México, 14 de septiembre.- Escuinapa es uno de los cuatro municipios del sur de Sinaloa donde se ha trasladado el foco del conflicto al interior del Cártel de Sinaloa al cumplirse dos años que empezó la guerra. El decomiso de artefactos explosivos improvisados, el uso de las redes sociales para difundir propaganda a favor de uno y otro grupo criminal, junto con la proliferación de drones armados, son características de la guerra híbrida que se ha asentado en la región. Los vuelos de reconocimiento y el mapeo de señales con equipos de alta tecnología que ha realizado la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) y la Marina se han vuelto de uso común en las operaciones militares que han resultado en detenciones relevantes, el decomiso de laboratorios de droga sintética y el desmantelamiento de campamentos de los grupos armados.

Desde temprana hora del miércoles 9 de septiembre aeronaves de fuerzas federales fueron ubicadas haciendo vuelos de reconocimiento en Agua Verde e Isla del Bosque, dos comunidades que se localizan a las afueras de Escuinapa, Sinaloa, municipio que colinda con Acaponeta, Nayarit. Esta región es escenario donde las operaciones militares se han incrementado en las últimas semanas, como parte de la expansión del conflicto de las facciones de los Chapitos y la Mayiza, cuyos grupos armados se disputan el control territorial al cumplirse dos años del inicio de la guerra que fracturó el llamado Cártel de Sinaloa.
Los sobrevuelos se realizaron el día en que se cumplieron dos años de que inició la guerra, y estuvieron acompañados de rumores sobre la detención de uno de los cabecillas de los Chapitos en esta zona de Sinaloa. La supuesta captura de Oscar Luciano Martínez Larios, alias “el Casco” o “el 81”, líder criminal al que se le vincula con la desaparición de un grupo de mineros en febrero pasado en el municipio serrano de Concordia, se diseminó desde temprana hora en redes sociales y aumentó después de que se reportó un fuerte operativo militar con apoyo aéreo en toda esa área. La versión de esa detención resultó ser falsa.
A nivel nacional la atención que ha recibido el teatro de operaciones militares en el sur de Sinaloa ha sido por el decomiso de armamento entre los que ha habido docenas de fusiles de asalto, minas antipersona, drones y vehículos con blindaje artesanal. Lo que más ha llamado la atención entre el medio centenar de hombres y algunas mujeres pertenecientes a ambos grupos armados que han sido detenidos en los últimos meses tanto por la Marina como el Ejército, es que han aparecido mercenarios extranjeros de diferentes nacionalidades. A principio de mes en una comunidad a las afueras de Mazatlán fueron detenidos un cubano y cuatro colombianos junto con cuatro personas más a quienes se les incautaron nueve fusiles AK-47 y más de dos mil cartuchos. Apenas en enero de este año un líder criminal oriundo de La Habana identificado como Daniel Alfredo Blanco Joo, buscado por el FBI y la DEA acusado de ser operador de una red de tráfico de drogas vinculada al Cártel de Sinaloa, fue capturado en el puerto sinaloense. En julio las autoridades federales detuvieron al ciudadano estadounidense Janero Van de Mario Garret, acusado de tráfico de drogas en Michigan y quien tenía orden de captura internacional.
Al día siguiente de los sobrevuelos y del despliegue militar el gabinete se seguridad federal informó del desmantelamiento de un campamento donde se decomisaron dos vehículos, seis fusiles de asalto, 20 artefactos explosivos improvisados, cargadores y pecheras.
Al mismo tiempo que se realizaban estos operativos, se difundieron en redes sociales cerradas imágenes con geolocalización donde presuntamente uno de los grupos criminales manipulaba un aparato a control remoto de drones para supuestamente atacar desde el aire con explosivos un puesto de revisión del Ejército. En las imágenes tomadas vía aérea se aprecia el paso de camiones sobre la carretera donde se observa un puesto de control del Ejército, en esas imágenes supuestamente grabadas en Escuinapa, no se alcanza a observar ninguna explosión. Al mismo tiempo por los mismos canales se difundieron imágenes supuestamente tomadas en las comunidades de Tepuxtla y Los Cerritos, Concordia, de un grupo de hombres armados que caminan en grupo y colocan vehículos para obstruir el paso en una carretera local.
Las imágenes cuya autenticidad no pudo ser corroborada, se difundieron previo a que el Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal detuvieron en el poblado de Isla del Bosque Escuinapa a 11 hombres armados vinculados con la facción de los Chapitos. Ese lugar fue donde días antes aeronaves realizaron vuelos de reconocimiento. En un comunicado del gabinete de seguridad se informó que los detenidos estarían vinculados con Oscar Luciano Martínez Larios, “el Casco”, identificado como jefe regional de los Chapitos y relacionado con la privación ilegal de la libertad y la muerte de 10 mineros de la empresa Canam Viszla Silver Corp, ocurrida el 23 de enero en Concordia. Durante el operativo fueron asegurados 12 armas largas, cargadores, municiones de diversos calibres y equipo táctico.

Durante el fin de semana los reportes de sobrevuelos continuaron en varios poblados aledaños a Tamazula, Durango, municipio que hace colindancia con la zona rural de Culiacán, Sinaloa. También se reportaron operaciones aéreas en la zona rural de El Rosario, al sur de Sinaloa, en la zona que colinda con Escuinapa y Concordia.
ARSENALES
En julio del año pasado, luego de un enfrentamiento en calles de Culiacán entre las facciones antagónicas del crimen organizado y su huida tras la llegada del Ejército, los soldados encontraron un arsenal dentro de un vehículo abandonado. Entre fusiles de asalto, cargadores y chalecos antibalas, estaba un equipo anti dron conocido como SkyFend Hunter, el cual permite a quien lo usa identificar la frecuencia de los drones que sobrevuelan en un radio de dos kilómetros, cuya señal aparece en una pantalla táctil donde se identifica la banda de frecuencia y dirección de vuelo del aparato no tripulado. Este aparato se acciona con un gatillo y emite una radiofrecuencia que interrumpe el control de navegación del dron de forma automática, su tecnología permite actuar contra varios equipos aéreos al mismo tiempo.
El uso de este tipo de equipo por los grupos de la delincuencia organizada en Sinaloa, forma parte de la guerra híbrida que viven también otras regiones del país como Michoacán y Jalisco, donde las cifras de Artefactos Explosivos Improvisados (AEI) asegurados por el Ejército se han incrementado de forma considerable del año 2020 a la fecha.
De acuerdo con registros de la Defensa Nacional publicados por el diario Reforma, en los últimos seis años 21 mil 75 explosivos de diferente manufactura han sido decomisados en el país, de los cuales 15 mil 452 fueron de enero del 2025 a agosto pasado.
Sinaloa registró en 2024 un total de 107 artefactos explosivos improvisados decomisados, cifra que se disparó a cinco mil 298 el año pasado. A nivel nacional del 2024 al 2025 se contabilizaron siete mil 169 de los cuales más de cinco mil fueron en territorio sinaloense.
Los primeros meses de la guerra al interior del Cártel de Sinaloa se caracterizaron por enfrentamientos armados en comunidades rurales como Eldorado, Costa Rica, Quilá, Villa Juárez, El Salado y Sanalona en los alrededores de Culiacán. La Mayiza lanzó una ofensiva para hacerse con el control de los caminos y tramos carreteros controlados por los Chapitos que dan acceso a la capital del estado. Imágenes de hombres asesinados con sombrero puesto (Mayiza), cadáveres con rebanadas de pizza al lado (Chapitos), se convirtieron en rúbrica de los asesinatos de uno y otro bando.
Los registros oficiales indican que abril del 2025 ha sido hasta ahora el mes más crítico de la guerra en Sinaloa. Los datos publicados por el diario capitalino señalan que el Ejército incautó tres mil 992 artefactos explosivos improvisados en el país, de los cuales tres mil 211 fueron en el estado, siendo Mazatlán el epicentro de los decomisos con dos mil 998. En aquel mes ocho de cada 10 artefactos fueron asegurados en territorio sinaloense.
Durante 2025 el puerto mazatleco fue escenario del decomiso de tres mil 199 de estos aparatos, seguido de Culiacán con 866 y Sinaloa de Leyva con 282, en cuarto sitio según la nota del diario aparece Badiraguato con 236.
Hasta el mes de agosto de este año el avance en la zona serrana de Badiraguato de los grupos criminales afines a la Mayiza, encabezados por Oscar Manuel Gastelum Iribe, conocido por el alias de “el Músico”, operador de los Beltrán Leyva e identificado por las autoridades como cabecilla en la región del valle del Évora de Fausto Isidro Meza Flores “el Chapo Isidro”, ha convertido a éste municipio y a Mocorito en territorios en disputa. En redes sociales abiertas circulan imágenes que resulta imposible verificar sobre su avance y la presunta toma de control de varias comunidades donde son originarios antiguos jefes del narco en México como Huixiopa, tierra de Juan José Esparragoza Moreno, “el Azul”, y La Tuna, cuna de Joaquín El Chapo Guzmán.
De enero a agosto pasado Badiraguato aparece en los registros publicados por el periódico capitalino, como el municipio con más decomisos de artefactos explosivos improvisados con mil 229, seguido de El Rosario con 795 y Mazatlán con 442. Se trata de tres de los municipios que en este 2026 se han concentrado las disputas territoriales junto con Escuinapa. Son datos de la guerra híbrida, donde los mensajes en redes sociales forman parte de las estrategias de propaganda que acompañan las ofensivas de estos grupos criminales.
Juan Veledíaz / @velediaz424 / EstadoMayor.mx
