Operación Resolución Unificada y Operación Espejo calientan frontera con Texas

México, 5 de octubre.- Un supuesto ataque a tiros contra elementos de la Guardia Costera estadounidense proveniente del lado mexicano a la altura del municipio de Miguel Alemán, Tamaulipas y cerca del condado de Roma, Texas, activó las alertas del Comando Norte que reforzó el despliegue militar en esa zona con el envío de 500 efectivos. La Marina y el Ejército mexicano, en apoyo a sus socios estadounidenses, reforzaron la vigilancia con igual número de efectivos enviados a esa zona, considerada clave por ser donde el Cártel del Golfo y el Cártel de Jalisco Nueva Generación tienen sus puntos de entrada y salida de tráfico de fentanilo, combustible robado y contrabando de petróleo crudo.

Fue una alerta de la Guardia Costera que movilizó un contingente de soldados de la Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur (JTF-SB), que se desplegaron en varias zonas a lo largo de la línea divisoria entre Tamaulipas y Texas, en el Valle de Río Grande. El despliegue se dio el pasado 26 de septiembre después de que presuntamente hombres armados dispararon contra una nave de la Guardia Costera cerca del poblado de Roma, Texas, a pocos kilómetros del paso fronterizo de Ciudad Miguel Alemán.

La Guardia Costera estadounidense informó que el sábado 26 “personal de las fuerzas de la Guardia Costera de Río Grande se encontró con disparos provenientes de la frontera mexicana en las cercanías de Garceno, Texas, mientras realizaba operaciones conjuntas de interdicción con socios federales en el Río Grande. El personal de la Guardia Costera respondió al fuego. No se reportaron heridos en la Guardia Costera ni en el resto del personal, tampoco se reportaron daños a los activos de la Guardia Costera”.

El ataque no es el primero que ocurre en esa zona en los últimos años, tampoco sucede sin que los socios estadounidenses de los traficantes de drogas tengan un rol en las actividades delincuenciales que ahí se dan de tiempo atrás. De acuerdo con documentos militares, el corredor que va de Ciudad Miguel Alemán y cubre seis municipios de la frontera pasando por Camargo, Díaz Ordaz, Reynosa, Méndez y Burgos, está controlado por la facción “Metros” del Cartel del Golfo (CDG), cuyo líder César Morfin Morfín alias “Primito”, está identificado por las agencias de inteligencia estadounidenses como socio del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Tamaulipas. Morfín y sus hermanos Álvaro y Remigio fueron fichados en mayo del 2025 por el Departamento del Tesoro en una red de tráfico de fentanilo, robo de combustible y contrabando de petróleo crudo desde México a través de la frontera suroeste de Estados Unidos que involucra a dos empresas que fueron sancionadas por lavado de dinero.

El CJNG y el CDG fueron designadas en febrero del año pasado como Organizaciones Terroristas Extranjeras (OTF)y Terrorista Global Especialmente Designado (TGED), lo que implica el uso de la fuerza militar y cualquier otro medio como parte de las estrategias para desactivar sus operaciones.

Los municipios de Nuevo Laredo, Nueva Ciudad Guerrero y Mier son controlados por el autodenominado Cártel del Noreste (CDN), liderado por Juan Cisnero Treviño alias “el Sombra”. Mientras que la facción “Ciclones” del CDG tiene presencia en Matamoros, Valle Hermoso, Río Bravo, San Fernando, Cruillas y San Nicolás, cuyas células están bajo el mando de José Alberto García Vilano, alias “Ciclón 19” y/o “Kena”. Los informes de la comandancia de la Octava Zona Militar con cuartel de Reynosa, colocaban a finales del sexenio pasado a Ciudad Migel Alemán, como territorio en disputa entre el CDN y los Metros del CDG, hostilidades que hoy día se han espaciado sin desaparecer del todo pero que han elevado la tensión en esta zona de la frontera donde la Patrulla Fronteriza y los agentes de Aduana y Protección Fronteriza (CBP) han reportado un incremento de operaciones con drones.

Unos días después del reporte de la Guardia Costera, el Comando Norte confirmó en un comunicado de cuatro párrafos que el despliegue iniciado el último fin de semana de septiembre fue para reforzar a las fuerzas y “socios federales que operan en el Valle del Río Grande” y lleva por nombre “Operación Resolución Unificada”.

“Esta semana cientos de miembros del servicio estadounidense de JTF-SB y equipos se están reposicionando en el Valle de Río Grande en apoyo de la operación para fortalecer las operaciones de seguridad fronteriza, aumentar la capacidad de la fuerza conjunta para responder a las amenazas y apoyar a los socios federales de aplicación de la ley que operan a lo largo del Río Grande.

“La Operación Resolución Unificada aumentará la capacidad de patrulla, reforzará las áreas clave, proporcionará capacidades adicionales de monitoreo y detección, y reforzará la seguridad de la ubicación crítica en apoyo del Departamento de Seguridad Nacional y los Estados Unidos, Aduanas y Protección Fronteriza.

“La operación es parte de la Operación “Vanguardia Ardiente” en curso, a través de la cual la Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur continúa proporcionando capacidades militares en apoyo de la protección de la soberanía de los Estados Unidos en la frontera sur”.

OPERACIÓN CONCURRENTE (ESPEJO)

La tarde del domingo 4 de octubre la Secretaría de la Defensa Nacional y la de Relaciones Exteriores informaron que derivado de la coordinación entre autoridades militares de México y los Estados Unidos, “esta fecha inició una “Operación Concurrente” (Espejo) en la frontera común del estado de Tamaulipas, en la que participan por parte de México, 500 efectivos del Ejército y Guardia Nacional con el apoyo de dos helicópteros UH-60 de la Fuerza Aérea, drones y equipos antidron móviles y semifijos, con el objetivo de contribuir a evitar el tráfico de drogas y personas”.

El comandante de la XI región militar con sede en Torreón, el General de División Fernando Colchado Gómez y el Comandante de la Octava Zona Militar con cuartel en Reynosa, el General Juan Carlos Quiros Muñoz, “establecieron comunicación con sus contrapartes de la Fuerza de Tarea Conjunta “Frontera Sur” de los Estados Unidos, con el fin de garantizar el enlace y coordinación para esta operación concurrente, cada fuerza en su respectivo territorio, la que se realizará en el lado mexicano en la frontera de los municipios de Nueva Ciudad Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz, Tamaulipas”.

La Defensa no especificó en el comunicado si las tropas desplegadas son de otras unidades o pertenecen a la matriz de la octava zona como son el 25 Regimiento de Caballería Motorizado (RCM) con sede en Ciudad Mier, el 16 RCM con cuartel en Nuevo Laredo o el 19 RCM de Reynosa.

Por su parte la Secretaría de Marina movilizó desde el sector naval de Matamoros, Tamaulipas, a 159 efectivos, 11 vehículos y dos drones del lado mexicano en un operativo paralelo al desplegado por las fuerzas armadas estadounidenses.

El despliegue de la infantería de marina se da en el marco de la “Operación Sable”, que ya ha tenido con antelación otras acciones como el que comenzó a principios de septiembre en Mazatlán, Sinaloa, donde se desplegaron varias unidades como parte del reforzamiento de la seguridad en la ciudad y el puerto.

La agresiones de grupos delincuenciales a las fuerzas armadas y a la Patrulla Fronteriza no han cesado desde hace varios años pero se han espaciado a lo largo de los últimos meses donde la dinámica ha cambiado al ser mas recurrente el uso de drones para vigilar los movimientos militares a ambos lados de la frontera. En el año 2022 un informe de la Octava Zona Militar con jurisdicción en 15 municipios, 10 de ellos en la frontera con Texas, reportó 17 agresiones a personal militar y 13 a autoridades civiles. Los ataques se dividieron con seis al 25 Regimiento de Caballería Motorizado (RCM), tres al 19 RCM, dos al 22 batallón de la Guardia Nacional, tres al 16 RCM, 1 ataque al 18 batallón de infantería que fue enviado de refuerzo a Tamaulipas de su base en Tenosique, Tabasco, y dos al 20 batallón de infantería que también llegó de refuerzo desde su base en Berriozábal, Chiapas.

EL VALLE DE RÍO GRANDE

En las últimas semanas el Comando Norte ha difundido en diversas plataformas y en redes sociales el despliegue de recursos y tecnología a lo largo de la frontera con México. A finales de agosto difundió una imagen de soldados del segundo batallón del 327 regimiento de infantería operando un equipo láser de alta energía multipropósito (AMP-HEL), montado en un vehículo táctico ligero conjunto “en preparación para responder al aumento de la actividad de drones cerca de Rio Grande City, Texas”. El láser está diseñado para “rastrear, deshabilitar y derribar sistemas de aeronaves no tripuladas”.
En respuesta varias cuentas en redes sociales recordaron que en territorio estadounidense operan redes de tráfico de drogas, armas, empresas que refinan combustible robado en México, que son socios de los carteles mexicanos.

La cuenta en redes de “Worldwar_x”, recordó que en esta zona de Río Grande operó la Unidad Panamá, que fue “un grupo policial antinarcóticos en el Valle de Río Grande, Texas al servicio del Cártel del Golfo. Interceptaban y robaban cargamentos de droga de carteles rivales y los revendían”. En otro post decían: “La Unidad Panamá también escoltaba los cargamentos del narcotraficante Tomás “el Gallo” González del CDG. González entregó 100 mil dólares en contribuciones ilegales de campaña para el alguacil del condado de Hidalgo, Lupe Treviño”.

La región donde la Guardia Costera reportó los ataques a finales de septiembre desde el lado mexicano, es un “espejo” de lo que ocurre del otro lado de la frontera en territorio texano.

Juan Veledíaz / @velediaz424 / EstadoMayor.mx


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