Academias “militarizadas”: no tienen vínculo con Defensa

México, 6 de agosto.- El caso de la muerte de Dafne N., una adolescente de 13 años, ocurrida el pasado mes de julio en el municipio de Ciudad Madero, en el estado de Tamaulipas, ha generado profunda indignación nacional y puesto bajo la lupa la operación clandestina o irregular de las llamadas escuelas o academias “militarizadas” en México.

Dafne fue inscrita por su madre, Alejandra Quintos, en un campamento de verano de la autodenominada Academia Militarizada Marina Doenitz. El objetivo primordial era fortalecer su carácter y autonomía durante el periodo vacacional. La jovencita fue internada en este sitio, con una duración prevista de tres semanas del 13 al 31 de julio de 2026, y tuvo un costo  de 25 mil pesos.

Sin embargo, tras cuatro días de haber ingresado, en el que estuvo incomunicada, la familia comenzó a recibir llamadas contradictorias del personal administrativo. Primero le informaron que se había desmayado y, poco después, que la menor había fallecido.

La versión oficial de la institución “militarizada” fue que los directivos argumentaron en un inicio que se trató de un accidente, señalando una caída o un desmayo ocurrido mientras la menor se bañaba en las regaderas.

No obstante, ante la sospecha de negligencia y opacidad, la señora Alejandra pagó una autopsia privada. El dictamen forense reveló que Dafne presentaba golpes en el rostro y que la causa de muerte fue asfixia por sumersión, es decir, exceso de agua en los pulmones. La madre denunció públicamente que el recinto no contaba con una alberca u otro espacio que justificara dicho diagnóstico, acusando que su hija fue víctima de tortura y agresiones severas durante su estancia.

Ante tales hechos, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas abrió una carpeta de investigación bajo el delito de feminicidio. Como resultado de las indagatorias, las autoridades cumplimentaron órdenes de aprehensión y detuvieron al director del plantel identificado como Jorge Luis Ponce Ortega, además de una docente y otra persona vinculada a la administración de la academia. La madre de la adolescente ha exigido que se amplíe la investigación para dar con todos los adultos presentes que presuntamente presenciaron o participaron en los abusos.

Reacción de la Sedena y los vacíos legales

El trágico suceso destapó una grave problemática sobre la regulación de estas instituciones en el país, ya que tras el fallecimiento de Dafne, dentro de la Academia Militarizada “Doenits”, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) enfatizó que no guarda ningún tipo de relación con dicha institución ni con planteles similares.

“Respecto al lamentable fallecimiento de una menor registrado el 17 de julio de 2026, durante actividades de la Academia Militarizada Marina Doenitz, en Ciudad Madero, Tamaulipas; así como, declaraciones e información erróneamente vertida por algunos medios de comunicación, se informa que la Sedena carece de facultades para autorizar, supervisar, inspeccionar o regular el funcionamiento de instituciones educativas de esta naturaleza, de conformidad con el Reglamento Interior de esta dependencia, expedido por la Presidencia de la República mediante su publicación en el Diario Oficial de la Federación, el 29 de diciembre de 2008, donde se derogó cualquier disposición administrativa que contraviniera este ordenamiento“, señaló la Defensa.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aclaró en conferencia que no pertenece a las fuerzas armadas oficiales, sino que operaba como un centro particular con formación de base militar.

Además, la Secretaría de Educación Pública (SEP) reiteró que la prestación de servicios educativos bajo las denominaciones “militarizada”, “militar” o “castrense” no cuenta con autorización oficial en el país, recordando que la educación de índole militar es exclusiva de las Fuerzas Armadas.

Diversos sectores políticos y sociales han exigido la revisión urgente, clausura y sanción de este tipo de academias informales que operan con vacíos legales.

Otros casos de menores muertos en instituciones militarizadas

Zamir N., de 16 años, ingresó el 23 de noviembre de 2023 al Colegio Militarizado Aztlán. Cinco días después, su familia fue notificada de su fallecimiento. En un principio, las autoridades del plantel aseguraron a los familiares que el joven había sufrido un ataque de epilepsia que le provocó una caída fatal. Sin embargo, la familia denunció que el adolescente no padecía dicha enfermedad y que el cuerpo presentaba visibles huellas de violencia.

La necropsia e informes periciales de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) determinaron que Zamir murió a causa de un traumatismo abdominal profundo, provocado por múltiples golpes contusos como puñetazos y patadas, recibidos en el área de dormitorios y regaderas. Los peritajes también indicaron que el cuerpo fue manipulado y cambiado de posición tras el deceso.

La Fiscalía detuvo a un instructor identificado como Jonathan Jesús N., señalado como el presunto responsable de la golpiza que le costó la vida al estudiante, siendo ingresado a prisión preventiva. Derivado de las investigaciones por este y otros probables delitos, el plantel educativo fue asegurado por las autoridades.

Otro caso más fue el de Erick N., de 13 años de edad, en el municipio de Cuautla, Morelos, en abril de 2025, durante un campamento organizado por la Academia Militarizada Ollin Cuauhtémoc con sede en la Ciudad de México.

El adolescente cursaba sus estudios en dicha institución y asistió a un campamento recreativo militar en Morelos. Inicialmente, directivos del plantel se comunicaron con sus padres para reportar que el menor había sufrido un problema de salud de manera repentina; sin embargo, las investigaciones y los testimonios de otros compañeros revelaron que Erick fue víctima de severos castigos físicos, tortura y golpes propinados por los instructores.

Después de su funeral, los compañeros de la víctima rompieron el silencio y denunciaron que en dicha academia existía un patrón sistemático de violencia, amenazas y hostigamiento hacia los menores para obligarlos a callar los abusos.

La Fiscalía General del Estado de Morelos y las autoridades capitalinas iniciaron carpetas de investigación por el delito de homicidio calificado. Derivado de esto, se cumplimentaron órdenes de aprehensión en contra de al menos dos personas vinculadas directamente con la administración y operación del plantel, siendo estos la instructora y el director.

Titular de la SEP prohíbe la denominación de “escuela militarizada”

Mario Delgado, secretario de Educación Pública, giró la instrucción a las autoridades educativas de los 32 estados de la República revisar y garantizar que ningún plantel opere bajo la denominación de “escuela militarizada”, ya que estas no forman parte del Sistema Educativo Nacional, ya que a decir de él, en México no está autorizada ninguna escuela bajo el modelo de educación de ese tipo para niñas, niños y adolescentes.

Aclaró que dicha formación corresponde a las Fuerzas Armadas y a la Guardia Nacional, resaltando las palabras de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, cuando la mandataria dijo que “la educación debe formar personas libres, capaces de construir una sociedad más justa y en paz”.

“A las madres y padres de familia, les refrendamos el compromiso desde la SEP y el Gobierno de México para garantizar que sus hijas e hijos estén protegidos en las escuelas. Por lo tanto, ningún acto de violencia, abuso o maltrato puede justificarse con el concepto de disciplina”, señaló el secretario mediante su cuenta de X.

Rodrigo Alarcón / @tiburon_alarcon / EstadoMayor.mx

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *