Las armas de las batallas aéreas

México, 29 de septiembre.- Las plataformas aéreas no tripuladas cuyo uso se catapultó en los últimos años como avanzada de inteligencia y mapeo de señales en operativos de relevancia contra la delincuencia organizada, se han convertido en los equipos de referencia de las fuerzas armadas por la labor que han realizado. Su exhibición como parte de la flotilla de 50 drones que desfilaron el pasado 16 de septiembre en la parada militar por el aniversario de la Independencia, es solo una muestra del cambio operacional que se vive al interior del Ejército, la Fuerza Aéreas Mexicana y la Armada, quienes han ampliado el número de equipos y su uso en misiones estratégicas tanto en lugares de difícil acceso como el Triángulo Dorado como en la zona marítima del Golfo y Pacífico mexicano.

Foto: USNORTHCOM

Uno los datos que la contrainteligencia de los grupos criminales ha exhibido en canales de redes cerradas como Telegram y de redes abiertas como X e Instagram, es la forma como monitorean en tiempo real los vuelos del sistema aéreo no tripulado (UAV) de monitoreo y recuperación de datos a cargo del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Filtrar esta información ha servido de poco de acuerdo con el número de armamento decomisado, personas detenidas, laboratorios asegurados y redes desmanteladas de tráfico de drogas, que en estos dos primeros años del sexenio han batido récord para un periodo similar en administraciones pasadas.

La importancia estratégica que tienen las aeronaves no tripuladas para la Defensa Nacional y la Marina, quedó de manifiesto durante el desfile militar del pasado 16 de septiembre cuando por primera vez se mostró un contingente de 50 drones, 45 operados por la Fuerza Aérea Mexicana y el Ejército, y cinco por la Armada.

Uno de los que más llamó la atención fue el Elbit Hermes 450, uno de los drones que más ha sido utilizado en los últimos tiempos para operaciones de detección temprana antinarco. Se trata de una aeronave de fabricación israelí con capacidad para volar de forma autónoma por lo menos siete horas. Las fuerzas armadas israelíes lo usan desde hace aproximadamente 20 años y lo bautizaron como “Zik” (chispa), caracterizado por sus alas en forma de regla de poco más de 10 metros de ancho, tren de rodaje en algunos modelos estilo triciclo y cola en forma de V. Otros que se mostraron fueron los drones tácticos fabricados por la dirección de Industria Militar y la Unidad de Investigaciones de la Armada, lo que para los analistas fue un mensaje del avance que ha tenido la soberanía tecnológica para actividades operativas extendidas y de reconocimiento autónomo.

La Marina exhibió por primera vez un dron de ataque de un solo uso con un diseño similar al dron Shahed de fabricación iraní, equipado con munición especial para misiones complejas. En sintonía la dirección de Transmisiones Militares mostró un equipo de drones ligeros destinados para recopilar información, explorar zonas de difícil acceso y para apoyo logístico dentro del Plan DN-III.

AVANZADA NO TRIPULADA

Desde el año 2021 como parte del esquema de operación del Centro Nacional de Fusión de Inteligencia (CENFI) a través de los cinco centros regionales en que se dividió el país, ubicados en Iguala (Centro), Mazatlán (Noroeste), Apodaca (Noreste), Manzanillo (Occidente) y Coatzacoalcos (Sureste), el uso de equipos aéreos no tripulados ha sido fundamental para acopio de información para el mapeo de los entornos donde se mueven los líderes y cabecillas del crimen organizado catalogados como “blancos relevantes”.

En aquel año las capacidades tecnológicas que se contaba se sostenían sobre dos equipos: el Hermes 450 y el Hermes 900, de acuerdo con documentos militares a los que se tuvo acceso. El Hermes 450 que entonces tenía su base en Agualeguas, Nuevo León, estaba equipado con un sensor DCoMPASS (cámara electro óptica) con capacidad infrarroja que identifica blancos por sus capacidades térmicas. Su alcance era de 300 kilómetros destinado para forensia digital y recuperación de datos. El Hermes 900 también cuenta con este sistema al que añade el Sky Eye compuesto por 16 cámaras de alta definición en tiempo real con capacidad de grabación en un radio superior al que cubriría cualquier nave de años anteriores. Sus misiones se les denomina de “monitoreo técnico”.

Los servicios que prestaban el sexenio pasado eran fundamentales para alimentar la Plataforma Integral de Inteligencia (PII), que es la “herramienta que procesa miles de millones de datos, para generar análisis de vínculos complejos”. La PII forma parte de la infraestructura tecnológica del CENFI y los cinco centros regionales que son la parte nodal en lo que hoy es la generación de inteligencia.

Los reportes de las plataformas aéreas no tripuladas son parte de los insumos con los que se elaboran informes, paquetes de inteligencia operable, alertas y diagnósticos.

TECNOLOGÍA ISRAELÍ

El Hermes 450 puede despegar desde pistas cortas o ser disparado al aire desde una plataforma terrestre, ya en operación puede configurarse para volar una ruta preprogramada, “dejando a los operadores que se centren en la información transmitida por sus cámaras y sensores a bordo. Los sistemas de imagen están alojados en domos gemelos en la parte inferior del fuselaje. El video diurno y nocturno por infrarrojos son estándar, lo que brinda a los controladores las 24 horas del día, fuentes de video en tiempo real. La mayoría lleva un telémetro láser, sistemas automáticos de seguimiento de objetivos y sistemas de iluminación láser, que pueden resaltar un objetivo con un punto de luz láser. Las cámaras de alta calidad se estabilizan y las vibraciones que podrían difuminar las imágenes que se envían de vuelta a la base se minimizan aún más al alimentar el dron con un motor rotativo Wankel de funcionamiento suave”. Este modelo de dron está hecho de compuestos ligeros, aun así llegan a alcanzar un peso de 450 kilos en el despegue, de acuerdo con una nota aparecida en el periódico británico The Guardian en el año 2009.

Los blancos de atención a los que se destinó la operación de los Hermes 450 el sexenio pasado fueron el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cartel Santa Rosa de Lima (CSRL), el Cartel del Golfo y el Cartel del Noreste en Tamaulipas y Nuevo León, La Familia Michoacana y objetivos particulares como líderes criminales de grupos fragmentados como varios de los que operan en Guerrero.

Un Hermes 450 estándar puede volar hasta 300 kilómetros desde su base en un rango establecido por su necesidad de mantener un enlace de datos de línea de visión para enviar imágenes y otra información, decía la nota del rotativo inglés. Los documentos militares señalan al respecto que la información que esta plataforma no tripulada ha recopilado ha servido para “generar análisis de vínculos complejos a partir de una o varias fuentes de datos”. Ha servido para la reducción en el tiempo de procesamiento de información recopilada para su “análisis y mapeo de eventos relacionados con los blancos de interés”.
De este esquema se desprenden algunos rasgos que en las últimas semanas han llevado a la captura de líderes de importancia en organizaciones criminales como Cárteles Unidos, con el seguimiento y captura de Alfonso Fernández Magallón alias “Poncho la Quiringüa”, por quien Estados Unidos ofrece una recompensa de cinco millones de dólares, y más reciente el caso de Luis Armando “N” alias “la Goma”. También se tiene información de diversas fuentes que señalan que los drones de este tipo fueron fundamentales para dar con el paradero de Luis Enrique Barragán Chávez, alias “R-5”, líder regional del llamado Cartel de los Reyes, facción de Cárteles Unidos, abatido a principios de septiembre en un enfrentamiento con fuerzas federales en Tocumbo, Michoacán.

El reporte de The Guardian ya registraba desde aquel año que el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense así como el servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), usaban equipos Hermes 450 para patrullar la frontera entre Arizona y México. La publicación citaba a la revista especializada en asuntos militares Jane´s, que publicó que el dron en 480 horas de vuelo impidió 11 intentos de contrabando de drogas y más de 780 intentos de tráfico de ilegales por esta zona de la frontera entre ambos países.
Hoy día estos equipos son la vanguardia en las batallas aéreas que se libran en Sinaloa, Durango, Chihuahua, Zacatecas, Jalisco, Michoacán, Tamaulipas y Tabasco.

Juan Veledíaz / @velediaz424 / EstadoMayor.mx

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *