México, m16 de julio.- Primero fue el anuncio de la jubilación de los viejos F-5, los primeros aviones supersónicos de combate que México tuvo y que de una flotilla de 10 hoy solo tres vuelan en desfiles de exhibición. Su lugar lo podría ocupar los modernos Gripen E, que fabrica la Saab sueca, y que entrarían en operación en 2028. El pasado sábado 11 de julio el secretario de la Defensa Nacional anunció una nueva adquisición de aeronaves para la Fuerza Aérea Mexicana (FAM), se trata de dos aviones Súper Hércules C-130J, indispensables para operaciones humanitarias y de rescate, pero con equipamiento militar de última generación. Estos equipos forman parte de la modernización y el papel cada vez más relevante que ha tomado la FAM como parte de los objetivos de “compatibilidad operativa” trazados con el Comando Norte (USNORTHCOM).

En mayo del 2022 se realizó una junta de jefes de Estado Mayor de la Fuerza Aérea Mexicana y la Armada de México con sus pares estadounidenses del Comando Norte (USNORTHCOM), donde quedó trazada la ruta que se seguiría para los siguientes años con el objetivo de “reforzar las capacidades aéreas de intercepción diurna, nocturna y en cualquier condición atmosférica”.
La Defensa Nacional por medio de la Fuerza Aérea Mexicana comenzó desde ese año un intercambio de expertos militares para analizar y revisar las capacidades establecidas para la intercepción y vigilancia aérea. Era evidente que los recursos aéreos con los que se contaba estaban muy limitados, de acuerdo con una fuente militar que participó en aquellas reuniones, y desde entonces tomó preponderancia renovar la flota aérea a la par que se modernizaron los equipos electrónicos en tierra.
De acuerdo con documentos militares a los que se tuvo acceso, en aquella reunión se fijó también la ruta para capacitar a oficiales de la Fuerza Aérea en sistemas de detección, vigilancia aérea y en operaciones aéreas de teatros de operaciones y controladores de armas aéreas. Desde entonces ha crecido el intercambio de expertos donde se han establecido los ejes fundamentales para “incrementar la compatibilidad operativa aérea”.
Otro de los objetivos, de acuerdo con el documento, fue que la Defensa Nacional y el Comando Norte en sus ramas de operaciones aéreas, intercambiarían “experiencias, información, métodos y procedimientos” para fortalecer esta compatibilidad operativa, se trataría de ir en el mismo eje para lo cual el intercambio de expertos también ha sido de forma virtual para “la revisión y análisis para incrementar la seguridad de las bases aéreas”.
La Defensa ha incrementado sus capacidades de búsqueda y rescate en apoyo a operaciones áreas. Para esto ha sido fundamental el intercambio de expertos en estás áreas. El siguiente objetivo quedó fijado dentro del plan de capacitación y fue el de analizar los requerimientos de nuevo equipo satelital y aéreo. Lo primero para la recepción de una señal espejo del sistema COSPAS-SARSAT, que es el programa internacional de búsqueda y salvamento mediante satélites que detectan y ubican señales de emergencia, que en su uso militar incrementa sus capacidades por las implicaciones operativas que se trate.
En los últimos años la Defensa, la Marina y el Comando Norte han realizado ejercicios conjuntos que han servido para “analizar, monitorear y evaluar capacidades” en operaciones aéreas. La Fuerza Aérea Mexicana ha participado en Amalgam Eagle, un ejercicio conjunto con aeronaves estadounidenses donde se realizan por lo menos dos conferencias intermedias de planeación de los ejercicios que implican diferentes niveles.
RENOVAR LA FLOTA AÉREA
A mediados del pasado mes de junio la Defensa informó que se analizaba renovar la flota aérea de aviones caza con un plan de adquisición de 12 aviones de combate a la empresa sueca Saab, conocida en México por sus autos pero que tiene una tradición arraigada en Europa como proveedor de aviones para las fuerzas armadas de la OTAN.
Desde hace más de 40 años la Fuerza Aérea Mexicana cuenta con cazas F-5, conocidos como Tiger II de la empresa Northrop, de una flota de 10 hoy solo tres vuelan con dificultades. El anuncio de la Defensa de renovar estos equipos está en sintonía con la hoja de ruta trazada en aquella reunión de los Estados Mayores Aéreos donde se comenzó a concretar la propuesta de cambiarlos.
La Defensa Nacional planea comprar 12 nuevos aviones de combate en los próximos dos años. Se trata de reforzar la vigilancia del espacio aéreo nacional con tecnología más avanzada y acorde a las necesidades de compatibilidad operativa fijadas con los socios del Comando Norte.
De acuerdo con especialistas entre los aviones que se analiza están los F-16 que fabrica la empresa Lockheed Martin. Está el avión coreano FA-50 y el M-346 italiano que fabrica la compañía Leonardo. A estos se suman los Saab con sus cazas Gripen E y F, que en su momento fueron evaluados por el comandante de la Fuerza Aérea Mexicana, el general de división Ramón Carmona Landa.
Estos aviones Gripen E, de acuerdo con documentos consultados, cuentan con un radar que detecta blancos a larga distancia, trae un sistema de rastreo por calor que localiza aeronaves enemigas sin emitir señales de radar. Además, sus equipos electrónicos pueden engañar a los radares y cuentan con 10 puntos de carpa para artillería. Su maniobrabilidad permite que aterricen y despeguen en carreteras convencionales sin necesidad de una pista de base aérea.
SÚPER HERCULES C-130J
El pasado sábado 11 de julio el secretario de la Defensa Nacional anunció una nueva adquisición de aeronaves para la Fuerza Aérea. El general Ricardo Trevilla Trejo dijo que en los próximos meses se incorporarán dos aviones Súper Hercules C-130 luego que resaltó el papel que tuvieron en el puente aéreo militar durante la misión de ayuda humanitaria enviada por el gobierno mexicano a Venezuela por las consecuencias de los sismos del 24 de junio.
La Defensa Nacional envió a un equipo de 264 militares y 18 binomios caninos con el distintivo de agrupamiento “Yumare”, nombre tomado por la ciudad donde fue el epicentro del sismo. Como parte del Batallón de Atención a Emergencias, los pilotos de la Fuerza Aérea y sus controladores aéreos realizaron ocho vuelos a bordo de los Hércules C-130 donde trasladaron 13 toneladas de equipo médico, 20 toneladas de víveres, plantas industriales de generación eléctrica, sistemas fotovoltaicos y combustible.
La incorporación a mediano plazo de los dos aviones de transporte que serán destinados a operaciones logísticas, de apoyo humanitario y de respuesta ante desastres, se enmarca en lo anunciado a principio de año con el programa de incorporación de esta variante de la aeronave de última generación.
La Fuerza Aérea Mexicana se convertirá en la primera en América Latina en usar esta versión avanzada del legendario avión de transporte militar. La Defensa Nacional informó que la entrega del primer Súper Hércules C-130J está agendada para 2028 con lo que comenzará el reemplazo progresivo de los antiguos C-130 Hércules que llevan cinco décadas y que conforman en la actualidad la flota de transporte militar.
FICHA TÉCNICA C-130J
Esta nueva versión del C-130J tiene actualizaciones y mejoras relevantes que refuerzas las capacidades operativas en lo logístico, humanitario y de necesidades militares.
De acuerdo con una ficha técnica a la que se tuvo acceso, los nuevos aviones Súper Hércules C-130j se caracterizan por los siguientes elementos:
Fuselaje extendido: agrega aproximadamente 4.5 metros (15 pies) de espacio de carga, permitiendo transportar más personal, equipos o ayuda humanitaria en un solo vuelo.
Mayor potencia y eficiencia: motores más modernos y sistemas optimizados que incrementan el alcance y reducen el consumo de combustible en misiones de largo radio.
Rendimiento táctico mejorado: capacidad para operar desde pistas cortas y en condiciones exigentes, ideal para ámbitos de defensa y emergencias.
Cabina digitalizada: sistemas de aviónica avanzados que reducen la carga de trabajo de la tripulación y mejoran la seguridad en vuelo.
Multimisiones certificadas: el C-130J puede realizar hasta 20 tipos diferentes de misiones, incluyendo transporte táctico, lanzamiento aéreo, búsqueda y rescate, evacuación médica, extinción de incendios, ISR (inteligencia, vigilancia y reconocimiento) y operaciones especiales.
Juan Veledíaz / @velediaz424 / EstadoMayor.mx
