994). Dejó el EMP en 1995 cuando ya era coronel, entonces fue nombrado comandante del primer regimiento de artillería que pasó a ser la escuela militar de artillería. Tiempo después en noviembre de 1999 fue designado agregado militar en la Embajada de México en Washington, en los Estados Unidos. Regresó al país en 2001 para ser enviado a Chiapas, como comandante de la guarnición militar de Palenque, donde también encabezó el agrupamiento “Hernández”.

Fue titular de la dirección de transportes militares, entre los años 2005 a 2007, y posteriormente subjefe administrativo y logístico en el estado mayor de la Defensa, cargo que dejó en 2010 para llegar a Puerto Vallarta, Jalisco como titular de la 41 zona militar. En 2011 pasó a Guadalajara como titular de la 15 zona, con área de responsabilidad en el área metropolitana de la ciudad y municipios del centro de Jalisco, donde le llegó su ascenso a general de división el año pasado.

El general Hernández Andreu le tocó en el último año el incremento de la violencia en Guadalajara donde la ruptura entre el Cartel de Jalisco Nueva Generación y el cartel de Sinaloa se tradujo en una serie de asesinatos, y choques armados en municipios aledaños a Michoacán, Zacatecas y Aguascalientes, donde se vive la disputa de rutas en dirección al norte del país y el control de comunidades.

Cuando José Manuel Garibay Félix salió libre del penal de Puente Grande, la información que el equipo de inteligencia del general Hernández Andreu tenía era que el reo seguía con vínculos dentro del complejo penitenciario. Se sabía que había entrado en contacto con la cúpula del CJNG para hacer los enlaces a Mexicali, aunque él permaneció en el área metropolitana de Guadalajara donde fungió como nexo con su grupo, comenta una fuente militar que perteneció a la 15 zona militar.

La disputa de “los Garibay” con el grupo de Gonzalo Inzunza “el Macho Prieto”, se incrementó a raíz de las desavenencias hace poco más de un año por el control de los corredores de droga que van de Nayarit y Sinaloa hacia Mexicali, según se desprende de un documento del Consejo Estatal de Seguridad Pública de Baja California. Forjado como jefe de pistoleros del “Mayo” Zambada en la zona sur de Culiacán, en Sinaloa se sabía que “el Macho Prieto” tenía serias desavenencias con Manuel Torres Félix, también operador de Zambada y  apodado “el Ondeado”, abatido por fuerzas federales en octubre pasado en la comunidad de Oso Viejo, a menos de una hora al sur de la capital sinaloense. Para evitar un choque mayor, se dijo en su momento, “el Mayo” Zambada optó por enviar a Inzunza a Mexicali.

A la fecha, según el documento del Consejo Estatal de Seguridad, “el Macho Prieto” controla para el cartel de Sinaloa el corredor que va de Puerto Peñasco, Sonora, a Mexicali, Baja California. Y provee información a los socios de la organización en Jalisco sobre los movimientos de “los Garibay”, con quienes mantiene una disputa desde el año pasado.

Con este mapa delictivo de lo que le tocó trabajar en Guadalajara, el general Hernández Andreu asumió hace dos meses en Mexicali la comandancia de la segunda región militar, también llamada “la jefatura de las tropas del desierto”, donde la escalada violenta continúa a la alza y en algunos casos, con réplica en Jalisco.

Juan Veledíaz

Estado Mayor

Anuncios

  3 comments for “Reacomodos’ en Mexicali, ‘ajustes’ en Jalisco

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *