Durango y Sinaloa prioridad en la agenda militar

México, 22 de junio.- Cada vez son más las señales de que la importancia estratégica de las operaciones militares en el noroeste del país encabezan la lista de prioridades del alto mando militar, entre otras razones por las implicaciones para la relación bilateral con Estados Unidos. En un relevo pocas veces visto por el margen de tiempo en que ocurrió, esta semana se anunciaron cambios en la comandancia de la tercera región militar que abarca los estados de Sinaloa y Durango, entidades donde los gobernadores se encuentran en la mira estadounidense por presuntos vínculos con el narcotráfico. Los cambios alcanzaron a la Comandancia del Ejército que también en poco tiempo tuvo relevos en su jefatura.

Dos agentes de policia estatal, uno de la Policía Preventiva y otro de la Policía de Investigación –antigua judicial estatal—fueron detenidos en la tercera semana de junio en hechos distintos a bordo de vehículos con reporte de robo en calles de la ciudad de Durango. El aseguramiento de los agentes policiales por parte del Ejército es parte de la rutina preventiva que desde principio de mes se reforzó con la llegada de contingentes militares al estado, con la misión de ampliar las operaciones contra la delincuencia organizada. La primera radiografía del terreno de los mandos castrenses es similar al de otras entidades, donde las policías locales encabezan la primera línea del crimen organizado.

El pasado 13 de junio llegaron a Durango 300 efectivos del Ejército como parte de la Fuerza de Tarea Conjunta “México”. El arribo de las tropas estuvo conformado por efectivos del 4º Regimiento Blindado de Reconocimiento proveniente de su base en Querétaro. También aterrizaron en la capital duranguense un grupo de 90 integrantes del Cuerpo de Fuerzas Especiales que se desplegaron en puntos estratégicos móviles dentro de la capital, con la posibilidad abierta de intervenciones en operaciones en la sierra que colinda con Sinaloa y Chihuahua.

El contexto del reforzamiento de las operaciones militares en Durango se dio en dos vertientes. La primera fue la noticia que circuló entre la prensa de la Ciudad de México respecto a una investigación en curso en Estados Unidos contra el gobernador de la entidad, el priista Esteban Villegas Villarreal, señalado por presuntamente brindar protección a la facción de la Mayiza al interior del Cártel de Sinaloa con el grupo de los Cabrera Sarabia como principales operadores de las rutas para el trasiego de droga y armas que atraviesan la entidad, así como el control territorial no solo en los municipios serranos sino en gran parte del estado.

La segunda fue el cambio el pasado jueves 18 de junio en la titularidad de la comandancia de la Tercera Región Militar que abarca los estados de Durango y Sinaloa y que tiene su cuartel general en el puerto de Mazatlán. En un relevo inesperado el General de División Alejandro Vargas González sustituyó a su colega Héctor Ávila Alcocer, cuando apenas tenía cuatro meses de haber asumido el mando. El pasado mes de febrero Ávila Alcocer se hizo cargo de la región militar en sustitución del General Guillermo Briseño Lobera, quien entonces fue designado comandante de la Guardia Nacional. En ese momento el movimiento al frente de la comandancia se inscribió en el incremento de las operaciones militares en Culiacán con la detención de operadores de relevancia de la facción de los Chapitos y el incremento de las disputas territoriales entre los antiguos aliados al interior del Cártel de Sinaloa en la sierra de Durango y Chihuahua y los municipios del sur sinaloense donde el rasgo distintivo ha sido el incremento de aseguramiento de armas, artefactos explosivos improvisados, drones y el desmantelamiento de laboratorios de drogas sintéticas. Al General Ávila Alcocer le dio la bienvenida en Mazatlán el entonces gobernador Rubén Rocha Moya, acusado de supuestos vínculos con el narcotráfico en concreto con la facción de los Chapitos por la fiscalía de Nueva York junto con nueve de sus ex colaboradores, dos de ellos ya bajo custodia estadounidense.

DE CHIAPAS A SINALOA

El General Alejandro Vargas González, quien ascendió a divisionario en noviembre pasado, no es un desconocido en la región. Entre los años 2022 y 2023 estuvo al mando de la décima zona militar en Durango, con sede en la capital del estado. Esta semana llegó a Mazatlán proveniente del sur del país, su anterior cargo era como comandante de la Séptima Región Militar con sede en Tuxtla Gutiérrez y jurisdicción en los estados de Chiapas y Tabasco. Durante su estancia en esta región le tocó encabezar las operaciones militares para desarticular los grupos armados que se apoderaron de comunidades de la frontera con Guatemala, con epicentro de enfrentamientos en Frontera Comalapa, donde la disputa territorial entre el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa facción Mayiza, dejó cientos de familias desplazadas y un incremento en los asesinatos y desapariciones forzadas desde hace más de cinco años.

El General Vargas González es un oficial de artillería con amplia experiencia operativa de acuerdo con su hoja de servicios militares. Tras su paso por la comandancia militar de Durango fue enviado como comandante de la 11 zona militar en Zacatecas, donde le tocó implementar los operativos en la zona limítrofe con Jalisco y Aguascalientes, donde el CJNG encabeza desde hace tiempo disputas territoriales contra diferentes grupos antagónicos. Esta experiencia previa le permitió allegarse de información de inteligencia sobre las conexiones entre los grupos afines a la facción de la Mayiza que operan en rutas de estas entidades y que podría serle de utilidad para su encomienda en Sinaloa y Durango.

DURANGO

El estado de Durango se divide para fines operativos en seis sectores militares, donde operan cinco batallones de infantería, el 71 en Santiago Papasquiaro, el 58, 62 y el 85 en el campo 5 de mayo, Durango, y el 72 en Gómez Palacio en la región de la Laguna. Y una Compañía de Infantería No Encuadrada (CINE), la segunda, en el municipio serrano de El Salto.

En el estado el Ejército tiene desplegados organismos de mando y control, apoyo administrativo y logístico, muy similar como opera en Sinaloa. En la capital se encuentra el cuartel de la Décima Zona Militar, y en Gómez Palacio opera el Mando Especial “Laguna”, para atender el área limítrofe con Coahuila conocida como Comarca Lagunera. También se encuentra el Séptimo Batallón de Policía Militar que pasó a formar parte de la Guardia Nacional. En la base militar de El Salto, tiene su sede el centro de Adiestramiento Regional, el centro de adiestramiento de Combate Individual, y un subcentro de adiestramiento de Operaciones Especiales en Montaña, de acuerdo con documentos militares.

Uno de los documentos señala: “Uno de los principales antagonismos que enfrenta nuestro país, es el de la delincuencia organizada, situación que tiene sus raíces en los Estados de Sinaloa y Durango. En los que tiene presencia el “Cartel del Pacifico” en sus diversas facciones. Para enfrentar esta problemática, la SEDENA implementó de manera permanente una Operación desde 1977. Primero, Operación Cóndor; después Operación Marte; posteriormente Operación Sierra Madre; y por último Mando Especial Badiraguato que actualmente se encuentra vigente; el cual tiene como misión la erradicación de cultivos ilícitos, búsqueda y destrucción de laboratorios clandestinos e inhibir las actividades ilícitas en los 6 municipios (Badiraguato y Sinaloa de Leyva, en Sinaloa; Tamazula, Topia y Canelas en Durango y Guadalupe y Calvo en Chihuahua), históricamente cultivadores de enervantes”.

Sobre este eje es como se organizan las operaciones militares que han sido reforzadas desde principios de este mes de junio en Durango y que fueron el preámbulo a la llegada de un nuevo mando militar en la comandancia de la Tercera Región.

RELEVO EN COMANDANCIA DEL EJÉRCITO

El pasado viernes 19 de junio el General Héctor Ávila Alcocer asumió el mando de la Comandancia del Ejército mexicano, en una ceremonia encabezada por el General Arturo Coronel Flores, jefe del Estado Mayor Conjunto de la Defensa Nacional. El comunicado oficial decía que el nuevo mando de la comandancia del Ejército asumió su nueva encomienda tras desempeñarse en los últimos meses –cuatro en total—al frente de la Tercera Región Militar, considerada una de las jurisdicciones más complejas del país por la violencia que existe en Sinaloa y Durango.

La violencia de la delincuencia organizada es un fenómeno paralelo a las acusaciones de vínculos con el narco contra el gobernador sinaloense con licencia Rubén Rocha Moya, quien cuenta con pedido de detención para fines de extradición, y la posible vinculación en Estados Unidos contra el mandatario duranguense Esteban Villegas por su presunta complicidad con el narco. La narcopolítica marca la agenda de los gobernadores en las entidades bajo jurisdicción de la comandancia militar con sede en Mazatlán.

Ávila Alcocer sustituyó en el mando de la comandancia del Ejército al General Juan José Gómez Ruiz, quien apenas en abril pasado había asumido el mando de esta área en sustitución del divisionario Francisco Jesús Leana Ojeda, quien pasó a retiro con varias semanas de anticipación a que cumpliera los 65 años, edad que marca la ley para la jubilación de los generales de división.

No estaba claro hasta hace unos días cuál sería la nueva encomienda del General Gómez Ruiz, uno de los mandos militares con una amplia trayectoria en lo operativo y administrativo. Cuando fue nombrado en este cargo venía de estar al frente de la Cuarta Región Militar que abarca los estados de Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí. Sobre su trayectoria se publicó en ese momento en este Blog:

“Desde su llegada al cargo, antes estuvo al frente de la octava zona militar con cuartel en Reynosa, fue uno de los participantes en las juntas de comandantes fronterizos que se llevan a cabo periódicamente desde el sexenio pasado con los mandos militares estadounidenses y oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza, como parte de los acuerdos de la Mesa Redonda de Cooperación Militar Bilateral (BMCR por sus siglas en inglés). El General Gómez Ruiz realizó el curso de fuerzas especiales en la Escuela de Guerra Especial “John F. Kennedy” en Fort Bragg, sede de los Boinas Verdes, entre los meses de octubre de 1997 a mayo de 1998. Cuatro años después estuvo en la escuela de entrenamiento de Naciones Unidas del Ejército de Irlanda como observador militar y Estado Mayor de la ONU. También pasó por la escuela de Operaciones de Paz del Ejército de Uruguay, en el curso para entrenadores de Operaciones de Paz impartido por la ONU en 2003. Este rubro lo reafirmó en un seminario en la Escuela Militar de Cadetes de Colombia, sobre Operaciones de Paz Complejas en el siglo XXI, que impartió el Centro Pearson de Canadá en el verano del 2010”.

A mitad de año Ávila Alcocer relevó a Gómez Ruiz al frente de la comandancia del Ejército mexicano.

Juan Veledíaz / @velediaz424 / EstadoMayor.mx

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