México, 17 de Noviembre (La Jornada).- La pretendida corresponsabilidad del Poder Legislativo en el fracaso de la estrategia de Felipe Calderón contra la delincuencia organizada, además de ser ingenua y carente de argumentos sólidos, es ridícula porque tanto la Cámara de Diputados como el Senado cumplieron su responsabilidad constitucional de responder a las demandas del Ejecutivo y éste falló durante seis años…nota completa.
Roberto Garduño
